Una delegación de inversionistas vinculados a la familia real del Reino de Bahréin llegó por primera vez a Honduras para evaluar una cartera de proyectos valorada entre 1,000 y 2,000 millones de dólares.
Las iniciativas se concentran en los sectores de salud, energía, tecnología e infraestructura y, según sus promotores, podrían generar al menos 1,000 empleos directos durante una primera etapa de ejecución.
Bahréin es un pequeño reino insular situado en el golfo Pérsico, en Medio Oriente, cerca de Arabia Saudita y Catar. Aunque su territorio es reducido, se ha consolidado como uno de los centros financieros y energéticos de la región.
La misión que llegó a Honduras representa intereses relacionados con Shaikh Saud Bin Salman Bin Ali Al-Khalifa y forma parte de un proceso de acercamiento desarrollado durante más de un año y medio con el objetivo de atraer capital extranjero al país.
Uno de los principales proyectos contempla la instalación de una planta farmacéutica que, según los inversionistas, podría convertirse en la más grande de Centroamérica.
La propuesta incluye establecer una alianza con el Estado hondureño para fortalecer el abastecimiento de medicamentos y reducir los costos dentro del sistema sanitario nacional.
Renju Chakkappan, director ejecutivo de las corporaciones de la familia real de Bahréin, explicó que la iniciativa busca beneficiar directamente a Honduras sin requerir inversión pública.
“Queremos hacer una inversión en salud, montar la fábrica laboratorio de medicamentos más grande de Centroamérica, tratando de hacer una alianza con el Gobierno, donde sin inversión del Gobierno se le cedan acciones para que el país tenga acceso inmediato y al menor costo posible”, detalló Chakkappan.
La cartera de inversiones también contempla la construcción de una refinería de petróleo en la zona de Puerto Cortés y Omoa, en el departamento de Cortés.
Según lo expuesto por la delegación, la planta tendría capacidad para procesar alrededor de 200,000 barriles diarios de crudo y buscaría reducir la dependencia de Honduras de los combustibles importados, además de garantizar el abastecimiento del mercado nacional.
“Es una refinería de petróleo, ya se cuenta con la licencia ambiental para la refinería de petróleo y se piensa montar una refinería para procesar 200,000 barriles diarios más o menos”, precisó el ejecutivo.
Otro de los proyectos analizados es la implementación de una plataforma de visa electrónica, conocida como e-Visa, para facilitar el ingreso a Honduras de turistas, empresarios e inversionistas procedentes de Medio Oriente.
La delegación también analiza otras iniciativas de infraestructura y tecnología que todavía se encuentran en etapa de evaluación.
Chakkappan indicó que el monto inicial de inversión podría ampliarse si avanzan otras propuestas presentadas por el Gobierno hondureño.
“Deseamos invertir más o menos entre 1,000 y 2,000 millones de dólares de inicio, porque también hay una propuesta ya del Gobierno para que analicemos la construcción y remodelación del puerto en Trujillo”, apuntó.
La eventual modernización de la terminal portuaria de Trujillo se sumaría a los proyectos de salud, energía y tecnología que los representantes de la familia real de Bahréin buscan desarrollar en Honduras.
Los inversionistas deberán continuar con los análisis técnicos, financieros y legales antes de confirmar la ejecución de cada iniciativa. No obstante, la visita supone el primer acercamiento directo de capitales vinculados a la familia real de Bahréin con Honduras, según lo informado por los promotores de la misión.