Honduras
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Las nuevas cuadrillas que la Unidad Técnica de Control de Distribución (UTCD) de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) pretende contratar comenzarían a trabajar a partir del 1 de octubre de 2026, de acuerdo con los plazos establecidos en tres procesos de licitación pública.
Los contratos contemplan la incorporación de 400 cuadrillas contratadas a terceros para atender cortes y reconexiones, revisar y normalizar medidores, combatir conexiones ilegales y realizar trabajos de mantenimiento y atención de incidencias en la red de distribución.
Las bases de licitación también establecen metas de trabajo que deberán cumplir las empresas contratadas. En el caso de las cuadrillas para cortes, reconexiones y PQR (peticiones, quejas y reclamos), se proyectan más de 48,000 cortes mensuales.
Además de inspecciones y otras órdenes de servicio en los distintos sectores. Para las cuadrillas de normalización de medidores, la meta es atender un promedio de 8,160 órdenes de servicio al mes, mientras que las cuadrillas de línea muerta tendrán objetivos de productividad definidos según la zona y el tipo de equipo, con metas que, por ejemplo, en áreas urbanas llegan hasta 80 reportes mensuales para una cuadrilla liviana y 35 para una pesada, según el segmento establecido en las bases.
LA PRENSA tuvo acceso a los documentos de las tres licitaciones y detalla qué servicios prestarían las cuadrillas, cuándo está previsto que comiencen a operar y por cuánto tiempo estarían contratadas.
La primera licitación, identificada como UTCD-GC-2026-07-152, contempla la contratación de cuadrillas para atender órdenes de corte y reconexión, así como peticiones, quejas o reclamos (PQR) de los abonados.
El contrato tendría una vigencia de 18 meses, del 1 de octubre de 2026 al 31 de marzo de 2028, según las bases del proceso, aunque su ejecución está sujeta a las condiciones establecidas en el contrato y a la disponibilidad presupuestaria.
Las cuadrillas atenderían, entre otras tareas, cortes y reconexiones por mora, inspecciones, verificación de datos, relecturas, desconexiones y bajas del suministro.
La Enee plantea contratar 206 cuadrillas: 124 livianas y 82 pesadas. San Pedro Sula concentraría unas 60 cuadrillas entre ambos tipos, mientras Tegucigalpa tendría 58.
Las cuadrillas operarían de lunes a domingo, incluidos días festivos, en horarios que pueden extenderse de 7:00 a. m. a medianoche, de acuerdo con las necesidades de la Enee.
Entre las actividades mínimas previstas figuran 13,008 cortes mensuales en Tegucigalpa, 13,150 en San Pedro Sula, 4,631 en Choluteca, 4,647 en Comayagua, 2,131 en Danlí, 2,654 en Juticalpa, 2,981 en Santa Rosa, 2,563 en Santa Cruz y 2,899 en El Progreso.
Para las inspecciones relacionadas con PQR se contemplan 800 mensuales en Tegucigalpa, 400 en San Pedro Sula, 240 en Choluteca, 240 en Comayagua, 120 en Danlí, 120 en Juticalpa, 100 en Santa Rosa, 100 en Santa Cruz de Yojoa y 147 en El Progreso.
La documentación establece que la UTCD-Enee se reserva el derecho de disminuir o aumentar la cantidad de actividades en función de la disponibilidad presupuestaria, previa notificación al proveedor.
El segundo proceso, UTCD-GE-2026-06-153, está dirigido a la contratación de cuadrillas para ejecutar normalizaciones de medida directa bajo la modalidad de disponibilidad.
El contrato también está previsto para comenzar el 1 de octubre de 2026 y tendría una duración de 18 meses, hasta el 31 de marzo de 2028. Sin embargo, el documento señala que está condicionado a la disponibilidad presupuestaria del ejercicio fiscal 2027.
La Enee plantea contratar 48 cuadrillas de Medida Directa y 14 supervisores, para un total de 62 equipos de trabajo distribuidos en 11 sectores del país.
Estas cuadrillas revisarían, instalarían, cambiarían o normalizarían medidores y las instalaciones asociadas. También atenderían órdenes relacionadas con nuevos suministros, PQR, usuarios ilegales y otros requerimientos del ciclo comercial.
La proyección establecida en las bases es de 8,160 órdenes de servicio mensuales: 4,000 nuevos suministros, 2,000 atribuibles y S/D, 1,500 PQR y 660 ilegales.
