El árbitro hondureño Said Martínez puso en alto el nombre de Honduras tras convertirse en uno de los protagonistas de la reciente Copa del Mundo 2026, torneo en el que España terminó coronándose campeona del mundo luego de vencer a Argentina en la gran final.
Aunque la Selección de Honduras no logró estar presente en la máxima cita futbolística, el país sí tuvo representación gracias a Said Martínez y su equipo arbitral conformado por los asistentes catrachos Walter López y Cristhian Ramírez, quienes formaron parte del torneo más importante del fútbol mundial.
El "Matemático" cerró su participación mundialista con un balance positivo, luego de dirigir tres partidos como árbitro principal y cumplir funciones como cuarto oficial en otros dos encuentros. Su rendimiento le permitió superar los filtros establecidos por la Comisión de Árbitros de la FIFA y mantenerse vigente durante distintas fases de la competición.
Martínez tuvo su debut en la fase de grupos impartiendo justicia en el duelo entre Qatar y Suiza, además del enfrentamiento entre Ghana e Inglaterra, compromisos en los que recibió buenas evaluaciones por parte de los especialistas arbitrales. Posteriormente, fue designado para dirigir el partido de dieciseisavos de final entre Senegal y Bélgica, aumentando su protagonismo dentro del campeonato.
Además de sus actuaciones como juez central, el silbante hondureño también tuvo participación como árbitro asistente de campo en los encuentros Colombia contra Portugal y Brasil frente a Noruega en los octavos de final, demostrando la confianza que depositó FIFA en su trabajo.
Tras finalizar su aventura mundialista, Said Martínez regresó a Honduras y este martes compartió sus emociones durante los Premios de la Liga Nacional. El árbitro originario de Tocoa no ocultó su felicidad por haber cumplido uno de los sueños más importantes de su carrera: representar al país en una Copa del Mundo.
ENTREVISTA CON SAID MARTÍNEZ
Hoy es una noche especial después de todo lo que has vivido en la Copa del Mundo, ¿cómo te sientes?
Bueno, definitivamente estoy contento de estar en el país y agradecido con Dios. Han sido largos días de mucho trabajo y de muchas situaciones, pero hoy estamos felices de estar acá, en nuestro país, con nuestra gente, con nuestras familias, disfrutando de nuestra comida y, sobre todo, contentos por todo lo que ha pasado. Definitivamente, después de la familia, la comida y nuestra gente, lo más importante para nosotros es estar cerca de los nuestros. Sobre todo después de estar casi más de 50 días fuera, es muy importante volver a ver y compartir con la familia.
¿Cómo nos puedes describir esa experiencia, Said?
Maravillosa, un sueño hecho realidad. Es, como quien dice, esa parte que nos faltaba en nuestras carreras y la hemos logrado a una buena edad, lo que nos permite seguir avanzando y compitiendo a nivel internacional. Vivimos confiando en Dios, sabiendo que esto es solamente el inicio de grandes cosas que pueden venir.
Contame ese primer nombramiento, ¿cómo se da?
Realmente sabíamos que podía darse la oportunidad en nuestro primer partido. Cuando estábamos en el salón de clases y de reuniones, recibir el nombramiento para el quinto partido fue una oportunidad maravillosa. Sin duda alguna, nos sentimos contentos y honrados. Recuerdo ese día como si fuera ayer, porque nos llenamos de mucha nostalgia y al final dijimos: "Bueno, todo lo que hemos pasado va a acabar en este partido que vamos a hacer".
¿Qué fue lo primero que hiciste cuando recibiste ese nombramiento?
Darle gracias a Dios fue lo primero. Nos abrazamos como equipo de trabajo y después llegaron los compañeros a felicitarnos y a desearnos lo mejor. Luego tuvimos comunicación con nuestra familia antes de que saliera a los medios, porque la familia ha sido la que ha estado más presente e importante para nosotros.
Bueno, estuve pendiente de saber cuándo era tu nombramiento y, quizás, justo después se te dio la oportunidad de marcar el primer penal señalado en una Copa del Mundo.
Todos los que te conocen saben, vos me conocés, que donde está Martínez algo puede pasar. Entonces, al final, todo este tipo de partidos son los que a nosotros nos ayudan a ser mejores. Al final, si queremos pasar desapercibidos, no nos sirven de mucho los partidos tranquilos. Los encuentros en los que hay situaciones que nos ayudan a crecer son los que más buscamos. Entonces, antes del partido yo sabía que algo iba a pasar, sabía que podía haber un penal y lo que quería, y le pedí a Dios, era poder verlo. Gracias a Dios, creo que a los 12 o 17 minutos, algo así, se dio la jugada del penal y lo pudimos señalar. Estoy contento con eso.
Al final tuviste el respaldo. FIFA se pronunció sobre ciertas acciones; hay, por ejemplo, una de las jugadas en la que muchos te criticaron y, diciéndolo así de frente, la FIFA salió al paso, dejando claro que lo hiciste de muy buena manera.
Sí, dado que estamos en un escenario mundial, siempre hay situaciones en las que no todo el mundo va a estar de acuerdo. Al final, el arbitraje en el fútbol no es todo de color negro o todo de color blanco; siempre hay grises, siempre hay matices.
