San Pedro Sula, Honduras
Omar González, exdirector del Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA), afirmó que "los granos básicos no se vencen" (desde el minuto 19:44).
No obstante, la aseveración es una verdad a medias porque omite contexto. Aunque técnicamente estos productos (como maíz, frijol o arroz) no tienen una fecha de caducidad estricta, como ocurre con los alimentos perecederos, González omitió que los granos sí pueden sufrir un deterioro progresivo, según las condiciones de almacenamiento.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y estudios de la Dirección de Ciencia y Tecnología Agropecuaria (Dicta) de Honduras señalan que la humedad, los hongos, los insectos y los roedores pueden afectar progresivamente el grano cuando no se almacena en condiciones adecuadas.
Además, normas del IHMA y controles fitosanitarios de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) evidencian que el maíz, el frijol y el arroz pueden perder calidad o dañarse con el tiempo, aunque no tengan una fecha de caducidad fija.
LA PRENSA Verifica pidió comentarios a González sobre su aseveración, pero hasta el cierre de esta edición no obtuvo respuesta.
No se vencen
En términos técnicos, los granos básicos como el maíz, el frijol o el arroz no tienen una fecha de caducidad estricta, como ocurre con los alimentos perecederos.
Esto se debe a su bajo contenido de humedad, que limita el crecimiento inmediato de microorganismos y permite conservarlos durante largos periodos, siempre que se almacenen en condiciones adecuadas de temperatura, ventilación y hermeticidad.
Según el manual de manejo poscosecha de la Organización de las Naciones Unidas para la FAO, durante el almacenamiento “la calidad del grano no se mejora; a lo sumo se mantiene”.
Esto implica que los granos no mejoran con el tiempo y que su condición depende de la forma en que se conserven.
El mismo informe advierte que las principales causas de pérdidas en granos almacenados son los hongos, los insectos y los roedores, especialmente cuando existe humedad elevada, lo que afecta directamente su calidad y disponibilidad para el consumo.
La calidad del grano puede degradarse progresivamente si las condiciones de almacenamiento no son óptimas. Por ejemplo, la humedad favorece el desarrollo de hongos, mientras que insectos como el gorgojo y la presencia de roedores contribuyen a la pérdida de peso, calidad nutricional y características físicas del producto.
Depende de almacenamiento
En ese sentido, el informe técnico de la Dicta sobre almacenamiento de granos señala que, bajo condiciones adecuadas de humedad, temperatura y hermeticidad, los granos pueden conservarse por largos periodos sin deterioro significativo. Esto explica por qué no se consideran “vencidos” en sentido estricto.
Sin embargo, el mismo informe aclara que esta estabilidad depende de las condiciones de almacenamiento. Cuando hay exceso de humedad o temperaturas inadecuadas, se producen reacciones físicas y químicas que deterioran el grano, además del desarrollo de hongos e insectos que afectan su calidad.
En la misma línea, las normas de calidad del IHMA establecen parámetros específicos de humedad, daño y presencia de plagas para la aceptación de maíz y frijol.
Esto implica que el propio IHMA reconoce que los granos pueden deteriorarse con el tiempo, ya que solo el producto que cumple con ciertos estándares puede ser almacenado o comercializado.
Por su parte, la SAG, a través del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA), ha señalado que el almacenamiento de granos requiere controles fitosanitarios y diagnóstico de cultivos para evitar pérdidas por humedad, hongos e insectos como el gorgojo. Esto evidencia que el grano sí puede dañarse, aunque no tenga una fecha de vencimiento formal.
Pese a aceptar que los granos básicos no tienen una fecha de vencimiento estricta, Darwin Cálix, productor hondureño y miembro del Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras (Cococh), aseguró que, para evitar el deterioro del producto, el grano que tiene más tiempo en bodega debe ser el primero en salir a la venta o distribución.
“La lógica me indica: frijol nuevo que voy comprando, frijol que voy almacenando, y sucesivamente va sucediendo la rotación dentro del grano”, aseguró.
Cálix explicó que un grano vencido o caducado es aquel que ya no cumple con los tiempos de cocción aceptables para el consumidor.
"Todos sabemos que un grano en óptimas condiciones, un grano nuevo, no debe pasar de 40 a 45 minutos de cocción”, comentó.
En conclusión, la afirmación de Omar González es una verdad a medias. Aunque los granos básicos como el maíz, el frijol y el arroz no tienen una fecha de vencimiento estricta, como ocurre con otros alimentos perecederos, esto no significa que sean inmunes al deterioro.
Informes de la FAO, la Dicta y entidades hondureñas coinciden en que su conservación depende de condiciones adecuadas de almacenamiento. La humedad, los hongos y las plagas pueden afectar progresivamente su calidad, valor nutricional y aptitud para el consumo.