Ante las previsiones por la llegada del fenómeno de El Niño, que podría afectar la producción agrícola, los productores han sido orientados sobre los períodos más adecuados para realizar sus siembras.
Según explicó Francisco Argeñal, jefe del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), para este año se anticipa un comportamiento irregular de las lluvias en distintas regiones del país.
Asimismo, se estima que la canícula -caracterizada por una reducción en las precipitaciones- iniciará de forma anticipada a comienzos de julio y podría extenderse más de lo habitual. Por ello, se aconseja optar por cultivos alternativos que requieran menor cantidad de agua.
"Debido a la a la irregularidad de las lluvias y la una canícula bastante temprana, estaríamos con un período de lluvia que no se adapta para algunos cultivos que demandan mucha agua en varios sectores del corredor seco", dijo el experto.
En declaraciones anteriores, Argeñal dio a conocer que las primeras precipitaciones de la temporada se podrían registrar en zonas del suroccidente a inicios de mayo.
Mientras que para la zona central, incluyendo Tegucigalpa, áreas de Comayagua y el resto del oriente, las precipitaciones más constantes se esperan después del 15 de mayo.
En ese sentido, a los productores en los departamentos de El Paraíso, Olancho, La Paz, Choluteca y en Lempira se recomienda que comiencen a sembrar sus cultivos, especialmente frijol y maíz en las primeras semanas del mes.
Para los productores del área central y algunas partes del sur y oriente se les orienta a iniciar la siembra después del 20 de mayo.
"En la parte del fronteriza con El Salvador, en la zona centro y el resto del oriente las fechas idóneas para comenzar a sembrar serían después del 20 de mayo, especialmente biológica comercial", explicó.
En otros sectores del país se recomienda la siembra de cultivos alternos que requieren de menos agua, señaló.
Ante los pronósticos, las autoridades de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) se preparan con estrategias que no afectan la producción agrícola.
Moisés Molina, director de la SAG, indicó que se ha diseñado un plan integral que combina la definición de cultivos, las zonas de siembra y fechas específicas en que se deben sembrar.
Esas acciones van acompañadas de incentivos económicos y asistencia técnica a los productores, así como la entrega de semillas resistentes a la sequía.
Reveló que se han destinado 1,500 millones de lempiras en incentivos a la producción, distribuidos entre agricultura, café y ganadería, con el fin de dinamizar el sector y mejorar la seguridad alimentaria.