El dictamen forense de la autopsia y las declaraciones de familiares de la víctima fueron las pruebas determinantes para que un tribunal de sentencia declarara culpable a José Leonel Sarmiento por el crimen de su esposa, Dolores Eloína Mejía García.
La autopsia practicada al cuerpo de la enfermera revela que Sarmiento le disparó por detrás a su pareja, y que los balazos le fracturaron el cráneo y le destruyeron la masa encefálica.
El dictamen evidencia que el acusado también le propinó una golpiza a su esposa, quien presentaba golpes en el pecho, en los labios y la fractura de un dedo de la mano izquierda.
El análisis forense establece, además, que los golpes fueron causados con un objeto romo y que las lesiones presentaban reacción vital; es decir, que fueron infligidas antes de su muerte.
El Ministerio Público también aportó como prueba la declaración de parientes de la víctima, quienes relataron que la pareja estaba discutiendo en su habitación y que, cuando José Leonel Sarmiento salió del cuarto, lo vieron con una pistola en la mano.
Según lo relatado por los familiares, Sarmiento decía que quería quitarse la vida y pedía perdón. Uno de los parientes le escondió la pistola a José Leonel Sarmiento, ya que este manifestaba intenciones de suicidarse, y posteriormente ocultó el arma a unas tres cuadras de la vivienda.
El crimen de la enfermera ocurrió en horas de la madrugada del 17 de marzo de 2024, en la casa de la pareja ubicada en el barrio Las Palmas. Sarmiento fue capturado en la escena.
Autoridades del Ministerio Público informaron que el fallo de culpabilidad fue emitido por unanimidad y que solicitarán la pena máxima de 25 años de prisión por el delito de parricidio.
La audiencia de individualización de la pena fue programada por el tribunal de sentencia para el 21 de abril de 2026.