Puerto Cortés, Cortés. Victoria del Carmen Erazo atraviesa el dolor de haber perdido a uno de sus hijos y de señalar a otro como presunto responsable de su muerte. Mario Roberto Escobar, de 48 años, murió tras recibir varias heridas con un machete durante una discusión familiar en el barrio San Isidro, en Puerto Cortés, mientras las autoridades investigan lo ocurrido.
“Yo lo supe criar a mis hijos, bien criados, pero el diablo nunca duerme”, expresó la madre al lamentar la tragedia que involucra a sus dos hijos, quienes, según relató, son hermanos de padre y madre y crecieron juntos en la misma casa.
La mujer identificó al hijo fallecido como Mario Roberto Escobar y señaló a Víctor Antonio Escobar como el otro hermano involucrado en el caso. Según su testimonio, ella se encontraba en el mercado cuando escuchó que pedían auxilio y recibió información sobre lo que estaba ocurriendo.
Doña Victoria manifestó que anteriormente ya se habían registrado conflictos entre sus hijos. Recordó que, en una ocasión, uno de ellos habría amenazado al otro con un puñal y sacado sus pertenencias del cuarto. Sin embargo, aseguró que no esperaba que la situación terminara con la muerte de uno de ellos.
“Yo tengo a Cristo Jesús en mi corazón”
La madre también afirmó que había observado señales de un posible consumo de drogas en uno de sus hijos y que este también ingería bebidas alcohólicas, aunque, según dijo, el consumo de drogas era más frecuente. Estas declaraciones corresponden a su testimonio y no constituyen una confirmación oficial sobre las circunstancias del hecho.
Sobre el día de la tragedia, relató que regresaba de sus actividades cuando supo que algo sucedía. Dijo que tuvo miedo de acercarse y recordó que pensó en hablar con la Policía para que interviniera. También afirmó que vio heridas en las rodillas de su hijo fallecido y que el ataque habría sido cometido con un arma blanca.
“Yo tengo a Cristo Jesús en mi corazón”, expresó Erazo al referirse a cómo enfrenta la pérdida. La mujer manifestó que necesita fortaleza para sobrellevar la muerte de Mario y la situación de su otro hijo, quien es señalado como presunto responsable.
La madre pidió que se haga justicia por la muerte de Mario Roberto Escobar. “Pues sí, la debe, tiene que pagarla”, dijo al ser consultada sobre si el responsable debía responder por lo ocurrido.
Erazo recordó que ambos hijos trabajaban y que Mario había laborado en actividades de encofrado. También contó que él había viajado a España y regresado posteriormente a Honduras. Según su relato, en la vivienda vivían los tres y cada uno solía retirarse a su habitación al terminar sus actividades.
Finalmente, la madre expresó que no encuentra palabras para dirigirse al hijo señalado por la muerte de su hermano. “Que no lo hubiera hecho, porque son hijos de papá y mamá”, manifestó. Mientras tanto, las autoridades investigan el caso para esclarecer cómo ocurrió el ataque y determinar las responsabilidades correspondientes.