La designada presidencial del gobierno de Nasry Asfura, María Antonieta Mejía, respondió a las declaraciones del expresidente Manuel Zelaya, quien aseguró que el Partido Nacional y sectores del Partido Liberal están planificando la destitución del consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa.
Mejía rechazó la narrativa de supuesta persecución denunciada por el expresidente Zelaya y enfatizó que “no se equivoque: aquí las víctimas no son ustedes”, en referencia a los sectores que, según dijo, ahora intentan presentarse como afectados.
Mejía calificó como contradictoria la postura de Libre, además, cuestionó que “paralizaron instituciones, obstruyeron procesos y tensaron el sistema electoral”, y que ahora buscan proyectarse como perseguidos.
“A Honduras no se le olvida tan fácil”, sostuvo, al tiempo que rechazó los intentos de construir narrativas para desacreditar mecanismos constitucionales como el juicio político.
En ese sentido, subrayó que “el juicio político no es el problema; el problema es cuando se pretende evadir la responsabilidad convirtiéndose, de la noche a la mañana, en ‘víctimas’”.
La designada presidencial también hizo referencia a situaciones políticas del pasado, señalando que el país ya ha enfrentado “decisiones arbitrarias, persecuciones disfrazadas de legalidad y abusos que dañaron profundamente la institucionalidad”.
Por ello, insistió en que las reglas deben aplicarse sin manipulación y conforme a la ley.
Mejía recalcó que el debate no gira en torno a personas, sino a principios, y aseguró que el pueblo hondureño fue testigo de “actuaciones irresponsables”, como abandono de funciones, parálisis institucional y obstrucción de procesos clave.
Reiteró que exigir responsabilidades no constituye persecución, aplicar la ley no es golpismo y asumir consecuencias no debe interpretarse como victimización. “La democracia no se negocia, no se manipula y no se somete. Se defiende. Y en eso, no vamos a retroceder”, concluyó.