San Pedro Sula, Honduras. La emergencia por las inundaciones en Santa Cruz de Yojoa se extiende ahora al embalse artificial de Yure, cuyo nivel de agua ha aumentado hasta alcanzar la carretera que conduce a Los Pinos y Parque Nacional Azul Meámbar (Panacam).
La situación amenaza con afectar el paso vehicular y dejar incomunicadas a varias comunidades.
La alcaldía de Santa Cruz de Yojoa informó sobre esta situación el jueves 22 de octubre, en medio de la preocupación por el comportamiento del sistema hídrico de la zona, donde el Lago de Yojoa continúa ganando terreno sobre viviendas, carreteras y comunidades.
La nueva amenaza surge pese a que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) informó que implementó medidas para controlar las inundaciones, entre ellas el desvío de caudales de los embalses de Yure y Varsovia hacia la central hidroeléctrica El Cajón.
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El 14 de octubre, la estatal explicó que estas operaciones, junto con las descargas controladas a través de la presa La Pita, buscan regular los niveles del agua y reducir los riesgos para las poblaciones cercanas al Lago de Yojoa.
Sin embargo, el aumento del nivel de Yure plantea interrogantes sobre la capacidad de regulación del sistema hidroeléctrico frente a las lluvias acumuladas desde septiembre y sobre el volumen de agua que actualmente se desvía hacia El Cajón.
La emergencia ocurre mientras las comunidades de La Guama, La Joya, Peña Blanca y otros sectores enfrentan inundaciones provocadas por la crecida del Lago de Yojoa.
Según testimonios recabados por LA PRENSA, el agua ha avanzado aproximadamente dos kilómetros en algunos sectores, lo que ha obligado a familias a retirar sus pertenencias y abandonar sus viviendas.
Un complejo conectado
El embalse de Yure no es una infraestructura aislada. Forma parte del complejo hidroeléctrico Cañaveral-Río Lindo, construido para aprovechar las aguas del Lago de Yojoa y de los ríos Yure y Varsovia. Sus caudales fueron incorporados mediante presas, canales y otras obras artificiales para aumentar la disponibilidad de agua destinada a la generación de electricidad.
El sistema permite aprovechar el agua en dos etapas: primero en Cañaveral y posteriormente en Río Lindo.
Actualmente, ambas centrales atraviesan un proceso de rehabilitación y repotenciación, mientras parte del canal de Peña Blanca, que conduce el agua del lago hacia Cañaveral, permanece fuera de funcionamiento debido al cierre de la compuerta para permitir los trabajos.
Esta condición ha generado inquietud entre los habitantes, aunque la Enee sostiene que las obras no tienen relación con las inundaciones.
La estatal asegura que la crecida del lago responde principalmente a las intensas precipitaciones registradas desde septiembre y a la existencia de construcciones en zonas destinadas al drenaje natural, lo que dificulta la evacuación del agua.
Carretera amenazada
El 21 de octubre, técnicos de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), acompañados por representantes del Comité de Emergencia Municipal de Santa Cruz de Yojoa, inspeccionaron el aumento del nivel del embalse de Yure y las condiciones de la carretera afectada.
Durante el recorrido, un ingeniero de la SIT identificado como Pável advirtió sobre la necesidad de intervenir con rapidez ante el riesgo que representa el aumento del agua para el puente y para la conexión vial con las comunidades de Los Pinos y Panacam.
La situación hace necesario conocer los niveles actuales de Yure, la cantidad de agua que ingresa y sale del embalse y la capacidad real de las obras de regulación, particularmente cuando la Enee afirma que mantiene desvíos de agua hacia El Cajón.
Mientras las autoridades evalúan las condiciones de la carretera, los pobladores enfrentan la posibilidad de nuevas inundaciones y restricciones de acceso. La emergencia también plantea la necesidad de que la Enee precise cómo opera actualmente el sistema y qué medidas adicionales podrían adoptarse para evitar mayores afectaciones.