La creciente presencia de motocicletas en las calles de San Pedro Sula continúa reflejándose en las estadísticas de siniestralidad vial. De acuerdo con la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte, cuatro de cada 10 accidentes de tránsito registrados en la ciudad involucran a motociclistas, quienes además son los que sufren las lesiones más graves y la mayor cantidad de muertes.
Jairo Ramos, subcomisionado de Tránsito, explicó que actualmente circulan de manera legal más de 114,041 motocicletas registradas en la capital industrial, según datos del Instituto de la Propiedad (IP).
A esta cifra se suman unas 50,000 motocicletas flotantes que diariamente ingresan desde municipios vecinos por motivos laborales o de tránsito hacia otros destinos del departamento.
"El 40% de las personas o de los vehículos accidentados son motocicletas. Estamos hablando de que de cada diez accidentes, cuatro involucran motociclistas", manifestó el oficial.
Ramos señaló que los motociclistas representan el grupo más vulnerable debido a que carecen de la protección estructural que ofrecen los automóviles.
"Generalmente los accidentes en motocicleta terminan con lesiones graves, muy graves o hasta con la muerte, porque no cuentan con ninguna protección. Muchas veces utilizan cascos que no están certificados y estos no resisten el impacto de una caída", explicó.
El oficial agregó que un casco sin certificación puede desprenderse al momento del accidente, reduciendo significativamente la protección del conductor.
Las consecuencias también impactan el sistema de salud pública. Según datos compartidos por la DNVT con base en información de centros hospitalarios, la atención médica de un motociclista lesionado puede costarle entre 70,000 y 100,000 lempiras a un hospital público o al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
Cuando las lesiones requieren cirugías complejas y hospitalización prolongada, el costo puede superar los 200,000 lempiras por paciente.
Las autoridades sostienen que la mayoría de los accidentes tienen un denominador común: la imprudencia.
Entre las principales causas figuran el exceso de velocidad, los cambios de carril sin precaución, irrespetar la luz roja de los semáforos, no ceder el derecho de vía en intersecciones y realizar maniobras peligrosas.
"Muchos motociclistas comienzan a cruzar antes de que el semáforo cambie a verde. También hemos documentado accidentes donde cambian de carril junto a vehículos pesados o atraviesan intersecciones sin reducir la velocidad, lo que termina en tragedias", indicó Ramos.
La DNVT también mantiene operativos contra motocicletas modificadas ilegalmente, sin retrovisores o con sistemas de sonido de alta potencia conocidos como "bazucas", además de combatir las carreras clandestinas y las piruetas que algunos grupos realizan en bulevares y gasolineras.
El subcomisionado afirmó que la mayoría de los lesionados en accidentes de motocicleta son jóvenes, quienes terminan ocupando gran parte de las salas de emergencia de ortopedia de los hospitales públicos.
"Quien recibe directamente el impacto es el cuerpo humano. Si el conductor no utiliza equipo de protección como casco certificado, chaqueta con protecciones, guantes y otros implementos de seguridad, las lesiones suelen ser mucho más severas", señaló.
Las autoridades reiteraron el llamado a los motociclistas para respetar las normas de tránsito, evitar el exceso de velocidad y utilizar equipo de protección certificado.
Asimismo, recordaron que continúa vigente la obligación de portar chaleco reflectivo, una medida que busca mejorar la visibilidad de los conductores, especialmente durante la noche o en condiciones de poca iluminación.
"El objetivo del chaleco reflectivo es hacer visible al motociclista. Muchas motocicletas circulan incluso sin luces de freno o con sistemas de iluminación dañados, aumentando el riesgo de accidentes", concluyó Ramos.