Tegucigalpa, Honduras. El Gobierno de Honduras impulsa un programa de riego agrícola con una inversión de 48 millones de lempiras y el apoyo de Japón, con el objetivo de fortalecer la producción en el campo.
La iniciativa contempla la construcción de pozos y la instalación de sistemas de riego en cuatro departamentos del país.
El acuerdo fue formalizado este lunes mediante una carta de entendimiento suscrita entre la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y la Embajada de Japón en Honduras. En el acto, el presidente Nasry Asfura participó como testigo de honor.
Como parte del programa, se habilitarán 25 pozos profundos equipados con sistemas de bombeo que funcionan con energía solar, además de infraestructura para distribuir agua directamente a las parcelas. Los trabajos se desarrollarán en Choluteca, Valle, Francisco Morazán y El Paraíso.
Según lo previsto, el proyecto permitirá incorporar 125 hectáreas a la producción bajo riego, con el propósito de reducir la dependencia de las lluvias y mejorar las condiciones de las familias que dependen de la agricultura para su sustento.
Durante la actividad, Kazuhiro Nakai, embajador de Japón en Honduras, señaló que la escasez de agua y las sequías representan desafíos importantes para el país, especialmente en las comunidades del corredor seco, donde las dificultades para acceder al recurso hídrico afectan tanto la producción de alimentos como la seguridad alimentaria.
El diplomático destacó que la cooperación entre ambos países busca atender las necesidades inmediatas de los productores y establecer una solución sostenible que garantice una mayor disponibilidad de agua para las actividades agrícolas.
En la ceremonia también estuvieron presentes Juan Carlos García, ministro de la Presidencia y Moisés Molina, titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, junto con otros representantes vinculados a la iniciativa.
Con esta inversión, las autoridades buscan mejorar las condiciones de trabajo en el campo, fortalecer la capacidad productiva de las comunidades beneficiadas y reducir la vulnerabilidad de los agricultores ante los períodos prolongados de sequía.