Giro inesperado: Bryan Moya sorprende con la vida que lleva ahora
El exseleccionado hondureño actualmente se encuentra alejado del fútbol profesional y disfruta de una nueva etapa.
- Actualizado: 16 de agosto de 2026 a las 20:24 -
La vida del atacante hondureño Brayan Moya ha dado un giro inesperado en los últimos meses.
A sus 32 años de edad, el delantero hondureño se encuentra alejado de la Liga Nacional y atraviesa una nueva etapa de su vida después de ponerle fin a su vínculo con el Marathón.
Para el Torneo Clausura 2026, Bryan Moya llegó al Marathón como uno de los fichajes importantes del conjunto sampedrano. La expectativa era grande: experiencia, recorrido internacional y goles eran algunos de los argumentos que rodeaban su incorporación. Pero su etapa con el Monstruo Verde terminó de una manera inesperada.
Durante el torneo, Moya protagonizó un episodio de indisciplina durante una concentración junto a otros compañeros. La situación provocó la reacción de la dirigencia verdolaga, que tomó la decisión de separarlo temporalmente del primer equipo mientras se analizaba lo ocurrido.
Semanas después, el futbolista y la institución llegaron a un acuerdo para rescindir su contrato. De esta manera, terminó oficialmente su etapa con el conjunto sampedrano y, posteriormente, su más reciente aventura en la Liga Nacional de Honduras.
El atacante fue parte del proceso eliminatorio de la Selección de Honduras rumbo al Mundial de Qatar 2022. En aquella eliminatoria, la Bicolor terminó en el último lugar de la clasificación de Concacaf y Moya tuvo participación como uno de los futbolistas habituales en el equipo nacional.
A nivel de clubes, su carrera también lo llevó fuera de Honduras. El delantero tuvo experiencias en el extranjero, principalmente en Venezuela y Angola.
Lejos de los estadios de la Liga Nacional, el delantero comenzó a construir una nueva etapa junto a su familia.
Hace apenas unos días, Bryan Moya recibió su residencia permanente en Estados Unidos, un acontecimiento que compartió con sus seguidores a través de las redes sociales.
Después de solucionar su situación migratoria, el futbolista decidió establecerse nuevamente en territorio estadounidense junto a su esposa e hijos.
No se trata, sin embargo, de un país desconocido para Moya. El delantero hondureño vivió anteriormente en Estados Unidos durante varios años y, siendo muy joven, incluso tuvo relación con el Houston Dynamo.
En aquella etapa, su situación migratoria representó una limitante para desarrollar una carrera profesional en el fútbol estadounidense.
Aunque actualmente está alejado del fútbol profesional, Bryan Moya no ha dejado de jugar.
El delantero ha comenzado a aparecer en diferentes torneos de fútbol amateur conocidos popularmente como “talacha”, competencias que cuentan con una importante presencia de futbolistas y exfutbolistas hondureños radicados en Estados Unidos.
Moya defendió los colores del Borussia Nola en la Copa Cedrito y también fue visto participando en la Copa Horizon, en Houston. Su presencia rápidamente llamó la atención debido a su pasado como legionario y seleccionado nacional.
Y Moya no solamente está participando: también está dejando su huella. El atacante consiguió marcar un gol que permitió a su equipo igualar un encuentro y llevar la definición hasta los lanzamientos desde el punto penal. Finalmente, su equipo terminó conquistando el campeonato.
El regreso de Bryan Moya a Estados Unidos representa una nueva página en su vida. Después de más de 11 años, el hondureño vuelve a establecerse en el país donde pasó parte de su juventud, pero esta vez acompañado por su familia y con otras prioridades.
Por ahora, el delantero parece disfrutar de esta nueva etapa y aprovechar los torneos amateur para mantenerse activo físicamente y, al mismo tiempo, generar algunos ingresos.
Moya ha dejado claro que actualmente existen asuntos personales y familiares que ocupan un lugar importante en su vida y que, de momento, su prioridad no está necesariamente en regresar al fútbol profesional.
Hoy, Bryan Moya es una de las figuras que más llama la atención en la “talacha” de Estados Unidos. El exseleccionado nacional y exlegionario cambió los grandes estadios por los torneos amateur, mientras disfruta de una nueva vida junto a su familia y espera definir qué le deparará el futuro.
A sus 32 años, todavía tiene camino por recorrer en el fútbol, pero su presente es completamente diferente al de aquel delantero que defendió la camiseta de Honduras, jugó en el extranjero y pasó por algunos de los clubes más importantes del país.