Un fin de semana de agradecimiento y alegría vivió la arquidiócesis de San Pedro Sula al erigir la parroquia Nuestra Señora de los Remedios y ordenar un sacerdote y tres diáconos.
Fueron eventos separados en los que la feligresía participó activamente, recordando que es el año de la misión.
El sábado, monseñor Miguel Lenihan, arzobispo de San Pedro Sula, presidió la eucaristía y el rito de ordenación del nuevo sacerdote, Marcos Irrael Velásquez, y tres nuevos diáconos: Lorber Martín Aquino, Eduardo Antonio Carranza Aguilera y Eduardo Fernández Quinteros.
La misa de ordenación tuvo lugar en la Catedral Metropolitana San Pedro Apóstol y fue concelebrada por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, monseñor emérito Ángel Garachana y los presbíteros Glenis Mejía, Delio Aceituno, Josué Dany Rodríguez y Héctor Banegas.
Fue una eucaristía solemne, la catedral lució abarrotada y los ordenados fueron acompañados por sus familiares, religiosas, familiares, amistades y la feligresía que les ha acompañado en su proceso de formación.
La petición fue unánime: orar por las vocaciones y por la vida sacerdotal y diaconal de los cuatro ordenados.
Una nueva parroquia en la Arquidiócesis
El domingo 22 de febrero, fue histórico para la Iglesia católica y para los pobladores del Merendón. Hasta la aldea de Tomalá se desplazaron las autoridades eclesiásticas con su presbiterado para ser partícipes de la creación de una nueva parroquia en la arquidiócesis de San Pedro Sula.
Los pobladores del Merendón vivieron con júbilo el rito de creación y asignación del primer párroco y vicario, quienes serán los encargados de pastorear esas comunidades montañosas.
La nueva parroquia se llama Nuestra Señora de los Remedios y su sede será en la aldea Tomalá, desde donde atenderá a 22 comunidades. Su nuevo párroco, P. Marvin Enrique Guerra Portillo, acompañado por el vicario Walter Yesid García Giraldo.
El templo lució abarrotado y fue necesario colocar pantallas fuera para que las personas que no pudieron ingresar lo hicieran a través de pantallas gigantes.
En su homilía, el arzobispo Miguel Lenihan, dice que hoy es un sueño hecho realidad con la creación de la nueva parroquia. “Ustedes han soñado y yo también.
Hace dos años iniciaron conversaciones con los frailes agustinos, quienes sugirieron desmembrar la parroquia de Cofradía para poder atender mejor esas comunidades.
“Los párrocos tienen que cuidar a los pobres y a los vulnerables como lo hacía Jesús. Pidió a la población cuidar a los sacerdotes”, dijo el obispo en la homilía de creación de la nueva parroquia que coincidió también con el primer domingo de Cuaresma.
Llamó a las autoridades a mejorar las vías de acceso en esta zona montañosa y a los pobladores a contribuir en el trabajo sacerdotal que iniciaron los frailes agustinos, congregación a la que pertenece el Papa Leon XVI.