Tegucigalpa, Honduras. La reforma al sector eléctrico aprobada por el Congreso Nacional comienza a generar interés entre inversionistas y entidades financieras internacionales, de acuerdo con Guillermo Peña Panting, gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
El funcionario informó este viernes que durante reuniones realizadas en Nueva York, Estados Unidos, con organismos multilaterales y representantes de la banca internacional, la nueva Ley de Justicia Energética fue recibida como una señal favorable para atraer capital al país.
“Lo ven como un mensaje muy fuerte hacia la inversión, hacia el desarrollo económico, hacia tener reglas claras”, manifestó Guillermo Peña Panting.
La normativa fue aprobada el pasado 31 de agosto con 78 votos a favor. Entre sus principales cambios contemplan la eliminación de las compras directas de energía y establecen mecanismos de licitación pública internacional y subastas competitivas.
De acuerdo con el planteamiento del Gobierno, estos procedimientos buscan establecer condiciones de mayor transparencia y previsibilidad para los inversionistas interesados en participar en el mercado eléctrico hondureño.
La legislación también establece una nueva estructura para la ENEE, que quedará organizada en tres sociedades correspondientes a generación, transmisión y distribución. Estas estarán bajo una empresa matriz que mantendrá el 100% de las acciones. El Gobierno sostiene que este esquema evita la privatización de la empresa estatal.
El sector eléctrico hondureño necesita alrededor de seis mil millones de dólares en inversiones para modernizar su infraestructura, disminuir las pérdidas y ampliar la cobertura. La nueva legislación forma parte de las medidas con las que el Gobierno pretende atraer esos recursos.
Entre las oportunidades identificadas se encuentran los procesos para incorporar nueva capacidad de generación, la ampliación y fortalecimiento de las redes de transmisión y distribución y la actualización de medidores y sistemas de control.
Otro de los aspectos contemplados es el congelamiento de la tarifa eléctrica durante los primeros seis meses de vigencia de la ley. La medida está relacionada con la presión que ejercen los precios internacionales del diésel sobre los costos de generación.
Panting explicó que “si la ley se publica antes de que entre en vigor el ajuste tarifario, el Estado asumirá el costo de ese incremento durante el período de congelamiento, una decisión asumida por el Ejecutivo”.
El gerente de la ENEE también señaló que Honduras está expuesta a las condiciones que atraviesa el mercado energético internacional y mencionó los efectos observados en otros países.
“Estamos viendo en Europa gasolinas sin diésel; en Estados Unidos el diésel llegando a precios históricos”, señaló. Añadió que el Gobierno del presidente Nasry Asfura mantiene un monitoreo de la situación para garantizar el suministro.
"Para el presidente Asfura , esta reforma representa la transformación más grande del sector eléctrico en la historia reciente de Honduras, con el objetivo de reducir precios, mejorar la calidad del servicio y atraer inversiones que permitan cerrar la brecha de infraestructura", destacó Panting.