Las condiciones del clima cambiarán a partir de este martes 17 de marzo con la llegada de una vaguada prefrontal que incrementará las lluvias en distintas zonas del país, especialmente en las regiones central y occidental.
El fenómeno favorecerá el ingreso de humedad desde el mar Caribe, combinado con corrientes de aire provenientes del océano Pacífico, lo que elevará la probabilidad de precipitaciones, sobre todo en áreas montañosas.
Luis Fonseca, pronosticador del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), confirmó el cambio en el patrón climático. “Ya cambia el panorama para el día de mañana, ya que se espera la influencia de una vaguada prefrontal”, indicó.
Según explicó, esta interacción de sistemas permitirá una mayor concentración de humedad en el territorio nacional, generando lluvias de moderadas a fuertes.
“Se esperan precipitaciones intensas, principalmente en sectores montañosos de la región central, como Francisco Morazán, debido al ingreso de humedad desde el Caribe y la brisa del Pacífico”, detalló.
Las lluvias también se extenderán hacia el occidente del país, donde el pronóstico mantiene mayor intensidad, mientras que en la zona central podrían presentarse tormentas eléctricas.
“El pronóstico de lluvia está más acentuado en el occidente y centro, con actividad eléctrica en la región central”, agregó Fonseca.
El especialista advirtió además que este no será el único fenómeno que influirá en el clima durante la semana. Tras el paso de la vaguada, se prevé el ingreso de un frente frío que afectaría el territorio entre miércoles y viernes.
“Seguidamente de la vaguada prefrontal vendría el ingreso y desplazamiento de un frente frío”, adelantó.
Este sistema provocará nuevos cambios en las condiciones atmosféricas, principalmente un descenso en las temperaturas a partir del miércoles, según el pronóstico de Cenaos.
Una vaguada prefrontal es una zona de inestabilidad atmosférica que se forma antes de la llegada de un frente frío.
Se caracteriza por una disminución de la presión y el aumento de humedad en el ambiente, lo que favorece la formación de nubes y lluvias. En esta etapa, el clima comienza a cambiar: el cielo se torna más nublado, el ambiente se vuelve más pesado y aumentan las probabilidades de precipitaciones, incluso con tormentas eléctricas.
Este fenómeno ocurre porque empieza a interactuar el aire cálido y húmedo —proveniente del Caribe o el Pacífico— con una masa de aire más frío que se aproxima.
Aunque el frente frío aún no ha ingresado, la atmósfera ya se vuelve inestable. Por eso, la vaguada prefrontal suele ser una señal de que vienen lluvias más persistentes y un descenso en las temperaturas en los días siguientes.