Después de 24 años de compartir la vida, Fidel Claros y Miramar García decidieron dar un nuevo paso en su historia de amor y unir sus vidas en matrimonio religioso, en una emotiva ceremonia celebrada en la iglesia Ebenezer.
La ceremonia fue oficializada por el pastor Germán Ponce, quien acompañó a la pareja en este significativo momento en el que decidieron reafirmar su compromiso y poner su relación bajo la bendición de Dios.
Para los ahora cónyuges, la boda representa mucho más que una celebración pasajera. Después de más de dos décadas de convivencia en unión libre, ambos tomaron la decisión de formalizar su relación ante Dios, como una manera de honrar sus principios y celebrar el camino recorrido juntos.
"Nosotros ya teníamos 24 años de convivir en unión libre y decidimos arreglarnos con Dios, casándonos para honrar a Dios por sobre todas las cosas", compartió la pareja al recordar las razones que los llevaron a dar este importante paso.
Tras la ceremonia religiosa, los recién casados y sus invitados se trasladaron al restaurante El Molino, donde se realizó la recepción. El establecimiento estuvo decorado especialmente para la ocasión por su propio equipo, con una propuesta en tonos verde esperanza y blanco.
La celebración estuvo acompañada por detalles cuidadosamente seleccionados para crear un ambiente elegante y familiar. Entre ellos destacó el pastel de bodas, elaborado por personal especializado de la repostería Nani, con una combinación de tonos crema, blanco y verde esperanza.
La recepción también contó con la conducción de la reconocida locutora de Radio El Mundo, Alma Ondina Matute, quien estuvo a cargo de acompañar el desarrollo de la celebración y de animar una jornada especial para los esposos y sus seres queridos.
Como testigos de este nuevo capítulo estuvieron Jorge Martínez y María Eugenia Ortega, quienes acompañaron a Fidel y Miramar durante la ceremonia y fueron parte de uno de los momentos más significativos de la jornada.
La celebración tuvo además un componente familiar muy especial con la presencia de su hija, Marbella Lilí, quien compartió junto a sus padres esta fecha que marca una nueva etapa en la historia de la familia.
Rodeados de personas cercanas y en un ambiente marcado por la alegría, los esposos Claros García celebraron el amor que han construido durante más de dos décadas. La boda fue, así, el reflejo de una relación que decidió renovar sus votos de compromiso y mirar hacia el futuro de la mano.