El descenso del caudal del río Patuca hasta los 280 metros sobre el nivel del mar imposibilita temporalmente la producción energética, aunque no se ha limitado el despacho del agua desde la represa que abastece a Olancho, en el oriente de Honduras.
La central hidroeléctrica Patuca III ha permanecido nueve días fuera de servicio, pero con las primeras lluvias del invierno podría retomar operaciones para aportar 77 megavatios y evitar que se intensifiquen las fluctuaciones de voltaje o que los apagones afecten la productividad de la zona, en el peor de los escenarios. Mientras tanto, las actividades preventivas continúan en el embalse que opera desde 2020.
Un equipo periodístico visitó Patuca III para constatar la suspensión de operaciones de la represa, una situación recurrente en los últimos dos años debido a las condiciones climatológicas que han provocado la sequía de los ríos Guayape y Guayambre, que forman el cauce principal del río Patuca.
Un punto de control militar resguarda el acceso a la represa, restringido únicamente con autorización previa. Tras recorrer casi un kilómetro se llega al monolito de la segunda central hidroeléctrica más grande del país, donde se ubican las compuertas, grúas y parte de la maquinaria operativa.
Un par de empleados de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) realizaban labores en el sitio.
Desde uno de los puntos más altos del embalse es perceptible el movimiento del agua que fluye por una de las compuertas radiales habilitadas al mínimo.
Aunque estudiantes de escuelas y colegios han realizado visitas guiadas al lugar, este rotativo logró efectuar un recorrido completo por Patuca III junto a Nery Díaz, jefe interino de unidad.
La estatal eléctrica comunicó que la noche del 17 de mayo quedaría suspendida la operación de la represa debido a los bajos niveles de aporte de agua, situación que condiciona la capacidad de rotación de las máquinas generadoras de energía eléctrica.
Protocolos
"En la situación actual en la que nos encontramos, llegamos al nivel mínimo de operación de diseño de la central hidroeléctrica. Nos apoyamos en la premisa de resguardar la integridad de las máquinas y el protocolo nos indica detener operaciones de forma temporal", informó Nery Díaz.
Reiteró que "Patuca III se encuentra disponible, no tiene ninguna afectación; simplemente no ha llegado la cantidad de agua necesaria para elevar el nivel de operación y así poder entregar energía a Olancho".
Entre 15 y 30 milímetros de lluvia constante serían suficientes para la reactivación de las dos turbinas de la central, capaces de generar 52 megavatios (MW), aseguró el funcionario.
Además, sostuvo que “la hidroeléctrica tiene un compromiso ambiental y ecológico y, debido a eso, siempre se está despachando la cantidad de agua necesaria para mantener la vida acuática aguas abajo y el ecosistema resguardado”.
Díaz reconoció que, con Patuca III fuera de operación, se registran variaciones de voltaje en Olancho. Sin embargo, destacó que la planta solar Patuca, con capacidad de 44 megavatios y ubicada en la comunidad de Terrero Blanco, contribuiría a disminuir los impactos de la suspensión parcial de la represa.
"Tenemos un parque solar operativo cerca de Patuca III, donde ya se están despachando alrededor de 16 megavatios. Momentáneamente se destinan a El Paraíso porque falta un transformador y, mediante ese equipo, se podrá despachar el resto de la energía hasta completar los 44 megavatios. Muy probablemente este será el último año en que tengamos este tipo de situación porque para 2027 se espera que nos ayude en estas circunstancias", detalló.
Explicó que, una vez que las lluvias permitan superar los 280 metros sobre el nivel del mar en Patuca III, se podrá producir un mínimo de 18 megavatios. Con 285 metros sobre el nivel del mar será posible alcanzar la capacidad total de generación de 77 megavatios.
Plan de expansión
Díaz mencionó que "parte del plan de expansión contempla tecnología solar porque funcionará como complemento. Existe un proyecto futuro para instalar un parque solar que abastezca la central y evite situaciones como la actual, en la que estamos consumiendo diésel".
Actualmente, Patuca III se abastece de energía mediante dos motores diésel debido a la imposibilidad de generar energía por fuente hídrica. Esta condición podría prolongarse durante 20 días, es decir, hasta el próximo 5 de junio.
Miguel Aguilar, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Stnee), afirmó que "la salida de Patuca III lamentablemente va a crear una afectación grande en la zona de Patuca, Catacamas, Palestina y alrededores porque esta central hidroeléctrica crea estabilidad en el sistema bajo la potencia que inyecta".
"Independientemente de que se cubra parcialmente la demanda con energía térmica desde Juticalpa, eso no significa que se asegure la potencia hacia aquella zona por la caída de voltaje, la variabilidad existente y las altas temperaturas que afectan el Sistema Interconectado Nacional", agregó Aguilar.
Para 2024 la central hidroeléctrica reportó una suspensión que se prolongó por un mes, mientras que en 2025 fue por dos semanas producto de haber caído al mínimo el nivel del embalse.
Un transformador de potencia se instalará en las siguientes dos semanas en la planta solar Patuca que permitirá la conexión a la línea de transmisión de 230 kilovoltios situada en Juticalpa.