Aunque el Gobierno de Estados Unidos ha instaurado medidas temporales como el FIFA Pass y la eliminación de fianzas de hasta $15,000 para aficionados extranjeros con boletos oficiales, los riesgos migratorios para visitantes y emigrantes latinos dentro de ese país se mantienen prácticamente intactos de cara al Mundial 2026.
Las facilidades de trámite contrastan con un contexto de mayor vigilancia en aeropuertos, posibles operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (conocido como ICE en inglés) y un endurecimiento general de las políticas migratorias que, según organizaciones de derechos humanos, genera temor incluso entre quienes viajan con documentación en regla.
En abril, la American Civil Liberties Union (ACLU), junto con Amnistía Internacional de Estados Unidos y más de 120 organizaciones de derechos humanos, emitieron una advertencia conjunta que alerta sobre los riesgos que enfrentan los aficionados extranjeros y los emigrantes que planean asistir a los partidos del Mundial de Fútbol 2026 en Estados Unidos.
En el documento, las organizaciones advierten sobre posibles detenciones arbitrarias, perfil racial, revisiones invasivas de dispositivos electrónicos y un endurecimiento de los controles migratorios; señalan que las facilidades temporales como el FIFA Pass no eliminan los peligros existentes en aeropuertos, fronteras y alrededores de los estadios.
Mientras las organizaciones hacen esas advertencias, los emigrantes hondureños observan que la situación “no ha cambiado en nada” en muchos Estados donde ICE ha mantenido una ofensiva permanente para las personas que radican en ese país sin documentos.
Todos los días hay arrestos
“Entre los hondureños que trabajamos aquí no escuchamos nada; lo único que sabemos es que están caros los boletos y que hay miedo entre la gente que trabaja aquí porque todos los días hay arrestos de parte de ICE”, le dijo a LA PRENSA vía teléfono Orlando Pineda, un hondureño radicado en Estados Unidos desde hace 20 años.
Hasta ahora, ninguna de las principales organizaciones hondureñas en Estados Unidos (como Fundación 15 de Septiembre, Fundación Honduras USA, Honduran American Association, HULA, FEDHONY, etc.) ha emitido una alerta específica por redes sociales o por otro medio sobre los riesgos migratorios para el Mundial 2026.
Sin embargo, los dirigentes de algunas organizaciones coinciden en que el panorama “no es nada positivo”, tanto para emigrantes que viven dentro de Estados Unidos como para los extranjeros, entre ellos hondureños, que viajarán en junio para ingresar a los estadios donde habrá control estricto de las autoridades migratorias.
“Es muy triste, conociendo que el fútbol es el lenguaje que nos une, que no vamos a poder acercarnos a un estadio por las amenazas de la presencia de ICE. Han ofrecido sus buses para estacionarlos en las afueras de los estadios y van a pedir documentos, según lo están diciendo”, dijo Rosmery Alonzo, presidenta de la Fundación Olanchanos Unidos por Honduras en USA, en entrevista con LA PRENSA.
De igual manera, los aficionados al fútbol que viven en Honduras se muestran cautelosos y no todos están dispuestos a correr el riesgo de una detención y deportación después de haber hecho un gasto importante para asistir a un estadio norteamericano.
Carlos Flores, empresario del sector de las agencias de viaje en San Pedro Sula, dice que los hondureños, que se caracterizan por ser futboleros, "no viajarán masivamente a ver los partidos del mundial porque, además de otras causas, los boletos para entrar al estadio están muy caros y los boletos aéreos también".
"Yo llevo cuatro mundiales en esto y veo que esta vez todo está más caro. Una entrada a un estadio cuesta $800; el boleto aéreo para Houston no baja de $1,000. Algunas agencias ofrecen 4 días, 3 noches y la entrada a un estadio por unos $4,000. Esto es muy caro; por ejemplo, para el mundial de Catar, vendíamos a unos $6,000 el paquete, que incluía 12 noches en Dubái, tours por Abu Dabi, Estambul y el desierto. Esta vez, con mis clientes, que algunos de ellos han ido a otros mundiales, vamos para Vietnam, Camboya y Taiwán", dijo Flores.
Flores dice que en mundiales anteriores, los países sedes han ofrecido "atractivos turísticos adicionales, algo que Estados Unidos no tiene" y explica que, por ejemplo, "Boston es atractiva, pero para un extranjero es una ciudad para estar dos o tres días, quien va a Nueva York tiene poder adquisitivo y solo conocerá el Empire State; Atlanta, el único atractivo que tiene es el Mercedes-Benz Stadium; Los Ángeles tiene problemas de indigencia".
La Federación Internacional de Fútbol Asociado celebrará el Mundial de Fútbol 2026 por primera vez en tres países de Norteamérica que tendrán 16 sedes: 11 en Estados Unidos, 3 en México y 2 en Canadá.
Específicamente en Estados Unidos, los celebrará Atlanta, Boston, Dallas, Houston, Kansas City, Los Ángeles, Miami, Nueva York, Nueva Jersey, Filadelfia, San Francisco Bay Área y Seattle.
De estas, Los Ángeles albergará el partido inaugural y la final la celebrará Nueva York/Nueva Jersey, donde hay una considerable población de latinoamericanos, entre ellos hondureños.
La Oficina del Censo de Estados Unidos estima que en ese país viven más de 63 millones de latinanos; de esa cantidad, 1,459,863 son hondureños. Más del 50% de los emigrantes de este país viven en los estados de Texas, Florida, Maryland, California, Nueva York y Nueva Jersey.