La tormenta tropical Cristina permanecía casi estacionaria este martes 9 de junio frente a la costa noroccidental de Nicaragua, mientras mantiene la amenaza de lluvias intensas, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en sectores costeros y montañosos de Honduras.
Según el boletín de las 9:00 de la mañana del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés), el centro de Cristina se localizaba a unos 160 kilómetros al oeste-noroeste de Managua, Nicaragua, y a 210 kilómetros al sureste de San Salvador, El Salvador.
El fenómeno registraba vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora, con ráfagas más fuertes, y una presión mínima central de 1,006 milibares. Los vientos con fuerza de tormenta tropical se extendían hasta 130 kilómetros desde su centro.
Cristina ha mostrado un movimiento irregular y permanecía prácticamente estacionaria. Sin embargo, los pronósticos indican que a partir del miércoles comenzará a desplazarse lentamente hacia el oeste-noroeste.
De acuerdo con la trayectoria prevista, el sistema se moverá cerca o a lo largo de las costas de Nicaragua, Honduras y El Salvador durante los próximos dos días.
El principal peligro para Honduras serán las lluvias. Cristina podría generar acumulados de entre 100 y 200 milímetros, con cantidades máximas cercanas a los 300 milímetros, en sectores costeros de Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala hasta la mañana del jueves.
Estas precipitaciones podrían provocar inundaciones potencialmente mortales y deslizamientos de tierra, especialmente en zonas montañosas, comunidades cercanas a ríos y quebradas, y sectores con suelos saturados.
El NHC también advirtió sobre la posibilidad de inundaciones costeras debido a la marejada ciclónica en las áreas donde los vientos soplen hacia tierra. Cerca de la costa, el aumento del nivel del mar podría estar acompañado de olas grandes y destructivas.
Para este martes se esperaba poco cambio en la intensidad de Cristina, aunque los modelos anticipan un debilitamiento gradual a mediados de la semana.
Una advertencia de tormenta tropical permanece vigente desde Puerto Sandino, Nicaragua, hasta la frontera entre Guatemala y El Salvador. Las autoridades recomendaron a la población mantenerse atenta a los avisos emitidos por los servicios meteorológicos nacionales y los organismos de protección civil.
Boris se debilita sobre México
Mientras Cristina continúa representando una amenaza para Centroamérica, Boris se degradó a ciclón postropical sobre el sur de México.
A las 9:00 de la mañana, sus remanentes se ubicaban a unos 105 kilómetros al este de Acapulco, con vientos máximos sostenidos de 45 kilómetros por hora.
Boris avanzaba hacia el noroeste a 11 kilómetros por hora y se esperaba que se disipara durante este martes sobre las montañas del sur de México.
Pese a su debilitamiento, sus remanentes todavía podrían producir lluvias adicionales en los estados mexicanos de Guerrero y Oaxaca, con riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos en zonas de terreno inclinado.
El Centro Nacional de Huracanes informó que este fue el último boletín público sobre Boris, debido a que el sistema perdió sus características tropicales.