Los pobladores de la colonia Céleo Gonzales viven una verdadera pesadilla: sus calles se han convertido en ríos de aguas residuales.
Se trata de una crisis sanitaria que se ha agravado después de las últimas inundaciones. Los vecinos conviven a diario con malos olores y condiciones insalubres. Aseguran que ya suman seis años lidiando con el problema sin recibir soluciones definitivas.
La colonia Céleo Gonzales pertenece a San Pedro Sula. Sus habitantes pagan impuestos municipales a la alcaldía sampedrana, según consta en recibos de bienes inmuebles y servicios públicos. Aunque reconocen que muchos no están al día.
Fue fundada por la Federación de Sindicatos de Trabajadores Nacionales de Honduras (Fesitranh) y bautizada en honor a Céleo Gonzales, líder sindical de la huelga de 1954, presidente de la Fesitranh por más de tres décadas, fundador de la CTH y figura clave en la lucha por el Código del Trabajo.
Marvin Darío Mejía, presidente del patronato de la colonia, denunció que el sector “pareciera estar fuera del mapa”. Las autoridades se desentienden del problema, incluso argumentando confusiones territoriales sobre si pertenecen a San Pedro Sula o a La Lima, debido a su cercanía con el sector Planeta dice el dirigente comunitario
El problema de aguas residuales es complejo. En algunas ocasiones, los vecinos han recibido apoyo de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).
Sin embargo, Mejía asegura que las intervenciones han sido insuficientes y temporales. “Duran apenas un par de semanas y el problema vuelve a surgir”, afirmó.
Añadió que la solución definitiva requiere de maquinaria especializada para el baqueteo de tuberías, así como la construcción de estaciones elevadoras que eviten el retroceso de aguas hacia las viviendas.
El dirigente dice que lo único que reciben son humillaciones, les tiran la puerta y ya no saben a quien recurrir. En casi todos las calles hay problema dice.
La situación afecta principalmente a niños y adultos mayores. Una maestra de la escuela de la colonia relató las dificultades que enfrentan los estudiantes, quienes deben asistir a clases en medio de malos olores y con el riesgo de caer en aguas negras o ser salpicados por vehículos.
La docente hizo un llamado a la Fesitranh para que asuma la responsabilidad del mantenimiento, ya que, según indicó, la organización realiza el cobro del servicio de agua. También lamentó que, pese al envío constante de evidencias, no han recibido soluciones concretas.
Pidió a la municipalidad que realice una visita a la comunidad para que corroboren la situación.
“Entendemos que la colonia no ha sido recepcionada por la municipalidad. Aquí vive gente trabajadora que aspira a recuperar la dignidad de vivir en una colonia limpia y segura, no entre aguas residuales”, expresó Enrique Guzmán, poblador de la zona.
Dolores Valenzuela, secretario de la Fesitranh, explicó que en la colonia hay alrededor de 1,400 viviendas. Señaló que la municipalidad no ha recepcionado el proyecto y cuestionó que el alcalde Roberto Contreras no les haya recibido para abordar la problemática.
“La colonia se construyó bajo la normativa vigente en su momento, pero el sistema de drenaje se ha deteriorado en gran medida por la sedimentación provocada por las tormentas Eta y Iota”, explicó Valenzuela.
El dirigente añadió que están gestionando apoyo con distintas instituciones, como Copeco, para realizar labores de limpieza en las tuberías, aunque reconoció que esto no representa una solución definitiva.
Asimismo, indicó que Aguas de San Pedro ha manifestado que no puede intervenir debido a que la municipalidad no ha recepcionado la colonia. También señaló problemas de seguridad y morosidad en el pago de cuotas: de unas 1,450 viviendas, menos de mil cumplen con sus aportes, que calificó como simbólicos.
“Hemos recurrido a las autoridades y no nos han escuchado. Hemos llegado a la conclusión de que debemos protestar para ser oídos”, expresó Valenzuela.
Por su parte, Dina Bulnes, vocera de Aguas de San Pedro, aclaró que la colonia no forma parte de su cobertura, por lo que no administran ni el servicio de agua potable ni el sistema de alcantarillado ya que ambos están a cargo de la Fesitranh.