La ciudad de San Pedro Sula, considerada la capital industrial del país, continúa operando con normalidad en su sistema de transporte público, a pesar de las protestas y amenazas de paro que se registran en otras regiones de Honduras por parte del sector transporte.
Aunque en diferentes zonas del país los transportistas han anunciado suspensiones de labores debido al aumento sostenido en los precios de los combustibles, en San Pedro Sula no se contempla, por ahora, una medida similar.
Son más de 1,500 unidades del transporte urbano que siguen circulando con regularidad, brindando el servicio a miles de usuarios que dependen diariamente de este sistema.
Representantes del rubro en la zona norte han confirmado que existe un compromiso vigente con el Gobierno para evitar afectar a la población con incrementos en la tarifa, mientras se buscan soluciones conjuntas a la crisis que enfrenta el sector.
Nelson Fernández, transportista de la zona norte, explicó que actualmente mantienen mesas de trabajo con las autoridades, las cuales se desarrollarán durante todo el mes de abril. Según detalló, estas reuniones buscan encontrar alternativas que permitan sostener la operatividad sin trasladar el impacto económico a los usuarios.
El dirigente señaló que uno de los principales puntos en discusión es el pago de subsidios pendientes por parte del Gobierno. Indicó que aún se adeudan un mes correspondiente al año pasado y tres meses del presente año, lo que ha generado presión financiera en los transportistas.
Fernández aseguró que las autoridades se han comprometido a gestionar los fondos necesarios para saldar parte de esa deuda en un plazo aproximado de 15 a 20 días, iniciando con el pago de dos meses y posteriormente completando el resto.
Además, mencionó la implementación de un bono emergente como una medida temporal para evitar incrementos en la tarifa del pasaje. Este subsidio permitiría cubrir parcialmente el desfase entre el costo real del servicio y lo que actualmente pagan los usuarios.
De acuerdo con el transportista, el costo real del pasaje, considerando el precio actual del combustible, rondaría los 23 lempiras. Sin embargo, la tarifa se mantiene entre 13 y 15 lempiras, lo que representa una diferencia significativa que está siendo absorbida en parte por los operadores y, eventualmente, por el subsidio estatal.
En la presente semana el precio del galón de diésel para San Pedro Sula y alrededores se cotiza en L124.35 y en la capital del país en L128.42. Y el gobierno mantiene un subsidio del 50% a los incementos. El diésel es utilizado en al industria y en el sector transporte.
“El compromiso es no aumentar el pasaje, estamos poniendo de nuestra parte como sector para no afectar al usuario en este momento difícil”, expresó Fernández.
Asimismo, aclaró que este acuerdo no solo aplica a San Pedro Sula, sino también a otras ciudades como Tegucigalpa, Choluteca, La Ceiba y Santa Bárbara, donde tampoco se prevén incrementos en la tarifa mientras se mantenga el apoyo gubernamental.
En medio de este panorama, usuarios del transporte público en San Pedro Sula manifestaron su alivio ante la decisión de no aumentar el pasaje, ya que muchos dependen de este servicio para movilizarse diariamente a sus trabajos y centros de estudio.
“Si suben el pasaje, a uno ya no le ajusta. Todo está caro, la comida, la luz... por lo menos el transporte se ha mantenido”, comentó María López, pasajera frecuente de la zona céntrica.
Por su parte, Carlos Mejía, otro usuario, expresó que aunque el servicio presenta algunas deficiencias, considera positivo que no se haya detenido la operación ni incrementado la tarifa. “Lo importante es que los buses sigan trabajando, porque si no, ¿cómo se mueve uno?”, señaló.
Inseguridad en el transporte
No obstante, el sector transporte también enfrenta otros desafíos que afectan su funcionamiento. Fernández explicó que varias rutas han reducido su operación o han desaparecido parcialmente debido a factores como la delincuencia, la falta de motoristas y la escasez de ayudantes.
Un ejemplo de ello es la ruta 4, que ha visto disminuida su presencia en las calles. Según el dirigente, muchas unidades han salido del sistema ante la imposibilidad de sostenerse en condiciones adversas.
Finalmente, los transportistas han solicitado una reunión con autoridades de la Policía Nacional para abordar el tema de la delincuencia, uno de los principales problemas que impacta al sector.
Esperan que, mediante el diálogo, se puedan establecer medidas que garanticen la seguridad de conductores, ayudantes y pasajeros, y así asegurar la continuidad del servicio en la ciudad.