El juicio oral y público contra el estadounidense Gilbert Reyes entra en su etapa decisiva, sustentado en una estructura probatoria que la Fiscalía ha construido de forma progresiva. En los ocho días que ha durado el proceso, se han evacuado testimonios y más de 80 evidencias.
Este viernes 24 de abril, el juez determinó un receso en el proceso y fijó su reanudación para el 5 de mayo a las 9:00 am. Aún restan 18 evidencias por evacuar.
Reyes es el principal sospechoso del femicidio agravado de Dione Beatriz Solórzano, su expareja, así como del asesinato de sus amigas Nikendra McCoy y María Antonia Cruz. Los cuerpos de las tres mujeres fueron hallados el 8 de enero de 2024 en el interior de un vehículo en French Key, tras varios días desaparecidas.
El rastro audiovisual y la ruta del escape
El Ministerio Público sostiene que no solo ubica al acusado con las víctimas el día del crimen, sino que ha presentado una secuencia técnica compuesta por videos, análisis forenses y datos de geolocalización que reconstruyen su recorrido desde antes del hecho hasta su salida de Roatán.
La base de la acusación incluye 27 grabaciones de video que documentan el trayecto final de las víctimas junto al imputado, desde sectores como Oakridge y Coxen Hole hasta French Key, en Roatán, Islas de la Bahía, donde ocurrió el triple homicidio.
Según la línea presentada por la Fiscalía, tras abandonar el vehículo con los cuerpos, Reyes fue captado alrededor de las 6:00 am iniciando su huida desde una gasolinera. Posteriormente, se trasladó al aeropuerto de la isla, donde pasó por controles migratorios antes de abordar un vuelo fuera del país.
Balística de ejecución a corta distancia
La evidencia científica respalda la hipótesis de una ejecución directa. Peritos balísticos determinaron que los disparos se efectuaron desde el asiento del conductor, y la trayectoria de los proyectiles indica que el agresor estaba a corta distancia de las víctimas.
En el caso de Dione Solórzano, se confirmó un disparo de contacto (a quemarropa), evidenciado por las características de la herida.
El análisis de telefonía móvil muestra un contraste relevante: mientras los dispositivos de las víctimas permanecieron en la zona de French Key hasta el 8 de enero, cuando sus familiares intentaban localizarlas, el teléfono de Reyes fue desactivado cerca del mediodía del día del crimen.
Además, el peritaje digital estableció que, meses antes de su captura, Reyes realizó más de 24 búsquedas en portales del Ministerio Público y del Poder Judicial relacionadas con su nombre y el caso. En su dispositivo también se encontró la fotografía de un arma de fuego.
El chaleco con sangre
Entre las pruebas físicas destaca un chaleco perteneciente al imputado, que presenta microsalpicaduras de sangre en el costado derecho. Según la Fiscalía, este patrón no corresponde a goteo.
Expertos indicaron que estas marcas son consistentes con el uso de un revólver calibre .38 especial, que proyecta partículas finas al momento del disparo, lo que coincide con la posición del tirador dentro del vehículo.
Recta final del juicio
A falta de un reconocimiento físico por tatuajes y la declaración de un testigo clave, la Fiscalía se prepara para presentar sus conclusiones a partir del 5 de mayo, cuando se reanude el juicio.
Con la mayor parte de la carga probatoria ya evacuada, el proceso contra Gilbert Reyes se encamina hacia su fase final, en la que la evidencia tecnológica y forense ha tenido un papel central.