Lo más importante es salir con la decisión correcta. En este caso, para FIFA y para nosotros, la decisión correcta fue la que tomamos. Al final, eso es lo que más cuenta: que nuestro trabajo se realice de manera correcta, con las decisiones acertadas.
¿Cuál es el momento más complejo que viviste, no solo en lo personal, sino también en la parte laboral?
Si hablamos de la parte arbitral, sin duda alguna, fue esa situación en la que me enfrenté al final de los tiempos suplementarios en el partido entre Bélgica y Senegal. Era una jugada trascendental, en la que había que decidir una situación importante para el encuentro, porque podía clasificar a un equipo a la siguiente fase.
Entonces nos tomamos nuestro tiempo, porque creíamos que debía ser la decisión acertada por el momento del partido en el que estábamos, en el minuto 119. No suele pasar; generalmente, cuando llegás a esos tiempos, los partidos se van directamente a los penales. Pero bueno, creo que salimos con la decisión correcta y eso es lo más importante.
Había que tener puesto lo de las gallinas. Lo digo popularmente, porque muchos comentaron que se pudo haber “rajado”, dejar pasar la jugada y buscar una solución más fácil yéndose a los penales.
Sí, se pudo haber resuelto así, pero al final, si yo hubiese tomado la decisión incorrecta, me habrían juzgado muy mal y creemos que eso me hubiese pasado factura. No me hubiera visto de nuevo en otra designación. Después salimos como cuarto árbitro y, bueno, dado que era nuestro primer Mundial, lógicamente sabíamos que para esa etapa probablemente se iba a terminar nuestra participación, porque entendíamos que era nuestra primera experiencia en una Copa del Mundo.
Pitaste el penal más largo , el más prolongado.
Son cosas que van pasando. Realmente estamos preparados para lo que suceda, y la preparación fue muy buena. Creo que eso nos ayudó a tomar las decisiones acertadas.
También tuviste un episodio en el que muchos comentaron que Said Martínez, el árbitro, pudo haber expulsado a Jude Bellingham, pero finalmente no se dio.
Al final, vos sabés que las redes sociales se desmarcan un poco de la realidad y van más que todo por la suspicacia, por vender, por salir a flote y conseguir algunos likes. En realidad, nosotros vamos siempre por la decisión correcta y acertada. En este caso, en el seminario se nos dijo claramente que el jugador que se tapara la boca debía hacerlo en una situación de confrontación, y así lo confirmó FIFA después de nuestro partido.
En esa jugada yo vi lo que hizo Bellingham y le dije: "Vi lo que hiciste, sé más inteligente y, por favor, si esto es una confrontación, yo te tengo que expulsar". Él creyó que no lo había hecho, pero en el segundo tiempo me dijo: "Ah, sí lo hice, discúlpame", y no volvió a pasar. Entonces, son situaciones que la gente afuera no entiende, pero nosotros, que estamos con el reglamento al detalle, nos encargamos de hacerlo de la mejor manera.
¿Conversaste con él después?
Sí, como con todos los jugadores. Aquí nos olvidamos de qué figuras son, de qué equipo son o dónde juegan. Simplemente los tratamos como a cualquier otro jugador.
¿Qué es algo nuevo que aprendiste en el Mundial y que te gustaría implementar aquí en la liga?
Yo creo que el manejo de las pérdidas de tiempo. Si nuestra liga implementa estas medidas, que estoy seguro de que lo vamos a hacer, vamos a poder ver más fútbol y mayor calidad técnica, que al final es algo que nos está costando un poco. Seguramente, esto lo vamos a implementar muy pronto.
La Concacaf quedó en alto.
Realmente, cuando llegás a este tipo de Mundiales, te das cuenta de que estamos al mismo nivel que las otras competiciones en cuanto a arbitraje, y eso es muy bueno porque al final es el mismo reglamento y debe ser aplicado de la misma forma. CONCACAF jugaba en casa, entonces había que rajarse el pecho por ello. La mayoría de nosotros tuvimos más de tres partidos, y eso significa que hemos hecho las cosas bien; a nadie le regalan nada.
Hacés el primer partido y de eso depende si dirigís el segundo o el tercero. En realidad, FIFA siempre opta por los mejores árbitros, y creo que CONCACAF ha hecho un buen trabajo.
Nadie es profeta en su tierra y creo que eso te pasa a vos. En Liga Nacional pasás en semáforo rojo.
Sí, totalmente, pero vos sabés que en Liga Nacional ya conocemos cuáles son los partidos que me están dando, entonces hay que hacerles frente. Lógicamente, los partidos más grandes son los que te hacen mejorar, y para eso estamos preparados.
¿Con qué cerrás este Mundial?
Cierro con agradecimiento. Agradecimiento para todas las personas que han estado alrededor de Said Martínez, aquellos que han dado sus palabras de aliento y sus palabras de felicitación. Con eso me quedo. A mi noble gente de Tocoa, a quienes optamos por representar de la mejor manera posible, que me están esperando y que muy pronto voy a llegar por allá. A mi familia, la familia Martínez. Me siento contento de haberlos representado de buena forma y hoy regalarles la satisfacción de poder llegar al país con la frente en alto.