Las denuncias sobre pérdidas de granos almacenados en el Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA) se ampliaron luego de que productores alertaran que no solo los frijoles presentan daños, sino también unos 70,000 quintales de maíz almacenados en la regional de Danlí, El Paraíso.
El productor Ramón Rodríguez aseguró que el grano habría sido afectado por un manejo inadecuado de la humedad dentro de las bodegas, situación que provocó la proliferación de gorgojos.
“No supieron manejar la humedad de este grano y está lleno de gorgojos; es lamentable que lo estemos experimentando en un país que necesita alimentos”, manifestó Rodríguez.
El productor también denunció que miles de quintales de fertilizantes almacenados en esas instalaciones estarían deteriorándose debido a la pérdida de nitrógeno.
Según las denuncias, las pérdidas en la regional oriental del IHMA superarían los 100,000 quintales entre maíz y frijoles.
La situación salió a la luz luego de que autoridades confirmaran que al menos 44,000 quintales de frijol rojo ya no son aptos para el consumo humano tras permanecer almacenados durante varios años sin la rotación correspondiente.
El grano se llenó de gorgojo
Moisés Molina, secretario de Agricultura y Ganadería (SAG), reconoció recientemente que el grano almacenado en el IHMA no puede ser comercializado para el consumo de las familias hondureñas.
“El grano que está almacenado en el IHMA no está en condiciones de ser comercializado”, afirmó el funcionario al referirse a más de 40,000 quintales de frijol encontrados en las bodegas.
De acuerdo con productores agrícolas, el problema habría sido provocado por presuntas fallas en el manejo técnico y almacenamiento de las reservas estatales.
Tras las denuncias públicas, se espera que el Ministerio Público inicie investigaciones para deducir responsabilidades sobre el deterioro de los granos y fertilizantes almacenados en Danlí. Los productores también solicitaron que las inspecciones se extiendan a otras regionales del IHMA para verificar el estado de las reservas agrícolas en el país.
Alejandra Burgos, diputada y presidenta de la Comisión de Seguridad Alimentaria del Congreso Nacional, calificó como un acto de “indignación y apatía” la pérdida de 44,000 quintales de frijol y más de 70,000 quintales de maíz en las bodegas del IHMA.
Para la legisladora, resulta inaceptable que, mientras miles de hondureños enfrentan el hambre, la irresponsabilidad administrativa permitiera que toneladas de alimentos se volvieran no aptas para el consumo humano, representando un daño patrimonial millonario que lacera la dignidad del pueblo.
Ante la gravedad de los hechos, Burgos demandó una intervención urgente y seria por parte del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) y el Ministerio Público (MP).
La parlamentaria enfatizó que este caso no debe reducirse a un simple informe técnico sobre inventarios vencidos, sino tratarse como una investigación criminal que deduzca responsabilidades penales contra quienes custodiaban la reserva estratégica, asegurando que este tipo de acciones no queden en la impunidad.
“No se puede jugar con el hambre del pueblo; eso no se vale”, sentenció la congresista al reiterar que la seguridad alimentaria de los hondureños no debe ser objeto de negligencia.
Burgos manifestó su frustración al considerar cuántas familias pudieron beneficiarse de estos productos y aseguró que, como representante del pueblo, su compromiso es garantizar que se aplique la ley contra los responsables de haber permitido que el sustento básico terminara convertido en desperdicio.