San Pedro Sula, Honduras. Por falta de combustible para poner en funcionamiento las centrales arrendadas y debido a que las subestaciones Cañaveral y Río Lindo permanecen fuera de operación por mantenimiento, miles de abonados se están quedando sin el servicio eléctrico por hasta cinco horas. La interrupción es parte de las medidas de contingencia adoptadas por el Centro Nacional de Despacho (CND).
La tarde de este martes 1 de septiembre, la situación se repite. Abonados que dependen de 13 circuitos de 12 subestaciones están sin energía desde las 2:45 p. m. hasta las 5:00 p. m.
Entre las subestaciones afectadas se encuentran Bermejo, circuito L207; Circunvalación, circuito L241; Bella Vista, circuito L212; La Victoria, circuito L227; Cañaveral, circuito L304; Morazán, circuito L395; Masca, circuito L354; Bonito Oriental, circuito L351; Isletas, circuitos L345 y L347; Ceiba Térmica, circuito L308; El Estadio, circuito L221, y Santa Marta, circuito L284.
La mayoría de estas subestaciones han registrado interrupciones durante dos días consecutivos, en medio de las altas temperaturas.
Por la noche, otras subestaciones podrían permanecer sin servicio durante períodos de cuatro a cinco horas.
Lo preocupante es que esta situación podría continuar diariamente y se suma a los apagones que ya afectan a los abonados, así como a los mantenimientos semanales de hasta ocho horas.
Expertos en el tema energético explican que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), no ha realizado la compra del combustible necesario para poner en funcionamiento las centrales arrendadas.
La situación mantiene bajo presión el suministro de energía y genera preocupación entre los abonados, debido a que las interrupciones podrían prolongarse mientras no estén disponibles las centrales y subestaciones involucradas.
El lunes 31 de agosto de 2026, miles de abonados de la zona norte y atlántica del país, que dependen de más de 17 subestaciones, se quedaron sin servicio eléctrico. El CND informó que, como medida de emergencia temporal, se realizarían alivios de carga para proteger la infraestructura del Sistema Interconectado Nacional (SIN). Para ello, se aplicó un programa de contingencia con interrupciones temporales que comenzó a las 3:30 pm. y se extendió hasta las 6:00 pm.
Durante ese período fueron afectados los circuitos conectados a las subestaciones Morazán, L395 y L396; Estadio, L220 y L221; Bermejo, L207, L247, L282 y L288; Río Nance, L385 y L386; Circunvalación, L241 y L242; Calpules, L297; Bellavista, L212; Alsthom, L257; Centro, L266; y La Victoria, L227.
Paulatinamente, el servicio eléctrico fue restablecido en estas subestaciones. Sin embargo, entre las 6:00 p. m. y las 10:00 p. m., las interrupciones se trasladaron a otros circuitos: Centro, L265; Bella Vista, L270, L211 y L214; Bermejo, L206 y L208; Guaymas, L355; La Victoria, L237; La Puerta, L203 y L230; Isletas, L344 y L347; Coyoles Central, L340 y L342; Bonito Oriental, L351 y L349; Santa Fe, L227, L228 y L230; y Ceiba Térmica, L308.
De las 17 subestaciones y 37 circuitos ubicados en San Pedro Sula, Choloma, El Progreso, La Ceiba, Trujillo y Santa Fe dependen miles de abonados que se quedaron sin suministro eléctrico y que también enfrentan apagones y mantenimientos programados semanalmente por la Enee, de hasta ocho horas.
En la red de distribución de la Enee, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas como San Pedro Sula y Choloma, un circuito de media tensión de 13.8 kV o 34.5 kV atiende habitualmente entre 3,000 y 8,000 abonados, entre viviendas, comercios e industrias.
Circuitos como L206 y L208, de la subestación Bermejo; L241 y L242, de Circunvalación; o L265 y L266, de Centro, abastecen sectores comerciales y residenciales de alta densidad en San Pedro Sula y, según las estimaciones incluidas en este análisis, pueden superar los 7,000 u 8,000 abonados cada uno.
