Colón. Una condena de seis años de privación de libertad obtuvo el Ministerio Público contra una adolescente en el caso que conmocionó a la comunidad de Colón y en el que perdió la vida la joven Katerin Carmiel Mejía Argueta, conocida popularmente en redes sociales y TikTok como “Katy Mazorca”.
La resolución judicial fue dictada por el Juzgado de Letras Seccional de Tocoa durante una audiencia de juicio oral y público celebrada bajo reserva.
La menor fue hallada culpable por los delitos de privación ilegal de la libertad agravada, asesinato, asociación para delinquir y robo con violencia e intimidación, además de imponérsele las penas accesorias correspondientes dictaminadas por el juez.
Muerte de la joven Katerin Carmiel Mejía Argueta
El sangriento hecho se remonta a la noche del miércoles 15 de abril de 2026, cuando familiares reportaron la angustiosa desaparición de la joven.
Al día siguiente, las autoridades localizaron su cadáver abandonado en una finca de palma africana, en las cercanías del sector donde se construye el hospital San Isidro de Tocoa.
Según las investigaciones y la reconstrucción técnica de los hechos, la víctima fue citada bajo engaños por uno de los implicados con el pretexto de asistir a la inauguración de un establecimiento nocturno en Trujillo. Sin embargo, al llegar al punto acordado, la tiktoker fue interceptada por la fuerza y obligada a abordar un vehículo donde se encontraban otros involucrados, quienes la trasladaron hacia un área aislada para quitarle la vida.
Durante el desarrollo del proceso judicial, la acusada reconoció su responsabilidad en el crimen. El órgano jurisdiccional valoró como contundente la carga probatoria presentada por el ente fiscal, la cual incluyó análisis de videos, peritajes de informática forense, pruebas documentales y testimonios claves que esclarecieron el modus operandi del grupo criminal.
El Ministerio Público confirmó que por este mismo asesinato se mantiene bajo prisión preventiva a otros dos adultos involucrados.
Los imputados continuarán enfrentando el proceso penal correspondiente mientras se programa el juicio en el que las autoridades judiciales determinarán sus condenas definitivas.