El desorden de cables que cuelgan de los postes en las calles de la capital industrial se ha convertido en un riesgo para conductores y peatones.
La problemática no solo radica en los cables colgantes, sino también en los trabajos realizados por compañías de cable, telefonía e internet sin la debida supervisión, dejando grandes cantidades de material en aceras y medianas.
Al recorrer calles y avenidas de San Pedro Sula, la situación es evidente no solo por la contaminación visual provocada por las “arañas” de cables, sino también por las aceras ocupadas con restos de material que dificultan el paso peatonal.
El Plan de Arbitrios Municipal establece en el artículo 140 la regulación del uso de las vías públicas para la instalación de postes, cables, accesorios, infraestructura subterránea, canalizaciones, pozos, cajas, armarios (Shelter), monopolos y antenas.
La normativa también regula todo tipo de infraestructura destinada a la transmisión de servicios de información, comunicación, telecomunicaciones, datos o similares, por parte de personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras, que utilicen espacios públicos para la instalación y funcionamiento de infraestructura nueva o existente.
Asimismo, el reglamento contempla sanciones para quienes incumplan estas disposiciones.
Carlos Flores, expresidente del patronato de Jardines del Valle, considera importante realizar supervisiones constantes en los postes para evitar tragedias.
“Hay medianas por donde cruzan las personas y una gran cantidad de cables están a punto de caerse; otros están tirados y la gente se enreda. Eso se convierte en una trampa mortal para quienes transitan por esos sitios”, advirtió Flores.
Una trampa mortal
Para los sampedranos, es urgente que las autoridades atiendan este problema, denunciado desde hace varios días.
“Miren esa mediana cerca del City Mall, por el semáforo; hay un poste que está a punto de caerse por la cantidad de cables colgados. Es un peligro. Ojalá no reaccionen hasta que ocurra una tragedia”, expresó Carlos Valdemar, taxista.
El problema también afecta la acera de la segunda avenida, entre la 6 y 7 calles noroeste del barrio Guamilito, donde peatones denuncian obstáculos y riesgos constantes.
“Nosotros venimos a traer a nuestros hijos. Hay centros educativos cercanos y, con toda esa basura y alambres en la acera, no podemos caminar y tenemos que bajarnos a la calle”, manifestó Marleny García, residente del sector.
Desde octubre del año pasado, las autoridades municipales instruyeron a la Gerencia de Tecnología de la municipalidad para iniciar trabajos de limpieza en postes donde permanecen rollos de cables sobrantes y abandonados por empresas de cable, telefonía e internet, con el objetivo de reducir la contaminación ambiental y visual en San Pedro Sula.
Sin embargo, vecinos aseguran que la situación ha empeorado debido a la falta de supervisión y seguimiento.
El arquitecto Israel Rubí señaló que se trata de un problema al que debe prestarse atención inmediata por el daño que genera a la ciudad.
“Más que un tema estético, constituye un peligro para la ciudadanía; al final, eso es lo que importa. La imagen urbana ya sabemos que es un caos”, expresó Rubí.
Los ciudadanos consideran que las autoridades deben aplicar el Plan de Arbitrios Municipal para reducir los riesgos y mejorar la imagen urbana de San Pedro Sula, afectada por la contaminación visual. El llamado es para que las autoridades municipales atiendan el problema.