En subestaciones como Guaymas, con el circuito L355; Coyoles Central, con L340 y L342; e Isletas, los circuitos tienden a atender una menor cantidad de abonados residenciales, estimada entre 1,500 y 4,000, pero cubren extensiones geográficas más amplias.
De acuerdo con estimaciones, la interrupción habría afectado a un promedio de entre 150,000 y 220,000 hogares. Si se toma como referencia un promedio de cuatro personas por vivienda, el impacto indirecto sería de entre 600,000 y 800,000 personas en la zona norte y atlántica. Sin embargo, estas cifras podrían variar.
Samuel Rodríguez, experto en temas de energía, manifestó a LA PRENSA que la Enee no ha licitado la compra de combustible para las centrales en arrendamiento y que debe buscar el presupuesto para adquirirlo, un proceso que, según explicó, podría tardar meses. Mientras tanto, los abonados podrían seguir sufriendo interrupciones de energía de emergencia.
“Tienen que solicitar presupuesto, para la compra de combustible, es un problema más administrativo, es un tema de presupuesto”, compartió Rodríguez.
Rodríguez agregó que también existe un déficit en la generación de la Central Hidroeléctrica El Cajón debido a la falta de lluvia. Explicó que una cosa son las fallas y otra los despejes de carga provocados por la falta de combustible para poner a trabajar las plantas y por el atraso en el mantenimiento de las subestaciones Cañaveral y Río Lindo, donde se ejecuta un proyecto mayor de rehabilitación, modernización y repotenciación.
El proyecto comenzó en septiembre y noviembre de 2025, con cooperación japonesa. Se estima que el avance es del 70% y su finalización está programada para 2027. La capacidad actual es de 109 MW, aunque se busca aumentarla con estos trabajos.
Miguel Aguilar, presidente del Sindicato de la Enee, manifestó a LA PRENSA que el problema no obedece a un aumento de la demanda de energía, sino a que el sistema no está trabajando con toda su capacidad instalada. Mencionó entre las instalaciones afectadas las subestaciones Cañaveral y Río Lindo, las plantas en arrendamiento y el parque solar, que, según afirmó, no está produciendo energía como debería.
“Se tiene que acelerar la compra de combustible, porque como está tan caro, no lo han comprado, la Enee debe comprar ese combustible a los generadores, imagínese. Es lamentable que Honduras siga dependiendo para generar energía, ya no son los generadores ahora es el combustible, es algo insostenible para la Enee”, aseveró Aguilar.
El 20 de agosto ocurrió lo mismo
Este no sería el primer evento relacionado con un déficit de generación. De acuerdo con el informe del CND correspondiente al 20 de agosto de 2026, el organismo, en su condición de operador del Sistema Interconectado Nacional (SIN), reportó un déficit crítico en la disponibilidad de generación que obligó a desconectar 17 circuitos de distribución, con una carga total de 100.53 MW. La energía estimada no suministrada fue de 184,305 kWh.
La desconexión de carga ocurrió en medio de un déficit de oferta que acumuló una indisponibilidad total de 694.74 MW. El informe detalla que las subestaciones Cañaveral y Río Lindo se encontraban fuera de operación por mantenimiento, dejando indisponibles 98 MW entre ambas. Según el documento, esto ocurrió por incumplimiento de fechas de mantenimiento programado y por la ejecución de trabajos sin autorización previa del CND.
El mismo informe señala que las centrales en arrendamiento temporal de El Progreso, Santa Rita, Níspero, Santa Marta y Santa Rosa, así como la central Brassavola, se encontraban fuera de operación por falta de combustible.
LA PRENSA consultó a las autoridades de la Enee sobre esta situación, pero no obtuvo respuesta.
La situación ocurre el mismo día en que el Congreso Nacional aprobó la Reforma Eléctrica, que incluye la creación de tres empresas subsidiarias encargadas de la distribución, generación y transmisión. La reforma es vista por diversos sectores como una posible vía para atender los problemas estructurales del sistema eléctrico.