Pablo Lavallén no se guardó nada luego de perder ante Olimpia en la segunda jornada de las triangulares del Clausura 2026 y fue directo al señalar su malestar con el arbitraje asistido y la transmisión de imágenes del FVS: “Me sorprendió ver una sola imagen... da que pensar”, dijo al referirse al penal señalado, y cuestionó la cobertura: “Estamos en el circo, hay que seguir bailando”.
El argentino elevó el tono al hablar del sistema que provee las imágenes al VAR: “No podés ser juez y parte, o sos juez o sos parte”, afirmó con énfasis. Incluso cuestionó la estructura de la televisora: “Si sos el que provee las imágenes, no podés ser dueño de un equipo... eso es parte del circo”. En su crítica fue más allá al insinuar influencias en el fútbol nacional: “El dueño de la televisión tiene el equipo más ganador”, lanzando una de las frases más fuertes de la conferencia.
Finalmente, Lavallén asumió la responsabilidad deportiva de la derrota de Marathón, sin esquivar el resultado: “Yo soy el responsable, soy el que pone a los jugadores”. Sin embargo, recordó las ocasiones falladas y defendió el plan de juego, aunque reconoció el golpe del penal. Aun así, cerró con su postura más contundente haciendo hincapié en lo que mencionó durante la conferencia: “Soy parte del circo también”.
CONFERENCIA DE PABLO LAVALLÉN
¿Qué le ha parecido el juego? ¿Cómo califica el intento de neutralizar al rival esta noche aquí en el Chelato Uclés? ¿Qué tal jugó su equipo?
Creo que hicimos un partido aceptable. En el primer tiempo, si bien Olimpia tenía la posesión, no nos inquietó de gran manera. Nosotros, con el partido que planteamos, tuvimos un cabezazo en el palo en la última jugada de Figueroa. Un mano a mano que le tapa Mengíbar a Vega, bien claro. Y bueno, estos partidos son así. Cuando no acertás, después llega un penal muy chiquito, muy chiquito, muy chiquito, que la verdad me sorprendió ver una sola imagen. Porque la verdad, ahora lo vi por el celular y hay una sola imagen. La verdad, da que pensar. ¿Quién provee las imágenes al FVS? ¿Quién? ¿Cómo se llama? ¿Televicentro? Ah, no, bueno, qué raro que había una sola imagen nada más. La verdad, el penal muy chiquito, muy chiquito. Pero bueno, estamos en el circo. Hay que seguir bailando, hay que seguir bailando. Pocas imágenes, una jugada muy chiquitita. La verdad, un cruce, pero bueno, está bien. Si el árbitro considera que fue penal, seguramente lo habrá visto y tendrá que decidir. Pero me parece raro que haya una sola imagen. Raro.
Primero, profe, preguntarle, pese a la queja suya del penal, que dice usted que hay dudas, ¿no siente usted que respetó mucho hoy a Olimpia? Poblando una línea de cinco, poblando también la media cancha con más jugadores, dejar a dos jugadores que son su goleador, Rubilio Castillo y Messiniti. ¿Y por qué Damin Ramírez jugando siempre como lateral derecho teniendo a dos jugadores que lo hacen en su habitual puesto, como Núñez y Samuel Elvir?
Primero, yo soy el entrenador y yo digo cómo juega mi equipo. Y yo elijo a los jugadores que yo creo que tienen que jugar. No tengo que dar explicaciones de eso. Por eso soy el responsable. Cuando el equipo gana y los jugadores hacen un buen trabajo, tomo la responsabilidad de poner a los jugadores en cancha y cuando el equipo pierde, también tomo la responsabilidad. Es una responsabilidad que seguramente la tenemos todos los entrenadores, es decir, quién va a jugar y cómo va a jugar el equipo. De hecho, el plan salió muy bien hasta el penal. La verdad, salió bien hasta el penal porque jugadas claras, claras, claras de gol, un par de centros que cruzaron el arco en el primer tiempo, las más claras habían sido nuestras. Nosotros veníamos de jugar hace tres días y habíamos ganado un partido. Ya teníamos tres puntos. Ahora tenemos tres puntos igual que Olimpia. Sí, un partido más, pero bueno, seguimos en competencia. Es parte de la estrategia muchas veces.
Entonces, el hecho de tener en el centro del campo un jugador como Vega hace que los centrales no tengan referencia. No tenían mucho a quién marcar. De hecho, tuvieron bastante tiempo la pelota en el primer tiempo y la pasaban, pero no nos hacían daño. Pero bueno, esa es una explicación que yo se la tengo que dar a mis futbolistas. Lógicamente, ya sabían cómo jugar, pero creo que el plan funcionó hasta lo que dijimos recién: un penalcito. Fue muy parecido al penalcito que tuvimos el día del 3-2 de Figueroa, creo que no sé a quién fue, a Benguché. Fue muy parecido, un penalcito, un roce. La verdad que yo creo que el fútbol es un deporte de contactos y a veces la cámara, la repetición y la cámara lenta hacen que cualquier contacto que hay pueda ser habilitado para cobrar el penal. Pero bueno, es la tecnología y es la interpretación de la tecnología lo que es falible. La tecnología no se equivoca, las imágenes son las que son. Para uno fue un penal. Para mí, la verdad, tengo muchas dudas de que haya sido penal, pero bueno, si el árbitro lo cobró, él sabrá.
¿Usted menciona el circo, profe, y que hay que sonreír. Usted dice que están en un circo, ¿quién maneja el circo, profe, y cómo ve el panorama a este cierre visualizando lo que queda de la fecha?
