Honduras
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Los cortes de energía eléctrica continúan generando un fuerte impacto económico en Honduras. De acuerdo con estimaciones del sector empresarial, las interrupciones en el suministro provocan pérdidas superiores a 500 millones de lempiras diarios, al afectar la productividad de empresas, comercios e industrias, además de alterar las actividades cotidianas de miles de hogares.
La problemática se ha extendido a municipios de la zona centro-sur, occidente, Atlántida y la zona norte del país, donde tanto los apagones imprevistos como los mantenimientos programados han afectado las operaciones de diversos sectores productivos. Empresarios advierten que las constantes interrupciones incrementan los costos operativos, reducen la competitividad y generan incertidumbre para la inversión, mientras la población enfrenta dificultades para desarrollar sus actividades diarias.
Eduardo Oviedo García, ministro de Energía, declaró que para la temporada de verano se había previsto la posibilidad de apagones generales; sin embargo, aseguró que estos no se materializaron.
"Gracias a Dios no hubo, pero en la parte regional sí hay, y ya sabemos que tenemos varias líneas sobrecargadas o que no tienen la capacidad para transmitir la energía", afirmó.
Oviedo García aseguró que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) ejecuta trabajos de poda de ramas y mantenimiento de las líneas de transmisión, luego de que en años anteriores el presupuesto destinado a estas labores se redujera en un 40%. Indicó que una de las prioridades es la limpieza de árboles cercanos a la red eléctrica para disminuir las interrupciones del servicio.
El funcionario explicó que las pérdidas ocasionadas por la desconexión de circuitos son significativas. Como ejemplo, señaló que en las líneas del occidente del país se estiman pérdidas por 15 millones de dólares (L402.9 millones) debido a los apagones.
"La empresa está trabajando en mejorar la limpieza de las líneas e instalando transformadores en las zonas sobrecargadas. Anteriormente había 20 transformadores de los grandes, de los cuales se han instalado cuatro", expresó.
Asimismo, sostuvo que la situación financiera de la Enee continúa siendo compleja. Según explicó, las elevadas pérdidas de la estatal limitan su acceso a financiamiento, por lo que los bonos que recibe cuentan con el aval del Gobierno Central.
Agregó que esa deuda asciende a unos 120 mil millones de lempiras y advirtió que llegará un momento en que el Estado no podrá seguir endeudándose para trasladar recursos a la empresa.
"Es un momento crítico y estamos a pocos años de llegar ahí. Por eso la medida principal es la reforma eléctrica y que la empresa mejore la eficiencia", aseveró Oviedo García.
LA PRENSA conversó con empresarios de diversos municipios del país, quienes expresaron su preocupación por el impacto que los frecuentes apagones están teniendo en la economía, la productividad, el empleo, la inversión y la calidad de vida de la población.
Menotti Maradiaga, directivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), declaró que la población y las mipymes están siendo seriamente afectadas por los apagones prolongados y continuos, los cuales reducen la productividad durante el día y afectan el descanso por la noche.
"Este tema de apagones podría causar desempleo, el cierre de empresas y que las empresas formales pasen a la informalidad", dijo.
Agregó que zapateros, sastres, costureras y otros pequeños negocios que apenas subsisten no pueden trabajar por la falta de energía. A esto, añadió, se suma el incremento del 12% en la factura eléctrica, lo que dificulta aún más la operatividad y reduce la competitividad de Honduras frente a otros países.
De acuerdo con estimaciones del sector empresarial y las mipymes, en San Pedro Sula y el Valle de Sula los apagones generan pérdidas de hasta 15 millones de lempiras diarios.
Denis Maradiaga, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Atlántida, manifestó que en La Ceiba los cortes de energía duran más de 16 horas continuas. Señaló que la problemática limita nuevas inversiones, afecta a las empresas y deteriora la calidad de vida de la población.
"Todos los días se va la energía aquí y sin avisar. Las pérdidas en la costa norte andan arriba de los 15 millones de lempiras diarios por el tema de energía", aseveró.
Indicó que desde la administración anterior de la Enee se prometió el reemplazo de las líneas de transmisión entre El Progreso y La Ceiba. Sin embargo, explicó que el proyecto requiere una inversión superior a 2,000 millones de lempiras, por lo que considera incierta su ejecución, pese a que, según afirmó, el presupuesto fue aprobado hace dos administraciones.
"Una parte es por las líneas de transmisión y otra parte por la generación", sostuvo.
Carlos Ávila, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Tela, indicó que, aunque el municipio no enfrenta la misma magnitud de la crisis que La Ceiba, tampoco está exento de los apagones.
"Logramos negociar que los mantenimientos no se hicieran los domingos, día pico para el turismo, pero estamos teniendo varios apagones en un mismo momento y eso daña los aparatos electrónicos. Solo las grandes empresas tienen capacidad para contar con generadores; los pequeños empresarios no, y además enfrentamos altas temperaturas".
Ávila agregó que las pérdidas pueden oscilar entre 8 y 10 millones de lempiras diarios cuando el municipio permanece sin energía eléctrica.
"Llegará un momento en que se derrame el vaso. Es un problema de años; hay que hacer una reingeniería", sostuvo.
Juan Miguel Mejía, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Copán, señaló que enfrentan mantenimientos programados de hasta ocho horas, además de interrupciones inesperadas que afectan aún más la operatividad de los negocios.
"No podemos seguir con una Honduras desmayada. Confiamos en que el Gobierno esté tomando las medidas correctivas con base en estudios de factibilidad, porque el problema viene de mucho tiempo atrás y es técnico y financiero, pero se debe actuar con mayor agilidad", manifestó.
Añadió que la crisis energética desalienta la inversión, ya que cualquier inversionista dudará en establecerse en un país con problemas constantes en el suministro eléctrico.
Carlos Zelaya, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias del Sur (CCISUR), informó que los apagones ocurren a cualquier hora del día, lo que representa un golpe directo para la economía y la generación de empleo en un departamento con fuerte actividad exportadora.
"Esto ha sido una realidad casi permanente en Choluteca en los últimos años. En lo que va de este año se acentuó la crisis. Hace unos tres meses entró en operación una planta de energía a base de bagazo de caña instalada en una azucarera de la región, y eso redujo parcialmente los apagones".
Zelaya afirmó que las altas temperaturas y la falta de energía provocan pérdidas de productos perecederos y afectan especialmente a pequeños productores y empresarios.
"Las pérdidas equivalen, sin temor a equivocarme, a lo que ocurre cuando hay tomas de carreteras, porque se paraliza el comercio. Son entre 60 y 80 millones de lempiras diarios", indicó.
José Roberto Coto, líder empresarial de Ocotepeque, explicó que los apagones ocurren hasta tres veces al día y que algunos negocios han tenido que instalar paneles solares o plantas eléctricas para evitar pérdidas, aunque reconoció que son pocos quienes pueden costear esas inversiones.
"Se echan a perder los productos por la falta de energía, o hay negocios que simplemente no pueden trabajar así", comentó.
Sara Orellana, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio e Industrias de Siguatepeque, afirmó que los apagones y los mantenimientos programados afectan la actividad económica del municipio, especialmente a las empresas que no cuentan con generadores.
"Comprar un generador representa una inversión adicional que muchas empresas no pueden asumir", expresó.
En Honduras, alrededor del 70% del empleo es generado por las mipymes y los emprendimientos, por lo que las interrupciones del servicio eléctrico ponen en riesgo miles de puestos de trabajo al impedir su operación normal.