El calor extremo y el clima seco que golpean a Honduras forman parte de un escenario climático más amplio: el posible regreso del fenómeno de El Niño entre mayo y julio de 2026, según el más reciente boletín mensual sobre clima estacional mundial de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El organismo internacional advirtió que las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial están aumentando rápidamente, una señal que apunta a la probable formación de condiciones características de El Niño durante los próximos meses.
La advertencia coincide con los reportes de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), que informó que Honduras se encuentra en una transición de condiciones neutras hacia El Niño, con efectos directos en las temperaturas, el atraso de las lluvias y la posibilidad de una canícula más temprana.
De acuerdo con la OMM, para el trimestre de mayo, junio y julio se espera que predominen temperaturas superiores a lo normal en casi todo el planeta. Los datos son especialmente concluyentes para el sur de América del Norte, América Central y el Caribe, región donde se ubica Honduras.
“Tras un período de condiciones neutras a principios de año, ahora los modelos climáticos apuntan claramente en la misma dirección y pronostican, con un nivel de confianza alto, la instauración de un episodio de El Niño, que cobrará mayor fuerza en los meses siguientes”, explicó Wilfran Moufouma Okia, jefe de predicción climática de la OMM.
El Niño es una de las fases del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur, conocido como ENOS, y se caracteriza por el calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental.
Sus efectos pueden alterar las lluvias, aumentar las sequías y favorecer eventos climáticos extremos en distintas regiones del mundo.
En Honduras, el meteorólogo Francisco Argeñal adelantó que se esperan condiciones bastante secas y cálidas durante los próximos días.
Las primeras lluvias podrían presentarse de forma irregular en la zona sur a partir del 15 de mayo, aunque el inicio más definido de la estación lluviosa tardaría más en consolidarse.
Según Copeco, estas condiciones persistirán al menos dos semanas más, mientras se espera que El Niño sea declarado oficialmente de forma leve entre finales de mayo e inicios de junio. Posteriormente, podría fortalecerse y alcanzar una categoría moderada entre julio y agosto.
“Posiblemente sea moderado a partir de julio o agosto y después de agosto podría incluso calentarse rápido el océano Pacífico y convertirse en un Niño fuerte”, detalló Argeñal.
Durante las próximas dos semanas, el país continuará en la transición de condiciones neutras hacia el fenómeno de El Niño
Se prevé que este fenómeno inicie en junio con intensidad débil, evolucione a moderado en julio y agosto, y podría fortalecerse después de agosto debido al calentamiento del océano Pacífico
Esta transición ha provocado un retraso en el inicio de la estación lluviosa en el país, según los pronósticos, las precipitaciones comenzarán a partir del 15 de mayo en la región sur, extendiéndose progresivamente al resto del territorio nacional
Posteriormente, también se hará presente el período de canícula, caracterizado por una disminución temporal de las lluvias.
Impacto de las altas temperaturas
El retraso de la estación lluviosa podría sentirse con más fuerza en el corredor seco hondureño. Las autoridades prevén que la canícula se adelante, con mayor impacto en municipios del sur de Francisco Morazán, Comayagua, La Paz, Choluteca y El Paraíso.
La OMM aclaró que no utiliza el término “superepisodio de El Niño”, debido a que no forma parte de las clasificaciones operativas normalizadas.
No obstante, sus modelos indican que el episodio podría intensificarse, aunque todavía existe incertidumbre por la llamada “barrera de predictibilidad de la primavera”, que reduce la precisión de los pronósticos emitidos en esta época del año.
El organismo también recordó que El Niño suele tener un efecto de calentamiento sobre el clima mundial. Sin embargo, aclaró que no hay indicios de que el cambio climático aumente la frecuencia o intensidad de estos episodios, aunque sí puede amplificar sus efectos al hacer más severas las olas de calor, las lluvias intensas y otros fenómenos extremos.
Ante este panorama, la Secretaría de Educación de Honduras anunció que mantendrá el ajuste de horarios en los centros educativos del país durante la semana del 4 al 8 de mayo, debido a la persistente ola de calor.
La medida, aplicada tras recomendaciones de Copeco, establece que en el nivel prebásico las clases se desarrollen de 8:00 de la mañana a 11:00 de la mañana. En los niveles básico y medio, en jornada matutina, el horario será de 7:00 de la mañana a 11:00 de la mañana.
La OMM insistió en que los pronósticos estacionales son claves para anticipar riesgos en sectores sensibles al clima, como la agricultura, la salud, la energía y la gestión del agua, especialmente en países vulnerables a sequías, altas temperaturas y lluvias irregulares como Honduras.