Nosotros estamos en un circo, porque en realidad vos no podés ser juez y parte. ¿Se entiende? ¿Sabés algo de abogacía? Bueno, no podés ser juez y parte. O sos juez o sos parte. Si sos juez, no podés ser dueño de un equipo. Si yo te proveo las imágenes, yo no puedo ser el dueño del equipo. No sé cómo se llama en leyes, pero no podés ser juez y parte. Y bueno, eso es parte del circo. Lamentablemente, si te dedicás a proveer imágenes o a dar imágenes, no podés ser dueño de un equipo. Pero bueno, si acá ustedes trabajan la mayoría para ese medio, o muchos, o muchos, tienen tantos trabajadores que hacen cambio de relator en un partido tres o cuatro veces, entonces hay influencias. Muchachos, ¿saben qué? Lo que no tengo es pelos en la lengua. Yo no tengo ningún pelo en la lengua. Cuando dije que había que traer el FVS, lo dije. Y cuando dije que nosotros hicimos un gol en posición adelantada de Figueroa con Olimpia, lo dije también. Ahora digo que estamos en un circo. Estamos en un circo que lo maneja el dueño de la televisión, que casualmente tiene un equipo que es el más ganador de... ¿Más pistas quieren que le diga? ¿O quedó claro? Por eso, no podés ser juez y parte. O sos juez o sos parte. ¿Querés ser parte del fútbol? Bueno, no seas el que provee las imágenes para los árbitros. Que sea otra televisora la que provea, porque yo te mando las imágenes que yo quiero. Si yo soy el uno, yo soy el que dirijo. “Esta no, esta no la mandé, esta sí”. Justo había una sola imagen y justo la cámara del centro de la cancha, la más lejana. Raro, me parece raro. Desde que trajeron el FVS yo pregunté que quién iba a mandar las imágenes y desde ahí supe lo que pasaría.
Usted dice que se va a ir bailando, pero parece que el verde históricamente tiene que bailar con la más fea o se mete a una fiesta que no quieren que esté invitado en esa fiesta para que baile. ¿Qué tan difícil es estar en el verde cuando la fiesta sigue, pero ustedes están bailando y no es nada agradable ese baile?
No me interesa. Yo vengo a hacer mi trabajo y cuando veo cosas que presiento que no están del todo claras o que se dan a confusión, las digo y las denuncio. Nada más. Eso no va a hacer que nosotros ganemos más o perdamos. Yo soy un trabajador del fútbol, vengo, trabajo y me tengo que adaptar al medio donde estoy. Si nadie dice nada, muchachos, ya no me hagan repetir la conferencia de hace tres meses: si nadie dice nada, son todos cómplices. Ahora si vos tenés a alguien que le paga a todos ustedes, y los entiendo, ustedes tienen que trabajar también. Si vinieran y te contrataran seguramente te van a dar más dinero y vos vas a pensar en tu familia. Yo pienso en mi familia también, pienso en mi familia, en trabajar. Y ser parte del circo, ¿qué voy a hacer? Me toca esta parte, me toca ser payaso, seré payaso. Cuando me toque ser domador de leones, seré domador de leones. Pero bueno, es así.
Usted dice que la responsabilidad suya es su equipo, el enfrentamiento dentro del juego. Pero si bien es cierto, hoy Marathón no pudo anotar un gol en 90 minutos, realmente ¿quién es el responsable de que Marathón no pudiera sacar una victoria en el Nacional?
Yo soy el responsable. Yo soy el que pongo a los jugadores. Y bueno, lamentablemente el cabezazo de Figueroa pegó en el palo y salió. El remate de Vega lo tapó Menjívar. Después tuvimos varias aproximaciones que nos apuramos y no terminamos de definir bien. Pero en el fútbol y en este trabajo, el entrenador es el responsable. Por eso cuando el equipo gana, creo que los que ganan son los futbolistas. Cuando el equipo pierde, el entrenador se tiene que hacer cargo porque es el que dice quién juega, cómo juegan, cuánto tiempo juegan y quién no juega. Entonces asumo mi responsabilidad. Soy parte del circo también-.
Profe Lavallén, ¿le preocupa que por este tipo de situaciones se pueda definir la clasificación a la final? Y también, ¿es un tango, un flamenco o punta lo que se está bailando en este contexto?
No, ya no me preocupa porque yo tuve la posibilidad de estar en las dos partes, de este lado y del otro lado del vestidor, y ya sé cómo es. Entonces soy parte del circo y ya no me preocupa. La verdad, lo siento por ustedes como sociedad futbolera, porque cuando no hay transparencia en el fútbol, bueno, la selección nacional lo está pagando. Pero yo vengo a hacer mi aporte a mi equipo, que hoy es Marathón, y voy a luchar por ellos hasta que me digan hasta acá. No me voy a inmolar por arreglar el fútbol hondureño. Ya está, las verdades que tengo que decir las digo, y si alguien se siente ofendido le pido disculpas. Pero es lo que veo, lo que he vivido a lo largo de todo este año. No me quiero hacer problema porque si no puedo cambiarlo, es muy difícil hacerse cargo. Cuando uno puede cambiar las cosas sí hay que hacerse cargo, cuando no, ya se manejan de otra manera. Seguiremos luchando hasta donde nos dejen y listo. Y ojalá nos alcance para seguir peleando y aspirar a una nueva final. Pero esperemos recibir un trato lo más transparente posible. Pero no, ya no me preocupa demasiado.