Honduras
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Un primer desembolso de 150 millones de dólares se realizará como parte de los 400 millones de dólares aprobados por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para respaldar el programa integral de vivienda social en Honduras. De acuerdo con las autoridades, los recursos serían transferidos entre octubre y noviembre.
Paralelamente, el Gobierno prevé aprobar en los próximos días la Política Nacional de Vivienda, una estrategia orientada a reactivar la construcción de viviendas de interés social. Como parte de este plan, la Secretaría de Finanzas (Sefin) se comprometió a inyectar recursos al Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi).
El Plan Nacional de Vivienda, que unifica un esquema de subsidios y un bono único, sería aprobado por el Consejo de Ministros tras haber sido socializado con desarrolladores inmobiliarios y entidades bancarias.
Las autoridades estiman que esta iniciativa, junto con el financiamiento del CAF, permitirá la construcción de al menos 15,000 viviendas de interés social en el país.
Con la aprobación de los 400 millones de dólares (unos 10,716 millones de lempiras) por parte del CAF la semana pasada, ahora inicia el proceso para concretar el primer desembolso, confirmó Liliam Rivera, viceministra de Crédito e Inversión Pública.
“Los 400 millones de dólares aprobados por el CAF corresponden a una línea de crédito para vivienda la cual se va ir materializando a medida se formalicen los diferentes contratos de préstamos que se derivan de ella, el presente año se suscribiría un contrato de préstamos por alrededor de 150 millones de dólares (unos L4,018.5), que lleva el proceso establecido, la firma del convenio, aprobación por parte del Congreso Nacional, publicación en La Gaceta y una serie de requisitos que son habilitantes para comenzar a desembolsar”, respondió Rivera a LA PRENSA.
Aunque inicialmente se había mencionado que los recursos estarían disponibles entre agosto y septiembre, Rivera precisó que el primer desembolso se espera entre octubre y noviembre. No obstante, debido a la importancia del programa y a la limitada disponibilidad de fondos en Banhprovi, indicó que la Secretaría de Finanzas cuenta con recursos para atender las necesidades más inmediatas del sector mientras se concreta el préstamo.
“En el corto plazo se irán asignando recursos por mientras sale el contrato de préstamo”, aseveró Rivera.
La Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos (Seviah) impulsa una nueva política de subsidios para facilitar el acceso a la vivienda propia, especialmente para familias de menores ingresos. La iniciativa forma parte del Plan Nacional para la Inclusión Financiera en Vivienda 2026-2030, documento que ya fue socializado con representantes del sector construcción y del sistema financiero.
La propuesta parte del diagnóstico de que existe una brecha entre los ingresos de los hogares y las condiciones actuales del financiamiento hipotecario. Según el documento, la cuota mensual de una vivienda social valorada en 900,000 lempiras, financiada a 25 años con una tasa cercana al 14%, ronda los 10,800 lempiras, una cifra que supera la capacidad máxima de pago de un hogar que percibe un salario mínimo de referencia (SMR), estimada en 5,411 lempiras mensuales.
Para reducir esa brecha, el plan combina productos financieros para distintos segmentos de vivienda, subsidios y garantías para adaptar las cuotas a la capacidad de pago de los hogares, y una plataforma digital (Sinavi) que conectará a las entidades involucradas para agilizar la precalificación, asignación de subsidios y seguimiento de los trámites.
El Bono Directo a la Cuota (BDC) consiste en un aporte único destinado a reducir la prima o el capital del préstamo. Por su parte, el Subsidio Directo a la Cuota (SDC) representa un descuento mensual decreciente durante los primeros diez años del crédito.
Es importante destacar que el programa no busca que el ciudadano elija entre uno u otro beneficio, sino que ambos se apliquen de manera complementaria para facilitar el acceso al financiamiento y mejorar su capacidad de pago del préstamo.
Ambos mecanismos buscan focalizar el apoyo estatal en los hogares de menores ingresos, facilitar el acceso al financiamiento y reducir el peso de las cuotas durante los primeros años del préstamo.
Además, la política establece que el incremento anual de la cuota no podrá superar el 4.75%, tanto para viviendas unifamiliares como multifamiliares, un porcentaje inferior al comportamiento histórico de la inflación, según el documento.
En el caso de la vivienda nueva, el BDC se otorgará en montos diferenciados según el nivel de ingresos y el tipo de vivienda. Las viviendas multifamiliares recibirán un bono mayor por su aporte a la densificación urbana y al uso eficiente del suelo. Los hogares con ingresos superiores a cuatro salarios mínimos de referencia (SMR) no serán elegibles para este beneficio.
