El juicio contra el estadounidense Gilbert Reyes, acusado por el femicidio agravado de Dione Beatriz Solórzano y los asesinatos de Nikendra McCoy y María Antonia Cruz, quedó en su etapa final luego de que la Fiscalía Local de Roatán evacuara más de 100 medios de prueba y las partes presentaran sus conclusiones.
El tribunal programó la lectura del fallo para el próximo 19 de mayo, a la 1:30 de la tarde, fecha en la que se conocerá si Reyes es declarado culpable o no por los crímenes ocurridos en el sector de French Key, Roatán.
Durante el debate, el Ministerio Público centró su acusación en una reconstrucción técnica de los hechos. Para ello, presentó videos, pericias forenses, análisis balísticos, pruebas biológicas y estudios de telefonía que, según la Fiscalía, permiten ubicar al acusado junto a las víctimas antes, durante y después del crimen.
Uno de los principales bloques de prueba estuvo compuesto por al menos 27 registros audiovisuales. De acuerdo con la acusación, esos videos muestran el recorrido que habrían realizado las víctimas y el imputado desde distintos puntos de la isla hasta la zona donde posteriormente fueron encontrados los cuerpos dentro de un vehículo.
La Fiscalía también expuso imágenes y registros relacionados con el desplazamiento de Reyes hacia el aeropuerto y su salida de Roatán horas después de los hechos, elemento que fue incorporado como parte de la línea cronológica presentada en juicio.
Otro punto clave fue la prueba balística y forense. Según lo planteado por el Ministerio Público, las pericias concluyeron que los disparos fueron realizados a corta distancia desde la posición del conductor del vehículo. En el caso de Dione Solórzano, se estableció que una de las heridas correspondía a un disparo de contacto.
A esa evidencia se sumaron pruebas biológicas vinculadas con manchas de sangre encontradas en una prenda atribuida al imputado, las cuales también fueron incorporadas al debate como parte de los indicios materiales presentados por la acusación.
La Fiscalía, además, presentó análisis de telefonía y extracción de información digital. Con esos estudios, según la tesis acusatoria, se ubicó a las víctimas en la zona donde fueron abandonadas y se documentaron búsquedas relacionadas con el caso realizadas desde el dispositivo del acusado meses antes del proceso judicial.
Concluida la evacuación de pruebas y las intervenciones finales de las partes, el expediente quedó en manos del tribunal. El caso, que ha generado fuerte impacto en Islas de la Bahía, entra ahora en su fase decisiva con la lectura del fallo programada para el 19 de mayo.