Si ese promedio se mantiene durante los 18 meses, representarían unas 146,880 órdenes de servicio durante el período contractual.
El documento calcula además un uso aproximado de 7,290 medidores mensuales, para un estimado de unos 131,000 medidores durante el contrato.
La labor de estas cuadrillas consistiría, en términos prácticos, en llegar a viviendas o negocios, revisar las instalaciones y la forma en que se mide el consumo, detectar problemas o irregularidades, realizar las adecuaciones necesarias y documentar los trabajos mediante fotografías y actas.
Los sectores contemplados incluyen Choluteca, Comayagua, Danlí, Juticalpa, Tegucigalpa, El Progreso, San Pedro Sula, Santa Cruz, Santa Rosa, La Ceiba y Tocoa.
El tercer proceso, UTCD-GD-2026-07-154, contempla la contratación de 147 cuadrillas de línea muerta para realizar mantenimiento, atender incidencias y ejecutar gestiones del ciclo comercial en la red de distribución.
A diferencia de los dos primeros procesos, este contrato tendría una duración de 24 meses, del 1 de octubre de 2026 al 30 de septiembre de 2028. Su suscripción también está condicionada a la disponibilidad presupuestaria del ejercicio fiscal 2027. De las 147 cuadrillas, 60 serían livianas y 87 pesadas.
Las cuadrillas livianas estarían integradas por un ingeniero electricista y un ayudante. Las pesadas contarían con dos linieros electricistas —uno de ellos líder— y dos ayudantes.
Los trabajos incluirían mantenimiento preventivo y correctivo, reparación de infraestructura eléctrica y atención de incidencias en la red de distribución.
Las cuadrillas serían distribuidas en diferentes zonas del país, entre ellas Tegucigalpa, Danlí, Choluteca, Comayagua, Juticalpa, San Pedro Sula, Santa Bárbara, Santa Rosa, El Progreso, Santa Cruz, La Ceiba y Tocoa.
Las metas mensuales de trabajo serían establecidas por la UTCD-Enee de acuerdo con el sector asignado.
De acuerdo con los tres documentos de licitación, la fecha prevista para el inicio de los servicios es el 1 de octubre de 2026.
Sin embargo, esa fecha debe entenderse como el inicio contractual previsto y no como una confirmación de que las cuadrillas ya estarán operando ese día.
Antes debe completarse el proceso de licitación, que incluye la recepción y evaluación de ofertas y la adjudicación correspondiente. Además, los documentos contemplan condiciones relacionadas con la disponibilidad presupuestaria.
En la primera licitación, las bases establecen expresamente que la vigencia del contrato será de 18 meses a partir del acta de inicio. Por ello, la fecha efectiva de operación dependerá de la formalización del contrato y del cumplimiento de las condiciones previstas.
Las empresas interesadas en participar en los tres procesos deberán presentar sus ofertas a más tardar el 12 de agosto de 2026.
Si los procesos avanzan conforme al cronograma previsto y se cumplen las condiciones contractuales y presupuestarias, las cuadrillas comenzarían a prestar los servicios contemplados a partir de octubre.
Para los abonados, esto significaría un refuerzo de las labores relacionadas con cortes y reconexiones, atención de reclamos, revisión y normalización de medidores, detección de irregularidades y mantenimiento de la red eléctrica en distintas zonas del país.
De acuerdo con las bases de licitación, las cuadrillas deberán utilizar un uniforme que permita identificar al personal en campo. La camisa será de color gris, de manga larga, con cuello y puños azul marino, además de cinta reflectiva gris en ambos hombros. En el pectoral izquierdo llevará el logotipo bordado de la UTCD y, debajo, la palabra “contratista”, mientras que en el pectoral derecho deberá portar el logotipo del Escudo Nacional. En la espalda aparecerá, en letras blancas, el nombre de la empresa contratista.
El uniforme también incluye un pantalón de mezclilla azul y, para protegerse de la lluvia, un impermeable de tres piezas compuesto por chaqueta, capucha y pantalón. La chaqueta deberá contar con cierre de cremallera de nylon, cuello alto y cintas reflectivas, mientras que el pantalón será ajustable en la cintura.
Como parte del equipo de protección, el personal deberá utilizar botas dieléctricas con puntera no metálica, ojales de plástico y suela antiderrapante, además de casco de seguridad. Las especificaciones establecidas en las bases buscan que el personal de las empresas contratistas esté debidamente identificado y cuente con el equipo de protección requerido para realizar sus labores en campo.