Las muertes violentas de mujeres en Honduras continúan sin mostrar una reducción durante 2026. De acuerdo con cifras preliminares del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), entre enero y junio se contabilizan 139 víctimas, un caso más que en el mismo período de 2025, cuando se registraron 138.
Migdonia Ayestas, directora del Observatorio de la Violencia, explicó que, aunque el aumento no es significativo, las estadísticas evidencian que este tipo de violencia se mantiene y desmienten una disminución de los casos.
"La violencia contra las mujeres es un problema. Han aumentado las formas con que se les quita la vida; los hechos se vuelven más crueles e inhumanos", expresó Ayestas al referirse a la situación que enfrenta el país.
La especialista señaló que el análisis no debe limitarse al número de víctimas, sino a la respuesta institucional frente a estos crímenes. En ese sentido, sostuvo que es necesario evaluar cuántas investigaciones se realizan, cuántas capturas se efectúan y cuántos casos llegan a los tribunales.
Ayestas recordó que desde 2005 más de 8,000 mujeres han muerto de forma violenta en Honduras, una problemática que, además de cobrar vidas, ha dejado a miles de niños y niñas en condición de orfandad.
Asimismo, advirtió que la violencia contra las mujeres presenta niveles de mayor crueldad, con casos que incluyen desmembramientos, decapitaciones, agresiones sexuales y el abandono de cuerpos en espacios públicos, situaciones que, según indicó, reflejan la presencia de estructuras criminales que utilizan estos hechos para enviar mensajes de violencia.
En materia de políticas públicas, la directora del Observatorio consideró que el país debe fortalecer las estrategias de prevención, la educación y la investigación criminal, en lugar de concentrar los esfuerzos únicamente en medidas de seguridad.
Respecto a la posibilidad de ampliar el estado de excepción, Ayestas manifestó que esta medida no ha logrado controlar a las estructuras criminales ni reducir la violencia, por lo que insistió en la necesidad de reforzar las capacidades de investigación, persecución penal y atención integral para prevenir la violencia contra las mujeres.
De acuerdo con el Observatorio de la Violencia de la UNAH, las cifras del primer semestre de 2026 reflejan que las muertes violentas de mujeres continúan siendo uno de los principales desafíos en materia de seguridad y derechos humanos en Honduras.