Prestamista fue a cobrar y nunca regresó: así asesinaron a doña Florinda en Talanga
Doña Florinda fue ultimada con un machete por sus supuestos deudores, quienes trasladaron su cuerpo a un solar baldío con la intención de incinerarlo. Esto es lo que se sabe del hecho
- Actualizado: 04 de julio de 2026 a las 11:35 -
La Policía Nacional, a través de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), capturó a una mujer señalada como presunta responsable del delito de homicidio en perjuicio de la prestamista Florinda Bernarda Ramírez Bejarano.
La detención se ejecutó en la colonia Torocagua, en Comayagüela, luego de varios días de labores de vigilancia y seguimiento desarrolladas por especialistas de la División de Delitos Contra la Vida.
De acuerdo con el informe policial, la ahora detenida, de 38 años, es originaria de Orica, Francisco Morazán, y residía en el mismo sector donde fue localizada al momento de su captura.
Las autoridades detallaron que la mujer contaba con una orden de captura vigente, emitida el 6 de marzo de 2026 por el Juzgado de Letras Penal de la Sección Judicial de Talanga.
Según el expediente investigativo, los hechos por los cuales se le señala ocurrieron a finales de febrero de este año, cuando doña Florinda perdió la vida tras acudir a cobrar una deuda pendiente.
Las investigaciones establecen que Florinda Bernarda Ramírez salió de su vivienda el sábado 28 de febrero y se dirigió a una casa donde habría prestado dinero, con el objetivo de exigir el pago correspondiente.
En ese lugar, de acuerdo con el informe, los residentes reaccionaron de forma violenta ante la exigencia del cobro y la atacaron con un machete, provocándole la muerte.
Posteriormente, en horas de la madrugada del 1 de marzo, los involucrados habrían trasladado el cuerpo a un solar baldío con la intención de incinerarlo y ocultar evidencias, según el expediente policial.
El cadáver fue encontrado esa misma mañana por familiares de la víctima, quienes alertaron de inmediato a las autoridades para iniciar las investigaciones correspondientes.
“Me están echando la culpa a mí y no fui yo. Me siento limpia y con la cara en alto. Ese día que ella estaba muerta, yo me vine de ahí. No fui yo”, declaró la acusada antes de ser puesta a disposición del órgano judicial competente para continuar con el proceso legal conforme a lo establecido en la ley.