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El Subsidio Directo a la Cuota (SDC) actúa directamente sobre la mensualidad del préstamo. A diferencia del BDC, que reduce de una sola vez el monto financiado, el SDC permite que el Estado cubra una parte de la cuota durante los primeros diez años. Ese aporte disminuye gradualmente cada año hasta desaparecer a partir del año 11, cuando el hogar asume el pago total del crédito.
Según la propuesta, para una vivienda unifamiliar el subsidio iniciará en aproximadamente 2,773 lempiras mensuales durante el primer año y disminuirá hasta unos 339 lempiras en el décimo. En las viviendas multifamiliares, el apoyo comenzará en alrededor de 3,301 lempiras y bajará a 403 lempiras en el mismo período.
Sumado al Bono Directo a la Cuota, el beneficio representa un valor presente estimado de 153,078 lempiras por hogar en viviendas unifamiliares y 182,184 lempiras en viviendas multifamiliares.
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La aplicación conjunta del Bono para el Pago de la Prima (BDC) y el Subsidio Directo a la Cuota (SDC) tiene un efecto inmediato sobre la inclusión financiera. Por un lado, el BDC reduce la barrera de acceso que representa el pago de la prima y, por otro, el SDC disminuye el valor de la cuota mensual.
En el caso de una familia que percibe un salario mínimo y adquiere una vivienda unifamiliar con un valor de L900,000, financiada a 25 años, la cuota mensual durante el primer año se reduce de L7,863 a L4,697. Esta disminución equivale a una tasa de interés efectiva del 3.89% para ese período.
Para una familia con un salario mínimo que adquiere una vivienda multifamiliar valorada en L1.2 millones, financiada a 25 años con una tasa de interés del 9.5%, la cuota mensual del primer año sería de L10,484. Con la aplicación de un BDC de L82,500, sumado al SDC, la cuota se reduce a L6,436, equivalente a una tasa de interés efectiva del 4.19% durante el primer año.
La combinación del BDC y el SDC permite reducir la cuota inicial hasta en un 40% para los hogares de menores ingresos, lo que contribuye a cerrar la brecha entre el costo del financiamiento y la capacidad de pago de las familias.
En una entrevista concedida a LA PRENSA, Francis Argeñal, ministra de la Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos (Seviah), informó que el Plan Nacional para la Inclusión Financiera en Vivienda 2026-2030 ya fue socializado y que se espera su aprobación en los próximos días por el Consejo de Ministros. Posteriormente deberá publicarse en La Gaceta para entrar en vigor.
La funcionaria indicó que el objetivo es contribuir a reducir el déficit habitacional del país, estimado en 1.6 millones de viviendas.
Argeñal enfatizó que los recursos provenientes del CAF estarán destinados exclusivamente a créditos para vivienda social de hasta 1.4 millones de lempiras.
Los fondos serán canalizados a través de Banhprovi, que los colocará mediante su esquema de banca de segundo piso.
La ministra confirmó que, al tratarse de recursos provenientes de financiamiento externo, las tasas de interés serán superiores a las actuales. Sin embargo, aseguró que el impacto para los beneficiarios será limitado gracias al esquema de subsidios para la prima y las cuotas mensuales, lo que permitirá que durante el primer año el costo efectivo para el propietario sea equivalente a una tasa inferior al 4%.
“Si bien es cierto la tasa no va a poder ser del 4%, pero, el primer año, la familia, porque no va a ser una tasa plana como era en el pasado, va ser una tasa, que va ir incrementando a razón del porcentaje de incremento del salario que cada una de las familias recibe, dejamos un porcentaje del 4.75%, los años más difíciles para pagar un crédito son los primeros cinco años, pero los acompañaremos 10 años, pero, van a comenzar pagando con una tasa de interés menor al 4%”, explicó la funcionaria.
De acuerdo al Plan de Vivienda, los recursos estarán focalizados en hogares con ingresos de uno a dos salarios mínimos, tanto del sector formal como del informal. La meta es que más del 50% de los beneficiarios pertenezca a estos segmentos prioritarios.
El programa contempla viviendas sociales unifamiliares con precios de mercado entre L900,000 y L1,250,000, financiadas a un plazo de 25 años. Asimismo, incluye viviendas sociales multifamiliares con precios de mercado entre L1,250,000 y L1,400,000, también financiadas a 25 años.
Actualmente, Banhprovi ofrece créditos para vivienda de entre 1.2 y 2.5 millones de lempiras, con tasas de interés que oscilan entre el 4% y el 7%. La institución recibe en promedio 400 solicitudes de crédito de vivienda al mes, lo que equivale a unas 4,800 solicitudes al año.