Son tres historias de vida distintas, tres lugares de origen muy diferentes y una misma decisión: servir a Dios y a sus comunidades.
Se trata de los hondureños Eduardo Antonio Carranza Aguilera, Lorber Martín Aquino y Eduardo Fernández Quinteros quienes fueron ordenados sacerdotes en San Pedro Sula.
La catedral Metropolitana San Pedro Apóstol lució sus mejores galas y se vio abarrotada de familias, amigos y feligreses, quienes han sido parte del camino vocacional de los diáconos que se conviertieron en sacerdotes.
El arzobispo Michael Lenihan realizó la imposición de manos y la oración consecratoria donde imprimió el orden sagrado de los presbíteros, que les permitirá a los tres desempeñar el ministerio para el cual han sido llamados dentro de la comunidad cristiana.
La ordenación coincidió con el Día de Nuestra Señora de la Asunción, una fiesta católica que se celebra en agosto y nos recuerda cuando la Virgen María, la madre de Jesús, subió al cielo en cuerpo y alma al terminar su vida en la tierra.
Acompañamiento parroquial
Hasta la catedral también llegaron feligreses de distintas parroquias y los familiares quienes desearon lo mejor a los nuevos sacerdotes y participaron alegremente de la eucaristía.
El padre Osman Carvajal fue el encargado de presentar a los diáconos, mientras que el sacerdote Natael Perdomo hizo la petición de ordenación ante el obispo: “Reverendísimo Padre, la santa Madre Iglesia pide que ordenes presbíteros a estos hermanos nuestros...”.
Así aconteció el rito de ordenación. Los fieles y el presbiterio se pusieron de rodillas mientras los ordenandos se postraron en tierra para finalizar la ceremonia.
En la homilía, el arzobispo de San Pedro Sula, Miguel Lenihan, recordó a los sacerdotes que deben ser fieles al llamado y los invitaron a vivir la fidelidad y la entrega a su ministerio, siendo servidores del reino de Dios y dándolo todo con amor y felicidad.
Monseñor dijo que el ministerio sacerdotal no es un estatus de vida ni terminar una carrera, sino que implica ser servidores para amar como Cristo en su totalidad.
“A lo largo del evangelio Cristo ama del espíritu de servicio cuando los apóstoles quiere ser el primero y más importante y el les recordó las palabras el que quiera ser primero que sea el último”, dijo.
A los diáconos los llamados a ser sacerdotes servidores, fieles y entregados a su ministerio, viviendo siempre en oración.
“Queremos recordarles la importancia de la oración y la vida sacerdotal”, indicó.
“El sacerdote es ante todo un discípulo y cobra especial relevancia en el año de la Santa Misión, un discípulo misionero concatenado con Cristo y llamado a ser servidor del pueblo de Dios y un puente de vida entre la humanidad y Dios”.
El arzobispo les recordó que quiere sacerdotes con “olor a oveja”, una frase del papa Francisco, que se desgastan por amor a Jesús y no busquen su propia comodidad de vida.
“Muchas veces podemos buscar una vida cómoda, pero no es así sino una vida que se desgasta por el amor a Dios”.
Los ordenados agradecieron la presencia de los fieles, sus familias y el presbiterado. Todos realizaron las primeras misas en las parroquias donde fueron formados y coincidieron en pedir oración por las vocaciones y por ellos.
Quienes son los nuevos sacerdotes
Eduardo Antonio Carranza Aguilera nació el 1 de diciembre de 1994 en Tela, Atlántida. Es hijo de Santos Abraham Carranza y Alejandrina Aguilera y el mayor de cinco hermanos.
En el año 2011 concluyó su educación media en el instituto Juan Antonio Pineda, egresando como Perito Mercantil y Contador Público.
Inició su discernimiento vocacional en el año 2013 y en enero de 2015 ingresa al propedéutico de los Misioneros Claretianos en Managua Nicaragua con quienes se formó hasta el tercer año de Teología, luego se incorpora a la Arquidiócesis de San Pedro Sula.
Es Técnico superior en Humanidades y Filosofía, por la Universidad Centroamericana UCA-Managua; estudió licenciatura en Filosofía y licenciatura en Teología en la Universidad Centroamericana UCA-El Salvador; es Bachiller en Teología por la UniversidadPontifica de Comillas en Madrid España.
Fue ordenado diácono el 21 de febrero de 2026, realiza suservicio pastoral como formador del Seminario Menor Santiago Apóstol y responsable de la pastoral vocacionalarquidiocesana. Ha sido acompañado por padre Osman
Lorber Martín Aquino nació el 28 de diciembre de 1997 en Iriona, departamento de Colón. Es hijo de Maribel Sambula y Cástulo Aquino y el tercero de cinco hermanos.
En el 2016 concluyó sus estudios de bachiller en administración de empresas, en el INTAE de San Pedro Sula. En el 2017 ingresó al Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa en Tegucigalpa, al año propedéutico.
El 2020 culminó sus estudios filosóficos y se graduó como licenciado en filosofía con énfasis en ciencias religiosas. En el año 2024 culminó sus estudios en teología, adquiriendo el grado de licenciado en teología en el Seminario Mayor Nuestra Señorade Suyapa.
Fue ordenado diácono el 21 de febrero de 2026. Realizó su servicio pastoral en la parroquia San Juan Bautista de Rio Lindo, acompañado por el P. Héctor Banegas. Es hijo vocacionado de la parroquia la Resurrección del Señor, y de la parroquia Nuestro Señor de las Misericordias.
Eduardo Fernández Quinteros nació el 24 de mayo de 1995 en Chamelecón, San Pedro Sula. Es hijo de Walberto Fernández Teruel y Alejandrina Quinteros y el quinto de seis hermanos. Es hijo vocacional de la parroquia Santísima Trinidad de Chamelecón.
Realizó sus estudios primarios en la Escuela Roberto Larios Silva y los secundarios en el colegio Modesto RodasAlvarado, se graduó del colegio José Trinidad Reyes como perito mercantil y contador público.
Inició su proceso de acompañamiento vocacional en el seminario menor entre los años 2015 y 2016. Ingresó en el seminario Mayor el 2017.
Culminó su formación inicial y estudios académicos en las licenciaturas de Filosofía y Teología el año 2024. Fue ordenado diácono el 21 de febrero de 2026.
Realizó su servicio pastoral en la parroquia Nuestra Señora de la Visitación de Dos Caminos, acompañado de los sacerdotes: Natael Perdomo y Marcos Valladares.