Niños siguen en clases bajo una galera: padre Leopoldo pide terminar escuela
El sacerdote Leopoldo Serrano volvió a denunciar el abandono del proyecto en la colonia San Francisco de Asís, en Macuelizo, Santa Bárbara. La escuela quedó en obra gris y los niños continúan recibiendo clases en condiciones precarias
- Actualizado: 11 de mayo de 2026 a las 11:21 -
La colonia San Francisco de Asís, en Macuelizo, Santa Bárbara, vuelve a levantar la voz. El padre Leopoldo Serrano denunció que el proyecto comunitario quedó nuevamente abandonado, especialmente la construcción de la escuela, donde los niños siguen esperando aulas dignas. Los escolares siguen recibiendo clases a medias bajo sus aulas de aluminio, hasta donde las altas temperaturas hagan el aprendizaje soportable.
“Nuevamente es abandonado el proyecto de la colonia San Francisco de Asís”, dijo el sacerdote, al recordar que esta comunidad ha vivido años de promesas, avances parciales y nuevos retrasos desde que las familias damnificadas fueron reubicadas tras la tragedia de La Reina.
La comunidad nació después de que la aldea La Reina, en Protección, Santa Bárbara, quedara destruida y soterrada por un gran derrumbe provocado por las tormentas Eta e Iota, en noviembre de 2020. Desde entonces, cientos de familias fueron llevadas a un nuevo terreno en Macuelizo. Ahí, ahora su vida es mejor, no así la de los niños que aprenden en condiciones antipedagógicas con la promesa de una escuela nueva.
En ese nuevo asentamiento, bautizado como San Francisco de Asís, las familias han luchado por energía eléctrica, calles pavimentadas, agua potable, legalización de terrenos y una escuela. Cada obra se ha convertido en una batalla acompañada por el padre Leopoldo. El sacerdote recordó que el proyecto fue abandonado durante el gobierno de Juan Orlando Hernández y que, aunque el gobierno de Xiomara Castro retomó parte de las obras, tampoco logró terminarlo. “Doña Xiomara no pudo terminarlo”, expresó.
Uno de los mayores avances fue la entrega de títulos de propiedad. En septiembre de 2025, 353 familias recibieron documentos que las acreditan como propietarias de sus viviendas, un paso que devolvió seguridad jurídica a la comunidad después de años de incertidumbre. Pero el padre Leopoldo insiste en que la titulación no cerró la deuda social con la colonia. Según dijo, “sí entregó los títulos de las casas, pero quedó una deuda con la compañía constructora que no se ha saldado todavía”.
La pavimentación, otro de los reclamos históricos, está a punto de terminarse, según el sacerdote. Sin embargo, la escuela sigue siendo el punto más doloroso: la obra apenas avanzó a paredes y quedó en gris, mientras los alumnos continúan estudiando en una galera. “La escuela está abandonada”, lamentó Serrano. Según explicó, el proyecto educativo tiene un costo aproximado de 24 millones de lempiras y debía estar terminado en abril, pero la construcción quedó paralizada sin una explicación clara para la comunidad.
LA PRENSA documentó anteriormente que los niños reciben clases en una galera de madera, con malla ciclón en lugar de paredes y lonas para protegerse del sol. Maestros atienden jornadas y grados combinados en medio del calor, el polvo y el ruido externo. El padre Leopoldo Serrano ha caminado dos veces a pie desde Santa Bárbara hasta Tegucigalpa para exigir lo que hasta ahora ha logrado la San Francisco de Asís, por eso cada vez que una promesa se le incumple, él reclama.
En mayo de 2025, el padre Leopoldo había pospuesto una nueva caminata a Tegucigalpa porque autoridades prometieron iniciar la construcción de la escuela y el jardín infantil en junio. En ese momento, incluso se informó que maquinaria había llegado al terreno.
El proyecto prometido incluía el centro básico Manuel Bonilla, con módulo administrativo, laboratorio de computación, servicios sanitarios, nueve aulas, cocina, comedor, bodega, cancha techada, cerco perimetral y portón de acceso. Sin embargo, el nuevo reclamo del sacerdote evidencia que la promesa volvió a quedar a medias. “Se había pensado que en abril se terminaba la construcción, y no; ahí está abandonado ya”, cuestionó, al pedir respuestas al Gobierno.
El padre Leopoldo afirmó que el proyecto fue construido con fondos del Banco Mundial y pidió que las autoridades expliquen el retraso. “Necesito que me escriban del Gobierno, porque dicen que están investigando los proyectos que dejó”, expresó. Ahora, el sacerdote dirige su llamado al presidente Nasry Asfura, quien asumió el poder el 27 de enero de 2026 para el período 2026-2030. “Le hacemos un llamado a nuestro presidente para que nos reunamos, porque se tiene que terminar este proyecto”, pidió Serrano.