El déficit de vivienda en Honduras lejos de disminuir aumenta en unas 10 mil casas por año.
En Honduras, hay necesidad de al menos 1.600.000 casas, de las cuales unas 950,000 son viviendas que se deben construir y el resto son casas ya hechas que requieren reparaciones, reconstrucciones y demás mejoras.
Al año se construyen de 25,000 a 30,000 casas, pero este año por demoras en el desembolso de fondos, apenas se han construido unas 12,000, por lo que desarrolladores estiman que cerrarán este 2024 con 15,000 viviendas construidas, es decir solo el 50%. Convirtiéndose en el año con menos casas construidas en los últimos 14 años.
Por la importancia de este y otros temas del sector construcción, la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico), en alianza con Cementos Argos Honduras, realizaron la tercera edición del Congreso de Vivienda en San Pedro Sula.
El evento bajo la temática “Innovación en Infraestructura para el Desarrollo Social” tiene como objetivo promover e impulsar el desarrollo de viviendas dignas en el país a través de la innovación en modelos de negocio e infraestructura.
En una entrevista con LA PRENSA, Gustavo Boquín, presidente de la Chico, manifestó que para ir disminuyendo el déficit habitacional se necesita construir al menos 100,000 casas al año, pero solo se construyen entre 25,000 a 30,000.
Obstáculos para los desarrolladores
“Es una serie de obstáculos, es un tema estructural, una ley de vivienda que no está siendo aplicada, no están siguiendo las reglas del juego, vienen funcionarios nuevos y las cambian, paralizan la industria de la construcción ocho meses, todo esto hace que no se tenga un manejo adecuado de los recursos, pese al recurso financiero”, explicó Boquín.
Con respecto a las exigencias de la Secretaría de Finanzas a los desarrolladores que incluyen un área mínima de construcción de 65 metros cuadrados y ya no de 42 metros, con estándares de acabados superiores y capacidad de cimientos y estructural para soportar un segundo nivel, entre otros cambios, Boquín indicó que enviaron las comunicaciones técnicas explicando la situación para que hayan cambios en estas regulaciones, ya que para los inversionistas no es viable, bajo estas condiciones, construir vivienda social.
El sector construcción genera unos 300,000 empleos, de los cuales unos 200,000 son del rubro de la vivienda.
Ariel Santos, presidente de la Asociación de Urbanizaciones y Promotoras de Viviendas de Honduras (Asuprovih), compartió a este rotativo que este año ha sido de muchos retos, sobre todo por la falta de políticas gubernamentales claras, que ha empeorado esta problemática.
Santos detalló que en estos momentos ya no hay fondos en Banhprovi para vivienda de clase media, pero sí para vivienda social, sin embargo, no están surgiendo nuevos proyectos de este tipo, sobre todo en grandes ciudades como San Pedro Sula por el alto costo de la tierra, que hace imposible que esté dentro del rango de L1.200.000 en que está valorada una casa de interés social.
A esto se suma que los permisos para la construcción de casas tarda de tres a cuatro años. En San Pedro Sula solo hay unos tres proyectos de vivienda social.
El elevado costo de la tierra ha causado que en la Capital Industrial los proyectos habitacionales verticales aumenten, pero estos son para clase media y media alta, están lejos de ser social.

Cesar García, director del congreso de vivienda y vicepresidente comercial de la Chico, capítulo noroccidental, precisó que buscan soluciones con eventos como estos uniendo a personeros de Gobierno, desarrolladores, inmobiliarias y la banca para poder reducir el importante déficit de más de 100 mil viviendas al año.
“Hay mucha necesidad, pero la colocación de los fondos no está llegando y es uno de los temas que estamos abordando, cómo agilizar para que esos fondos en realidad lleguen, hay una lentitud ahí”, apuntó García.
Los desarrollos residenciales se están dando con mayor número en municipios como Villanueva y Choloma.
Banhprovi tiene fondos para vivienda social
El Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi), ha desembolsado de enero a agosto de este año, 2,147.28 millones de lempiras en el sector vivienda en alrededor de 1,541 financiamientos en la banca de primero y segundo piso.
Edwin Araque, presidente ejecutivo de Banhprovi, declaró a LA PRENSA que el 70% de los fondos Banhprovi son para el sector vivienda. Este año, con los recursos disponibles del Fondo de Inversión, unos 8,000 millones de lempiras adicionales.
De estos fondos, unos 5,600 millones de lempiras son para la vivienda, de los cuales 3,200 millones de lempiras para la vivienda social y 2,400 millones de lempiras para casas de clase media.
”Hasta estos momentos, ha sido tanta la demanda que ya se agotaron los recursos en vivienda media, pero no en vivienda social, que es una buena señal para exhortar al público que vaya a los bancos a solicitar su financiamiento par vivienda social”, expresó Araque.
Los fondos disponibles para casas de interés social son unos 9,000 millones de lempiras.
“Tenemos una opción, que es hacer una gestión ante el Banco Central para que nos amplíe el fondo de inversión de 33 mil millones a más de 50 mil millones de lempiras, para poder atender la demanda insatisfecha que tenemos sobre todo en vivienda media y eso es lo que estamos encaminados hacer en los próximos meses”, adelantó.
Araque reconoce que la priorización de los recursos este año fue muy tardada y se hizo efectiva hasta junio, lo que afecta que se pueda llegar a la meta de 2023, que financiaron unas 7,000 casas.
Con respecto a la simplificación administrativa que exigen los empresarios de la construcción, Araque aseguró que ya trabajan en una ventanilla única virtual que reducirá los procesos y el tiempo de aprobación. Esta será coordinada por la Secretaría de Desarrollo Económico y se espera que esté lista este año.
Allison Larios, gerente del Fondo de Vivienda del Régimen de Aportaciones Privadas (RAP), conversó con LA PRENSA sobre la disponibilidad de fondos a los que pueden optar los aportantes.
“Nosotros tenemos disponibilidad permanente de recursos, mensualmente recibimos un flujo fuerte de recursos producto de las aportaciones de los trabajadores y colocamos esos recursos en financiamientos o inversiones que puedan rentabilizar ese fondo que administramos”.
Larios pormenorizó que en lo que va de este año han colocado más de 1,000 millones de lempiras y esperan cerrar 2024 con unos 600 a 700 millones de lempiras más en vivienda. Han financiado a unas 700 familias.
La mayoría de fondos se colocan en Tegucigalpa y San Pedro Sula.
“El financiamiento es para vivienda nueva, usada, compra de terreno, remodelación, ampliación y mejoras e incluso liberación de hipoteca”, precisó Larios.
En primera instancia para aplicar a estos fondos, los aportantes deben abocarse a una institución financiera y una vez que pasan el proceso de revisión, análisis y aprobación, el banco envía ese expediente al RAP, que se tarda unos cinco días habiles en hacer el desembolso.
La tasa de interés es de entre el 9% y 10.5% y plazos de hasta 30 años.