Tegucigalpa, Honduras. El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, explicó que la disminución en los niveles de los principales embalses de Tegucigalpa obligará a modificar la distribución de agua potable en la capital a partir del 20 de septiembre.
De acuerdo con el funcionario, la situación de las fuentes de abastecimiento pasó de un escenario crítico a uno que calificó como altamente crítico. Los embalses que anteriormente registraron niveles cercanos al 40% ahora se encuentran alrededor del 24%.
“Los niveles de los embalses han pasado de crítico a altamente crítico”, señaló.
Ante este panorama, Zelaya anunció que la entrega del servicio tendrá ciclos más prolongados para los capitalinos.
“A partir del 20 de septiembre, entra en aplicación un programa de entrega de agua en ciclos de 12 días”, anunció Zelaya, quien calificó como altamente crítica la situación de los embalses de la ciudad.
El alcalde detalló que la represa Concepción es la principal fuente de abastecimiento de Tegucigalpa, con una participación aproximada del 60% del agua que recibe la población. Los Laureles aportan cerca del 20% y La Tigra representa el 20% restante.
Según la explicación del edil, Concepción y Los Laureles son actualmente los embalses que enfrentan mayores dificultades debido a la reducción de sus niveles. La Tigra, en cambio, mantiene su aporte al sistema y ha mostrado una recuperación hacia sus niveles habituales.
Zelaya señaló además que una reducción de los embalses por debajo del 25% llevaría a la activación de una alerta roja. Relacionó el deterioro de las reservas con la sequía y los efectos del fenómeno de El Niño.
Frente a la disminución del agua disponible, la Alcaldía del Distrito Central continúa con la distribución mediante camiones cisterna en diferentes sectores de la capital.
“Mantenemos un plan de distribución de agua a través de cisternas y los trabajos de perforación de otros 15 pozos”, indicó.
Hasta ahora, según informó el alcalde, se han distribuido gratuitamente más de ocho millones de galones de agua en barrios y colonias, además de hospitales, centros educativos y mercados.
Zelaya explicó que las acciones para enfrentar la situación no se limitan a la atención inmediata y contemplan proyectos para los próximos años. Entre ellos mencionó la represa San José, cuya construcción, según indicó, se prevé concluir en 2028.
El proyecto tendría capacidad para abastecer a unos 300.000 habitantes de sectores como la Kennedy, Villanueva y zonas aledañas, de acuerdo con lo expuesto por el alcalde.
Otro de los problemas señalados por Zelaya es la pérdida de agua durante su traslado desde las fuentes de abastecimiento hasta los hogares. Según sus declaraciones, cerca del 40% del agua que venta de las represas se pierde debido al deterioro de parte de la infraestructura de tuberías.
Para reducir estas pérdidas, el alcalde mencionó un proyecto de modernización del sistema de distribución valorado en 150 millones de dólares, que contaría con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo ( BID ) y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
Mientras avanzan estas medidas, Zelaya pidió a los capitalinos hacer un uso responsable del agua ante la reducción de las reservas disponibles en las principales represas de Tegucigalpa.