Este lunes se desarrolló el primer día del juicio oral y público contra el ciudadano estadounidense Gilbert Reyes, principal sospechoso del asesinato de tres mujeres en enero de 2024, el cual transcurrió con la evacuación de los primeros testigos, clave para sustentar la acusación por parte de la Fiscalía.
El juicio se desarrolla en el Tribunal de Sentencia de Roatán, departamento de Islas de la Bahía. Debido a protocolos de seguridad y logística, Reyes no estuvo presente físicamente en la sala de audiencias, sino que compareció vía Zoom desde la cárcel donde guarda prisión preventiva.
El acusado enfrenta cargos por femicidio agravado en perjuicio de su expareja, Dione Solórzano, y por asesinato en contra de las amigas de esta, Nikendra McCoy y María Antonia Cruz. La Fiscalía prepara más de cien pruebas durante los cuatro días que se tienen programado del juicio.
El crimen, que conmocionó a la sociedad hondureña, fue descubierto a inicios de enero de 2024 tras reportar a las tres mujeres como desaparecidas. Los cuerpos de las tres jóvenes fueron hallados con heridas de bala en el interior de un vehículo en el sector de French Key, Roatán.
Tras el hallazgo, Reyes salió del país con destino a Estados Unidos. Fue localizado y detenido en República Dominicana en marzo de 2024 cuando intentaba viajar a Miami. Luego de un complejo proceso legal, fue extraditado a Honduras en julio del mismo año para enfrentar la justicia.
Duración del proceso
Se tiene previsto que el juicio se extienda por aproximadamente cuatro días, durante los cuales se presentará una amplia carga probatoria que incluye testimonios, peritajes forenses y pruebas científicas recolectadas en la escena del crimen.
"Creo que no hay ninguna duda las imágenes hablan por sí solas el hecho de la salida abrupta de él, cambiarse la camisa se viene para el aeropuerto entra a una tienda compra un pasaje el mismo día para un viaje que no habia planeado", manifestó Marlon Duarte, abogado acusador a medios locales de la isla.
"Lo otro que sale del lugar donde hallaron los cadáveres, por lo tanto es imposible que no se pueda concatenar los medios probatorios", agregó Duarte.
Familiares de las víctimas y organizaciones defensoras de los derechos de la mujer se mantuvieron expectantes en las afueras de los juzgados, exigiendo que se aplique la pena máxima por este trágico suceso que arrebató la vida de tres madres y amigas.