La crisis energética en la isla de Guanaja ha alcanzado niveles críticos. En las últimas semanas, los habitantes de esta joya turística del Caribe hondureño han denunciado constantes apagones que se extienden de forma continua por hasta 30 horas.
Esta situación mantiene en total incertidumbre a la población y amenaza con paralizar la actividad económica local.
Los prolongados cortes de energía eléctrica están provocando severas afectaciones en múltiples sectores. Los comerciantes denuncian que han tenido pérdida de alimentos por la falta de refrigeración
Asimismo los afectados por los apagones han amenazado con protestas en las calles ya que por las noches no pueden dormir debido a las altas temperaturas.
"Tenemos gente de la tercera edad que tiene enfermedades de base y que necesitan el aire acondicionado o ventilador. Nos preocupa porque pueden tener un golpe de calor que podría hasta provocar la muerte", se quejó Cristhian Lambur, un habitante de la isla.
Asimismo, los empresarios hoteleros, restauranteros y dueños de tiendas locales reportan pérdidas económicas cuantiosas al no poder operar con normalidad ni garantizar servicios básicos a los visitantes.
Los apagones de energía, también provoca interrupciones en el suministro de agua, fallas en las telecomunicaciones y la alteración por completo de la rutina comunitaria.
Un llamado de auxilio a la Enee
Ante el colapso del servicio, la población de Guanaja hace un enérgico llamado a las autoridades centrales y, de manera específica, a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), exigiendo una solución pronta y definitiva a una problemática que vulnera su calidad de vida.
"No podemos seguir viviendo en la incertidumbre. Exigimos que la Enee responda por un servicio que es vital para la supervivencia de la isla", manifestó un comerciante local afectado.
Proyecto fotovoltaico
Con el fin de mejorar el suministro, la estatal eléctrica implementó proyectos de energía solar e híbrida, conocidos como el Proyecto Perla, que complementan a las tradicionales plantas diésel. Sin embargo, a la luz de los recientes acontecimientos, estas medidas han resultado insuficientes para cubrir la demanda de forma estable.
Para sumar frustración a los isleños, las tarifas eléctricas sufren ajustes periódicos dictaminados por la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (Cree) debido a los altos costos que implica la generación insular, lo que significa que la población paga un costo elevado por un servicio sumamente deficiente.
De la administración privada al control estatal
El gobierno anteior de la expresidenta Xiomara Castro, intervino el sistema eléctrico de Guanaja, desplazando a la antigua compañía privada Bonacco Electric Company (Belco). Desde entonces, la Enee asumió el control técnico y la distribución del servicio, operando bajo los lineamientos de la Secretaría de Energía (SEN).
Los habitantes de Guanaja esperan que las autoridades de la Enee y la Secretaría de Energía se pronuncien de inmediato y ejecuten un plan de contingencia técnico para devolverle la energía y la tranquilidad a la isla.