Luego de meses de denuncias ciudadanas por calles y bulevares sin iluminación, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) comenzó este fin de semana trabajos de reparación y mantenimiento del alumbrado público en distintos sectores de San Pedro Sula, con el propósito de mejorar la seguridad de peatones y conductores.
La intervención se produjo tras dos publicaciones de LA PRENSA derivadas de un recorrido por la ciudad donde constatamos múltiples puntos con deficiencias en el sistema de iluminación.
Durante el trabajo de campo, el equipo periodístico identificó lámparas averiadas o quebradas, líneas eléctricas dañadas y extensos tramos a oscuras en barrios, bulevares, avenidas y accesos principales de la ciudad.
La problemática también quedó reflejada en una consulta realizada en la cuenta de Facebook de LA PRENSA, donde decenas de ciudadanos señalaron que desde hace meses transitan por vías sin alumbrado público, una situación que incrementa el riesgo de accidentes de tránsito y facilita la comisión de asaltos.
Las respuestas de la población mostraron que la falta de alumbrado público no se concentra únicamente en algunas arterias principales, sino que constituye un problema extendido en numerosos sectores de la capital industrial.
Como respuesta a estos reportes, cuadrillas de la Enee ejecutaron durante el fin de semana una serie de intervenciones en puntos considerados prioritarios.
Uno de los sectores intervenidos fue el paso a desnivel Merendón, contiguo al Hospital Mario Rivas, donde personal de la Enee reparó y habilitó líneas que permanecían fuera de servicio. En esa vía, LA PRENSA había constatado problemas.
Esa arteria es un punto de alta circulación de vehículos, ambulancias, pacientes y familiares durante las noches.
Otro sitio con urgencia de alumbrado es el bulevar del Norte. Ahí en un tramo aproximado de 2.28 kilómetros entre las inmediaciones del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y Plaza Santa Mónica permanece a oscuras.
En la avenida Júnior también se restableció el funcionamiento de varias luminarias. En el sector Bermejo, el recorrido de este medio había identificado aproximadamente 1.71 kilómetros sin alumbrado hasta la conexión con la prolongación del segundo anillo de circunvalación.
A esa extensión se sumaban otros 650.60 metros en dirección al segundo anillo y 735 metros hacia el bulevar del Norte con iluminación deficiente o inexistente.
En el bulevar del Norte realizaron la reparación y habilitación de líneas eléctricas que permanecían fuera de servicio, mientras que en la avenida Júnior restablecieron el funcionamiento de varias luminarias que mantenían amplios tramos en penumbra.
Las labores también incluyeron la instalación y reparación de lámparas en distintos puentes de la ciudad, entre ellos el ubicado frente al Hospital Mario Catarino Rivas, uno de los sectores con mayor circulación vehicular durante las noches.
Jayro Mejía, coordinador regional de la Enee, informó que las acciones continuarán de forma progresiva en otros sectores donde persisten problemas con el alumbrado público.
"Vamos a trabajar en los diferentes puntos que se encuentran a oscuras para atender el llamado de la población. Nuestro compromiso es brindar mayor seguridad a la ciudadanía mediante calles bien iluminadas", expresó el funcionario.
Las autoridades indicaron que el plan contempla atender gradualmente los sectores con mayores deficiencias en el sistema de iluminación, con el objetivo de mejorar la visibilidad nocturna, fortalecer la seguridad vial y reducir los riesgos para quienes transitan diariamente por las principales arterias de la capital industrial.
En el sondeo difundido a través de las plataformas digitales de este medio, la mayoría de los participantes manifestó que en sus barrios o colonias existe poca iluminación, hay lámparas dañadas o permanecen calles completas a oscuras.
Los ciudadanos señalaron sectores de la Rivera Hernández, barrio Las Acacias, Fesitranh, Río Blanco, Los Castaños y distintos puntos de las zonas norte, este y sureste de la ciudad.
Algunos de los comentarios reflejaron que las solicitudes de reparación tienen meses e incluso años de haber sido presentadas sin recibir una respuesta definitiva.
Jaime Guell Bográn consideró que la iluminación deficiente afecta prácticamente a toda la ciudad. “Toda la ciudad tiene una iluminación muy deficiente, tanto que la vuelve más insegura”, manifestó.
Benjamín Vásquez denunció que en el sector central de la Rivera Hernández existen lámparas que dejaron de funcionar hace varios años. “Hay lámparas que hace años se quemaron y nunca las han cambiado”, afirmó.
Otros ciudadanos resumieron la dimensión del problema al señalar que resulta más sencillo identificar los pocos sectores que cuentan con iluminación adecuada que enumerar todos aquellos donde hacen falta reparaciones.
Las denuncias coinciden en que la oscuridad reduce la visibilidad de los conductores, incrementa el riesgo de accidentes y crea condiciones que pueden ser aprovechadas para cometer robos y asaltos.
Aunque las reparaciones iniciadas representan una primera respuesta, todavía permanecen pendientes otros puntos documentados por este medio, como el ingreso a San Pedro Sula por la Fesitranh, donde alrededor de 1.18 kilómetros carecen de alumbrado, así como la salida vieja hacia La Lima.
También se reportaron problemas en el barrio Las Acacias, en la avenida Circunvalación, la avenida Juan Pablo II y otros accesos y vías secundarias de barrios y colonias.
A las lámparas apagadas se suma la falta de mantenimiento de árboles y vegetación. En varios lugares, las ramas cubren las luminarias y reducen su capacidad de iluminar, aun cuando los equipos permanecen en funcionamiento.
La Enee ha explicado en años anteriores que el robo de lámparas, cableado y otros componentes del sistema dificulta mantener iluminadas algunas zonas. No obstante, los ciudadanos reclaman mayor vigilancia, mantenimiento preventivo y mecanismos más ágiles para reportar y reparar las fallas.
Las autoridades aseguraron que continuarán atendiendo gradualmente los sectores con mayores deficiencias. La expectativa de la población es que los trabajos no se limiten a las principales avenidas, sino que también lleguen a los barrios y colonias donde el problema se ha prolongado durante años.
La recuperación del alumbrado público es considerada fundamental para mejorar la seguridad vial, facilitar la movilidad nocturna y reducir la sensación de inseguridad entre quienes transitan diariamente por San Pedro Sula.