Los indicios recolectados por la Policía Nacional en la escena del crimen apuntan a que Alex Hernández habría disparado de manera intencional contra su pareja sentimental, Vianka Ninoska García, y no de forma accidental, como él argumentó en redes sociales.
El hecho se registró el jueves 16 de julio de 2026 en la vivienda que ambos compartían en la colonia Planeta, en La Lima, Cortés, norte de Honduras.
Las autoridades informaron que las investigaciones desvirtúan la versión de Alex Hernández, quien aseguró en una cuenta de la víctima en Facebook que el balazo que acabó con la vida de la mujer, de 36 años, ocurrió porque "se le safó".
De acuerdo con las pesquisas, la dinámica de la escena indica que antes del crimen se produjo una discusión entre la pareja. Como parte de los indicios, los investigadores encontraron desorden en la habitación.
Uno de los elementos que la Policía considera de mayor relevancia es una almohada con un orificio de bala hallada dentro del dormitorio.
Según las autoridades, este hallazgo fortalece la hipótesis de que Hernández habría colocado la almohada entre el arma y la cabeza de la víctima para amortiguar el sonido del disparo.
Esta línea de investigación coincide con declaraciones de testigos, quienes manifestaron haber escuchado un ruido "bofo" o "hueco" proveniente de la habitación al momento del hecho.
Las autoridades también informaron que existen declaraciones testificales que señalan presuntos episodios de violencia física, psicológica, verbal y económica ejercidos por Alex Hernández contra Vianka Ninoska García.
Las investigaciones establecen que, al momento del crimen, la pareja ingería bebidas alcohólicas y que una discusión habría desencadenado el hecho violento. Vianka García dejó cuatro hijos, entre ellos un bebé.
Alex Hernández habría huido a Guatemala
Según la Policía, la almohada constituye una de las principales evidencias para reconstruir la mecánica de los hechos.
Los análisis preliminares indican que el uso de la almohada también habría tenido como propósito reducir la presencia de residuos de pólvora en la parte posterior de la cabeza de la víctima, con el fin de aparentar que el disparo no fue de contacto y respaldar la versión de un supuesto accidente.
Asimismo, la Policía maneja la hipótesis de que la almohada habría servido para contener el flujo retrógrado de sangre y otros fluidos biológicos que, tras un disparo de contacto, pueden proyectarse hacia el arma y el tirador.
Después del crimen, Alex Hernández publicó comentarios en Facebook desde el perfil de la víctima, en los que afirmó que la muerte ocurrió de manera accidental y aseguró que se entregaría a las autoridades.
"Señores, fue sin intención, se me safó un disparo. Ella y yo éramos muy felices", escribió Hernández.
Las autoridades del Ministerio Público informaron que esta semana presentarán el requerimiento fiscal contra Alex Hernández por el delito de femicidio agravado.
Además, indicaron que cuentan con pruebas anticipadas que lo incriminan.
La Policía también informó que la información de inteligencia apunta a que el sospechoso huyó hacia Guatemala, por lo que ya fue solicitada una alerta roja a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) para facilitar su captura.