La licitación de los 1,500 MW de potencia firme, de la que se viene hablando desde hace cinco años, es considerada vital para Honduras. Expertos advierten que, si no se incorpora nueva capacidad de generación, el déficit energético podría escalar hasta los 1,000 MW para 2030. Esta situación se traduciría en severos racionamientos de energía a nivel nacional.
Actualmente, el país ya enfrenta interrupciones en el servicio eléctrico debido a la alta demanda y la limitada capacidad de generación. A esto se suman los mantenimientos programados semanales, que en algunos casos alcanzan hasta ocho horas sin energía.
Este año, la demanda ha alcanzado picos de 2,133 megavatios (MW), mientras que la disponibilidad energética ronda los 2,200 MW. Esto significa que Honduras está cerca de registrar un déficit de 70 MW. Expertos advierten que las próximas semanas podrían ser las más críticas.
Especialistas del sector energético alertan que los próximos años podrían ser más complejos, por lo que consideran urgente incorporar potencia firme a la red eléctrica. De no concretarse nuevas inversiones en generación, existe el riesgo de racionamientos más frecuentes y prolongados entre 2027 y 2028.
Bases de licitación aprobadas en junio de 2025
En junio de 2025, la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) aprobó las bases de licitación y ese mismo mes lanzó la convocatoria pública internacional bajo el esquema de subasta inversa. En febrero de 2026, tras solicitudes de oferentes, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) extendió los plazos para la recepción de propuestas técnicas y económicas con el objetivo de garantizar mayor concurrencia.
Sin embargo, luego de nuevos análisis relacionados con el rediseño técnico del mercado y los esquemas de almacenamiento, las autoridades confirmaron que la licitación fue aplazada formalmente hasta 2027.
Leonardo Deras, comisionado de la CREE, estimó que la licitación de los 1,500 MW podría realizarse durante el primer trimestre de 2027. El funcionario indicó a medios de comunicación que la CREE trabaja junto con la Enee para finalizar el documento de licitación en agosto y abrir las ofertas el próximo año.
Reconocen racionamientos de energía por alta demanda
Deras también reconoció que ya existen racionamientos de energía provocados por la alta demanda y la falta de disponibilidad de generación. Explicó que algunos circuitos son desconectados de manera temporal para evitar el colapso del sistema eléctrico nacional.
El plan contempla incorporar la nueva capacidad al Sistema Interconectado Nacional (SIN) de forma escalonada para cubrir la demanda proyectada hasta 2030. La propuesta establece una inyección inicial de 800 MW en 2027, otros 300 MW en 2028 y los últimos 400 MW en 2030.
“El anuncio de la CREE de postergar la licitación de 1,500 MW, cuando las ofertas debieron recibirse en febrero, deja a Honduras expuesta a racionamientos en 2027 y 2028. Como mencioné aún en el cargo, la licitación de 1,500 MW es clave para el futuro energético de Honduras y por razones políticas se está dilatando”, escribió en redes sociales Erick Tejada, exministro de Energía.
¿Qué debe modificarse en las bases de licitación reformando la ley?
Samuel Rodríguez, experto en energía renovable, explicó a LA PRENSA que el Decreto No. 46-2022, Ley Especial para Garantizar el Servicio de la Energía Eléctrica como un Bien Público de Seguridad Nacional y un Derecho Humano, reformó el esquema de la licitación.
Detalló que el proceso operará bajo la modalidad de Construcción, Operación y Transferencia (Build, Operate and Transfer, BOT), mediante la cual los activos pasan al Estado después de 15 años de explotación privada.
“Lógicamente, lo que eso iba a provocar es que el costo de energía de ese contrato sería más caro. A raíz de esta figura, el Estado estaría comprando esos activos, lo que generaría un alto costo de operación y mantenimiento al término del contrato. El riesgo es que la Enee, siendo una mala administradora, perdería esos activos”, expresó Rodríguez.
El experto agregó que lo que se busca es reformar esa ley para sustituir el esquema BOT por una modalidad más eficiente y con precios más competitivos.
Otra modificación planteada es la aplicación de la subasta inversa, un sistema de rondas sucesivas a la baja diseñado para obligar a los oferentes a reducir costos. “Eso es lo que está atrasando ahorita que la licitación no siga”, indicó.
Rodríguez señaló que el proceso debe continuar, debido a que varias empresas ya adquirieron las bases de licitación e invirtieron en la búsqueda de sitios y en la firma de contratos de compra-venta. Explicó que inicialmente lo primero era entregar la oferta técnica.
“Todas las fechas se van a prorrogar y, si se sigue alargando, vamos a tener que continuar contratando energía térmica cara, como la diésel. Además, los contratos que están por terminarse tendrán que extenderse”, advirtió.
Añadió que las autoridades deben trabajar en un plan estratégico para reducir tiempos y erradicar gradualmente el uso de plantas diésel, que actualmente generan unos 350 MW, incorporando en su lugar energía solar para reducir costos a los usuarios.
Esperan que licitación se concrete sin más atrasos
Arnaldo Martínez, presidente de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (CHICO), manifestó a este rotativo que la licitación debería realizarse este año, aunque reconoció que es necesario modificar las bases del proceso y hacer ajustes a la Ley de Energía.
“Ojalá corrijan. El país debe presionar para tener la información lista a la mayor brevedad posible”, expresó Martínez. El dirigente añadió que la licitación no resultaba atractiva con los pliegos elaborados por la Enee.
“Porque a los 10 o 15 años la Enee se queda con los bienes. Ese ejercicio financiero debía hacerse para definir un precio por kilovatio hora (kWh). Se deben hacer algunos cambios”, señaló.
Miguel Aguilar, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Enee, declaró a LA PRENSA que la licitación de los 1,500 MW acumula un retraso de cuatro meses, ya que las ofertas debían abrirse en febrero.
Aguilar dijo esperar que no existan más demoras y que el país pueda licitar cuanto antes la potencia firme que necesita.
“El proceso es urgente bajo el plan indicativo de generación. Honduras debe contar con esa potencia lo más pronto posible. Es inaceptable seguir con más arrendamientos, más potencia diésel o más decretos de emergencia”, sostuvo.