“Ya se tienen los 86 votos. A diferencia de otros momentos, hoy siento un ambiente decisivo y definitorio en el Congreso Nacional”, aseguró el diputado nacionalista Kilvett Bertrand, confirmando que el Partido Nacional consolidó la mayoría calificada para presentar un juicio político contra el consejero del CNE, Marlon Ochoa.
Bertrand explicó que, tras semanas de intensos diálogos entre las bancadas opositoras y sectores de la sociedad civil, ya cuentan con el respaldo numérico necesario para presentar la solicitud formal en el pleno. Sin embargo, aclaró que la fecha exacta para introducir la moción aún está bajo análisis estratégico.
El argumento para impulsar el juicio político contra “Ochoa y compañía” se centra en supuestas faltas graves en el ejercicio de sus funciones dentro del órgano electoral.
El legislador agregó que la presión en el Congreso también se ha visto reforzada por organizaciones de sociedad civil que han visitado el hemiciclo para fijar sus posturas. “No es un tema de soplar y hacer botellas, es un proceso traumático el que vive el país, pero vemos mucha mayor claridad en el tema”, señaló.
Destituir a Marlon Ochoa
La reacción de la oposición no se hizo esperar. A través de sus redes sociales, el expresidente y coordinador de Libre, Manuel Zelaya Rosales, denunció que el Partido Nacional, con apoyo de ciertos sectores del Partido Liberal, pretende destituir a Marlon Ochoa para “ocultar un fraude” y retomar el control absoluto del sistema electoral de cara a los comicios de 2029.
Zelaya advirtió que la destitución y el eventual enjuiciamiento de Ochoa representan un riesgo incluso para la vida del funcionario y acusó a los impulsores de la moción de buscar un “poder omnímodo” que incluya el control de la Corte Suprema de Justicia y de la Fiscalía General.
“Si presentan esa fatal iniciativa, los diputados demócratas deben asumirla como una declaración de guerra contra el pueblo hondureño. Es un nuevo golpe para perpetuarse y controlar el sistema electoral”, sentenció el expresidente.
Con los 86 votos asegurados, el Congreso Nacional se encamina a una de las sesiones más determinantes de la actual legislatura, que podría marcar un precedente en la política electoral del país.