Tegucigalpa, Honduras. La salida de Arely Argueta de la Secretaría de Educación provocó reacciones entre dirigentes magisteriales, quienes sostienen que el relevo de autoridades, por sí solo, no resolverá las deficiencias que arrastra el sistema educativo hondureño.
Las opiniones sobre la gestión de Argueta al frente de la Secretaría de Educación están divididas. Mientras algunos representantes del magisterio consideran positiva su salida, otros sostienen que los principales desafíos del sector requieren soluciones que van más allá de un cambio de funcionario.
Gerardo Solano, representante del Colegio Profesional Unión Magisterial de Honduras (Coprumh), recibió con optimismo la destitución de la funcionaria y manifestó que el magisterio espera que su sustituto impulse cambios que contribuyan a mejorar la educación pública.
"El magisterio recibe con mucha alegría ese cambio, con esperanza de que llegue alguien con cambios para mejora del sistema educativo. Siempre lo dije, le quedó grande esa Secretaría", expresó Solano.
El dirigente cuestionó el manejo de la matrícula escolar y consideró que Argueta no prestó suficiente atención a ese problema. También señaló que la exfuncionaria no contó con un equipo de trabajo con la experiencia necesaria para atender las necesidades del sector.
Joel Navarrete, expresidente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (Copemh), fue más crítico al evaluar la gestión de la ahora exministra. Navarrete consideró que durante su administración Argueta no logró atender los problemas que enfrentaba la institución y cuestionó los resultados de su gestión.
"Yo creo que la ministra anterior o la exministra no hizo absolutamente nada más que administrar una crisis y poner en crisis al magisterio con algunas acciones nada más. De ahí no hizo absolutamente nada", manifestó.
Durante su gestión, Argueta también enfrentó cuestionamientos de las organizaciones magisteriales por las desvinculaciones de personal en los centros educativos.
Asimismo, varios docentes cuestionaron su ausencia durante las negociaciones para establecer el reajuste salarial del magisterio.
Los representantes del gremio consideraban que la entonces ministra debía asumir un papel más activo en la búsqueda de acuerdos para garantizar mejores condiciones laborales a los maestros.
La destitución de Argueta fue confirmada este viernes por el ministro de Comunicaciones, Héctor Ordóñez, quien informó que la separación forma parte de las evaluaciones de gestión por resultados que realiza el gobierno del presidente Nasry Asfura.
Hasta el momento, las autoridades no han informado quién asumirá la conducción de la Secretaría de Educación.
Sin embargo, Luis Daniel Fonseca, presidente del Colegio Profesional Superación Magisterial Hondureño (Colprosumah), considera que los principales problemas del sistema educativo no se resolverán únicamente con el nombramiento o la destitución de un ministro, sino mediante la asignación de recursos y herramientas a la Secretaría de Educación.
"Si no le asignan a la secretaría el presupuesto adecuado, no va a haber cambio, nada más va a seguirse siempre maquillando cualquiera de los resultados", señaló.
Fonseca criticó que durante el presente año varios centros educativos permanecieron sin recibir libros de texto para los estudiantes y que tampoco se ejecutaran las reparaciones necesarias en escuelas con daños en su infraestructura.
El dirigente insistió en que el cambio de ministro debe acompañarse de decisiones de fondo y no limitarse a modificaciones administrativas. "Si el gobierno no pone el presupuesto que corresponde a esta dependencia, siempre van a haber problemas, llegue quien llegue", advirtió.