Las calles y avenidas que rodean los principales mercados municipales y privados de San Pedro Sula se han convertido en un problema persistente que afecta tanto a comerciantes como a consumidores.
Grandes baches, tramos erosionados, aguas estancadas y acumulación de desechos muestran un panorama que evidencia la falta de mantenimiento en zonas clave para la economía local sobre todo en el cuadrante sureste, abajo de la línea.
En sectores aledaños a puntos emblemáticos como el mercado Medina Concepción, El Rápido y el Dandy, el deterioro de las vías es visible y constante.
Conductores reducen la velocidad al mínimo para evitar daños en sus vehículos, mientras peatones sortean charcos y desniveles para acceder a los puestos de venta.
Comerciantes consultados coinciden en que la situación impacta directamente en sus ingresos. “Los clientes ya no quieren venir porque es difícil caminar o estacionarse”, dice Claudia Pineda, dirigente de vendedores.
Pineda detalla que, cuando llueve, el problema se agrava. El agua se acumula en los baches, formando lagunas que dificultan el tránsito y generan malos olores.
“El problema más grande que tenemos es en la segunda calle por un trabajo de la tubería, por el lado de Metrocentro; ahí está saliendo agua del pavimento de nuevo y estuvimos tres meses los vendedores reubicados de ahí y el problema sigue”, dijo.
Añadió que se les prometió reparar la 6 calle del mercado El Rápido y la 7 avenida, pero no se cumplió. “Ahí no se puede pasar ni a pie, y en la 8 calle por el Dandy también es un verdadero caos porque las aguas negras corren ya por fuera y junto al basurero se forma una contaminación tremenda y ya no hayamos qué hacer y no hemos sido escuchados”, dijo Pineda.
Calles intransitables
El problema no es solo de movilidad. Las condiciones insalubres provocadas por el agua estancada y el polvo en época seca representan un riesgo para la salud pública.
La proliferación de mosquitos, junto con la cercanía a puestos de alimentos, aumenta la preocupación entre quienes trabajan largas jornadas en estos espacios y en los clientes que consumen el producto.
Víctor Zavala, tiene su local en las cercanías del mercado El Rápido, afirma que la situación es constante. “Esas calles tienen años de estar dañadas y se han puesto peor. Hemos pedido a las autoridades que nos ayuden y no hemos sido escuchados. No una vez, sino varias, hemos acudido a Infraestructura, pero sin suerte”, dijo.
Agregó que los vendedores han colocado relleno para permitir el paso de vehículos ante la falta de respuesta oficial. Reiteró que la 6 calle, desde Medina hasta El Rápido, está intransitable, al igual que la 7 avenida, desde la 5 hasta la 7 calles.
Zavala, quien también es líder del sector, explicó que al problema de las calles se suma la deficiente recolección de basura y los malos olores. “No somos los vendedores los que arrojamos toda esa basura; ahí llegan bodegueros, comerciantes y carros particulares a descargar y nadie dice nada”, indicó.
Los vendedores están preocupados porque el mal estado de las calles, sumado a la basura, aguas negras y malos olores, está ahuyentando a la clientela.
Transportistas también reportan pérdidas debido al constante desgaste de sus unidades. “Suspensión, llantas, todo se daña más rápido”, señala Carlos Méndez, proveedor de verduras.
Méndez realiza entregas diarias en los mercados y advierte que estos costos terminan trasladándose al consumidor final.
Pese a los reclamos reiterados, las soluciones han sido nulas. Algunos tramos han recibido rellenos improvisados por parte de los propios vendedores, pero con el paso de los días vuelven a deteriorarse. La falta de un sistema adecuado de drenaje contribuye a que el problema reaparezca tras cada lluvia.
Se debe tener un plan integral
Martín Mayorquín, especialista en desarrollo urbano, manifiesta que la rehabilitación de estas calles debería ser una prioridad municipal. Asegura que mejorar la infraestructura en zonas de mercado no solo facilita el comercio, sino que también impulsa la economía y mejora la calidad de vida de miles de ciudadanos.
Indicó que debe existir un plan dentro de la matriz de inversión municipal, ya que estos espacios concentran gran parte de la actividad económica local.
La población sampedrana continúa enfrentando las consecuencias de vías en mal estado en uno de los sectores más dinámicos de la ciudad.
La urgencia de una intervención integral es evidente para garantizar condiciones dignas y seguras en el corazón comercial de la capital industrial del país.
El clamor es unánime: vendedores, clientes, transportistas, estudiantes y vecinos piden a las autoridades realizar un trabajo integral en la zona.
De acuerdo con el plan de inversión municipal en infraestructura, existen fondos para mantenimiento de vías pavimentadas y no pavimentadas; sin embargo, no se especifica cuáles serán intervenidas este año. Los afectados esperan que las autoridades prioricen esta zona de alta actividad económica.