El número de muertos por la campaña de bombardeos israelíes contra el Líbano se elevó este miércoles a 968, después de que otras 56 personas perdieran la vida en las últimas 24 horas, mientras que los heridos ascienden ya a 2.432.
Del total de 968 fallecidos registrados desde el inicio del conflicto el pasado 2 de marzo, 116 son niños, al tiempo que los 2.432 heridos también incluyen a 356 menores, informó el Centro de Operaciones de Emergencia en el Ministerio de Salud Pública del Líbano.
En las últimas 24 horas, murieron 56 personas y 211 resultaron heridas en diferentes puntos del país, en medio de una nueva escalada de las hostilidades después de varios días con balances de víctimas por debajo de la media.
En cuanto al sector sanitario, los ataques que han tenido como objetivo ambulancias, centros médicos y equipos de emergencias dejan ya un total de 40 muertos y 96 heridos entre los trabajadores relacionados con este campo, según los datos de la oficina gubernamental.
La violencia ha vuelto a intensificarse en las últimas 24 horas, con una serie de ataques de envergadura con cohetes y drones lanzados anoche por el grupo chií libanés Hizbulá contra el norte de Israel, que por su parte ha intensificado sus bombardeos, varios de ellos contra Beirut.
Este miércoles, tuvo lugar la peor oleada de acciones israelíes dentro de la capital, donde murieron doce personas y más de 40 resultaron heridas en un lapso de pocas horas, mientras que un edificio de gran tamaño se vino completamente abajo.