Por segunda ocasión consecutiva, el inicio del juicio oral y público en contra del ciudadano estadounidense Gilbert Reyes, principal sospechoso del asesinato de tres jóvenes en Roatán, Islas de la Bahía, fue suspendido este martes.
De acuerdo con los reportes desde la sede judicial, el proceso no pudo reanudarse debido a un apagón de energía eléctrica que afectó las instalaciones. Cabe destacar el proceso judicial se desarrolla vía Zoom y la electricidad es fundamental. Otro inconveniente fue un retraso en la comparecencia del equipo de la defensa del imputado.
El Tribunal de Sentencia de Roatán, determinó reprogramar la audiencia para mañana miércoles, cuando se espera que se logren restablecer las condiciones técnicas necesarias para continuar con el debate de pruebas.
Gilbert Reyes, quien fue extraditado desde la República Dominicana, enfrenta cargos por el delito de femicidio agravado y asesinato en perjuicio de su expareja Dione Solórzano, Nikendra McCoy y María Antonia Cruz, un crimen, ocurrido el 8 de enero de 2024 que conmocionó al país.
Un proceso marcado por las dilaciones
El proceso judicial contra Reyes inició el pasado 13 de abril, sin embargo se supendió el pasado 24 de abril y se reanudaría este martes 5 de mayo.
Los familiares de las víctimas, que se encuentran a la espera de justicia, han expresado su frustración ante las constantes interrupciones que dilatan el cierre de este caso. Se espera que mañana finalmente la defensa y el Ministerio Público presenten sus respectivos argumentos ante el juez.
Los medios probatorios
De acuerdo con lo expuesto en la audiencia por la parte acusadora en las dos primeras semanas, se ha presentado un conjunto de medios probatorios orientados a reconstruir la secuencia de hechos y los desplazamientos del acusado el día de los acontecimientos.
Entre los elementos incorporados al debate se mencionan registros audiovisuales, pericias forenses y análisis de información telefónica, los cuales, según la acusación, ubican al imputado en momentos considerados relevantes dentro de la línea temporal del caso.
Se indicó la existencia de 27 videos utilizados para reconstruir una ruta que, conforme a la acusación, incluye sectores como Oakridge, Coxen Hole y French Key.
La parte acusadora señaló que los registros ubicarían al acusado en un recorrido posterior a los hechos, incluyendo su paso por una estación de combustible, así como su desplazamiento hacia el aeropuerto, el área de migración y su salida de la isla.
Se expuso además que los análisis técnicos refieren impactos de bala realizados desde la posición del conductor del vehículo y que, conforme a la valoración pericial, hubo disparos a corta distancia. En el caso de Dione Beatriz Solórzano, se indicó la presencia de un disparo de contacto, según patrones descritos por especialistas.
Se señaló que los datos de ubicación de los dispositivos asociarían a las víctimas con el sitio donde fueron encontradas, y que el teléfono del imputado habría sido desactivado en un momento específico, aspecto considerado relevante por la acusación.
Asimismo, peritos informaron sobre búsquedas realizadas en sitios oficiales relacionadas con el nombre del acusado y sobre el hallazgo de una imagen de un arma de fuego en el dispositivo.
En el juicio también se mencionó un chaleco atribuido por la acusación al imputado, con patrones de manchas, que según la explicación técnica, serían compatibles con salpicaduras asociadas a disparos.