Nacaome, Valle. La negativa de Kathy Hernández, de 40 años, a retomar su relación sentimental con el padre de sus cinco hijos habría desencadenado el ataque que terminó con su vida en la comunidad de El Granadino, Nacaome, Valle, según la principal línea de investigación de la Policía Nacional.
El crimen ocurrió el miércoles 2 de septiembre, cuando Hernández se encontraba alojada en la vivienda de una amiga, luego de haberse separado de su expareja Juan Gabriel Díaz Álvarez, quien es buscado por las autoridades como principal sospechoso.
Osly Melendez, jefe regional de la Policía, manifesto que, el hombre habría llegado hasta la vivienda con la intención de hablar con Hernández y convencerla de regresar con él.
Sin embargo, la mujer se habría negado a retomar la relación. Según la versión preliminar que manejan los investigadores, después de esa conversación se produjo una agresión con un arma blanca.
“El sospechoso decidió agredirla con arma blanca, propinándole tres heridas”, explicó el jefe policial durante una entrevista difundida por un medio local. Hernández murió como consecuencia de las lesiones.
Se había separado del sospechoso
La investigación ha permitido establecer preliminarmente que Kathy Hernández había decidido poner fin a la relación con Díaz Álvarez. La pareja tenía cinco hijos en común y el menor tendría apenas cinco años.
Según la información proporcionada por las autoridades, después de la separación la mujer buscó refugio temporal en la casa de una amiga. Fue precisamente en ese lugar donde, según la hipótesis policial, ocurrió el ataque.
La Policía Nacional busca determinar con precisión qué sucedió antes, durante y después de la agresión, así como establecer la responsabilidad penal del sospechoso.
Antecedentes de Violencia
Otro elemento que ha surgido durante las primeras diligencias es que Hernández habría sido víctima anteriormente de agresiones por parte de su expareja.
El jefe policial señaló que existen antecedentes de supuestos episodios de violencia, pero la víctima no habría presentado denuncias formales ante las autoridades.
Este elemento será tomado en cuenta dentro de la investigación para establecer si existía un patrón previo de violencia y si el crimen pudo estar relacionado con la negativa de la víctima a continuar la relación.
Buscan al principal sospechso
Después del crimen, las autoridades activaron operativos para localizar a Juan Gabriel Díaz Álvarez.
La Policía informó que existen personas que habrían presenciado o conocido aspectos relacionados con el hecho y que sus testimonios forman parte de las diligencias investigativas.
Los agentes también trabajan en la recopilación de evidencias que permitan sustentar la hipótesis y establecer las circunstancias exactas del asesinato.