Los hondureños que planean viajar a varios países de Sudamérica, Centroamérica, el Caribe y África deben vacunarse contra la fiebre amarilla y portar el Certificado Internacional de Vacunación, un documento que puede ser requerido por las autoridades migratorias y sanitarias al momento de salir o ingresar a países considerados en riesgo.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral, aguda y hemorrágica que se transmite por la picadura de mosquitos infectados. Es endémica en áreas tropicales de África y América Latina, y sus síntomas pueden confundirse con otras enfermedades como dengue, hantavirus u otras fiebres hemorrágicas.
La Secretaría de Salud explica que los síntomas aparecen entre tres y seis días después de la picadura y pueden incluir fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza, escalofríos, pérdida del apetito, náuseas o vómitos.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, la infección por hantavirus humano se adquiere principalmente por contacto con la orina, las heces o la saliva de roedores infectados o al tocar superficies contaminadas.
El síndrome pulmonar por hantavirus (SPH) se caracteriza por dolor de cabeza, mareos, escalofríos, fiebre, mialgia y problemas gastrointestinales, como náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal, seguidos de dificultad respiratoria repentina e hipotensión.
Los síntomas del SPH suelen aparecer entre 2 y 4 semanas después de la exposición inicial al virus. Sin embargo, los síntomas pueden aparecer tan pronto como una semana y tan tarde como ocho semanas después de la exposición.
Aunque la mayoría de los pacientes mejora después de tres o cuatro días, una parte puede entrar en una fase más grave, en la que reaparece la fiebre alta y pueden afectarse varios órganos. Salud advierte que no existe un tratamiento específico contra la fiebre amarilla, por lo que la vacunación es la principal medida de prevención.
La vacuna debe aplicarse por lo menos 10 días antes del viaje, ya que ese es el tiempo mínimo requerido para que el organismo desarrolle protección y para que el certificado sea considerado válido. Según los lineamientos sanitarios, una sola dosis es suficiente para conferir inmunidad sostenida y protección permanente contra la enfermedad.
El esquema se aplica a toda persona mayor de un año que viaje a zonas de riesgo de transmisión. En el establecimiento de vacunación se entrega el certificado internacional, que debe estar firmado y sellado.
Sin este documento, las autoridades migratorias pueden impedir la salida o entrada a un país donde se exige la vacunación, en cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional.
¿Para qué se pide el certificado?
El certificado se pide para comprobar que el viajero está protegido contra la fiebre amarilla y para reducir el riesgo de que la enfermedad se introduzca o se propague entre países.
En Honduras, deben portarlo tanto los viajeros que ingresan al país procedentes de zonas de riesgo como los hondureños y extranjeros residentes que salen hacia esos destinos.
La Secretaría de Salud establece que el certificado es válido 10 días después de aplicada la vacuna. También se considera válido el carné de vacunación de viajeros procedentes de países donde la vacuna forma parte del esquema nacional, siempre que se pueda verificar el nombre de la vacuna y la fecha de aplicación.
Países para los que se exige o se requiere la vacuna
Según el listado publicado por Salud, los países considerados dentro del requisito son:
En América: Panamá, Trinidad y Tobago, Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana Francesa, Guyana, Perú, Suriname, Venezuela y Paraguay.
En África: Angola, Benín, Burkina Faso, Burundi, Camerún, Chad, Congo, Costa de Marfil, Etiopía, Gabón, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bisáu, Guinea Ecuatorial, Kenia, Liberia, Malí, Mauritania, Níger, Nigeria, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Senegal, Sierra Leona, Sudán, Sudán del Sur, Togo y Uganda.
¿Dónde vacunarse en Honduras?
La Secretaría de Salud tiene establecimientos autorizados para aplicar la vacuna contra la fiebre amarilla y emitir el certificado internacional. Entre los puntos reportados están:
En Tegucigalpa, Francisco Morazán, el Centro de Salud Alonso Suazo. En La Ceiba, Atlántida, el establecimiento metropolitano de salud. En Trujillo, Colón, el Hospital Salvador Paredes. En Comayagua y Siguatepeque, los centros de salud José María Ochoa y Gustavo Boquín. En Santa Rosa de Copán, el Centro de Salud Vicente Fernández.
En Cortés, la vacuna se aplica en el Centro de Salud de La Lima, el Centro de Salud Miguel Paz Barahona de San Pedro Sula y el centro de salud de Omoa.
También está disponible en el Hospital del Sur, en Choluteca; el Hospital Gabriela Alvarado, en Danlí; la Región Sanitaria de Gracias a Dios, en Puerto Lempira; el Centro de Salud Vicente Mejía Colindres, en La Esperanza; y el Centro de Salud de Roatán, en Islas de la Bahía.
Otros puntos habilitados son el Hospital Roberto Suazo Córdova, en La Paz; el Centro de Salud Genaro Muñoz, en Gracias, Lempira; la Región Sanitaria de Olancho, en Juticalpa; el Hospital Santa Bárbara Integrado; el Policlínico Las Brisas, en Nacaome; y, en Yoro, la Jefatura Municipal de El Progreso y la Región Sanitaria de Yoro.
En el caso del Distrito Central, el Centro Integral de Salud Doctor Alonso Suazo atiende a viajeros internacionales de lunes a viernes y aplica decenas de dosis diarias. Para vacunarse, las autoridades sanitarias solicitan presentar el pasaporte original y el itinerario de viaje, ya que el carné internacional se emite con el número de pasaporte.
¿Quiénes no deben vacunarse?
Salud indica que no se debe exigir el certificado internacional a personas que tienen contraindicada la vacuna. En ese grupo están los niños menores de un año, embarazadas, personas alérgicas al huevo, personas inmunodeprimidas, pacientes con enfermedad relacionada con el timo y adultos mayores de 60 años.
En estos casos, el viajero debe presentar una constancia médica en papel membretado, firmada y sellada por un profesional de salud del establecimiento donde se aplica la vacuna.
Entre las excepciones, no se exige la vacuna a viajeros que solo permanecieron en tránsito dentro de un aeropuerto, puerto o punto de entrada de un país en riesgo.
También quedan exentas las personas que, después de haber estado en un país de riesgo, permanecieron seis días o más en un país que no es considerado de riesgo y no desarrollaron fiebre durante ese período.