La Ceiba, Honduras. Una delegación interinstitucional integrada por autoridades de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), el Comité de Emergencia Municipal (Codem) y la Gobernación Política de Atlántida realizó este día una inspección de campo en la colonia Dios con Nosotros, en la ciudad de La Ceiba, tras registrarse una severa emergencia derivada de la erosión costera.
De acuerdo con los datos recabados en el lugar, unas 75 familias se encuentran actualmente en riesgo, mientras que el avance implacable del mar ha destruido unas 25 viviendas en el último año, de las cuales tres fueron arrasadas durante los últimos días, dejando a varias estructuras más con daños parciales por el fuerte oleaje que ya se tragó la playa.
La magnitud del desastre ha obligado a los afectados a buscar refugio temporal. “Pedimos que no nos abandonen, que las autoridades nos ayuden. Son varias casas las que se ha llevado mar el y las familias han tenido que refugiarse en viviendas de vecinos, mientras otras están damnificadas en la iglesia”, aseguró con angustia Alejandrina Esteban, una habitante del sector.
Acciones institucionales
Ante la emergencia, el representante de Copeco, Óscar Carvajal, detalló las acciones de primera respuesta emprendidas por el organismo de socorro y la coordinación necesaria con las instancias locales.
“Por ahora les hemos traído ayuda humanitaria, pero tenemos aquí al Codem ya que esto es municipal y la Alcaldía ya tiene algunos recursos para ejecutar medidas de mitigación. Esta colonia debe ser resguardada de la erosión costera porque hay personas en peligro”, manifestó Carvajal.
El dilema de la reubicación frente a la vulnerabilidad
Por su parte, Edgardo Amaya, director del Codem, enfatizó que la solución definitiva para los habitantes de esta zona pasa necesariamente por un proceso de reubicación formal.
Amaya recordó que el marco legal establece restricciones claras sobre el asentamiento en zonas de alta vulnerabilidad: “La Ley de Sinager indica que no se puede promover el riesgo. Esta colonia es una invasión ubicada cerca de la quebrada de Adán y pegado al mar; por lo tanto, el gobierno debe implementar un programa de reubicación para estas personas”, aseguró el funcionario.
Las autoridades locales y de socorro mantienen monitoreo en el sector, mientras las familias afectadas claman por una pronta intervención gubernamental que garantice su seguridad y una vivienda digna ante la amenaza constante del oleaje.